Incendio de La Mierla (Guadalajara).

Incendio de La Mierla (Guadalajara). JCCM

Región

Los incendios comienzan a dar un respiro a Castilla-La Mancha: La Mierla baja a nivel 1 tras arrasar 35.000 hectáreas

La retirada de la UME tras nueve días de despliegue simboliza la mejoría de la emergencia, aunque se trabaja en la zona.

Más información: El incendio de La Mierla entra en fase de estabilización y los evacuados de cinco pueblos podrán volver a sus casas

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Castilla-La Mancha afronta este viernes una tregua tras una semana marcada por el mayor incendio de su historia y una docena de fuegos forestales. La Mierla (Guadalajara) ha bajado a nivel 1 tras arrasar unas 35.000 hectáreas y otros incendios evolucionan favorablemente, mientras el epicentro de la emergencia se traslada a Madrid y Ávila, donde el Gobierno ha declarado la emergencia nacional.

La decisión fue adoptada a primera hora de este viernes durante la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi). El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha confirmado que el incendio, declarado el pasado 16 de julio, pasaba a nivel 1 tras la evolución favorable registrada en las últimas jornadas.

Ese descenso del nivel de emergencia ha permitido retirar de la zona a la Unidad Militar de Emergencias (UME), desplegada desde el primer día del incendio. El viceconsejero de Medio Ambiente, José Almodóvar, ha agradecido el trabajo realizado por los efectivos militares durante más de una semana.

La buena evolución del fuego ha hecho que se levanten las restricciones de evacuación en seis municipios y los confinamientos que seguían vigentes en otras seis localidades, al tiempo que el Puesto de Mando Avanzado se trasladará desde Tamajón hasta Los Condemios, donde se concentran actualmente los principales trabajos de vigilancia y perimetración.

Mayor incendio de la comunidad

La Mierla ha marcado un antes y un después en la historia reciente de los incendios forestales de Castilla-La Mancha. Las llamas han arrasado unas 35.000 hectáreas de la Sierra Norte de Guadalajara, convirtiéndose en el mayor incendio registrado en la comunidad autónoma.

Durante nueve días, el fuego ha avanzado sobre un terreno especialmente complejo, con extensos pinares maduros y una elevada carga de combustible, obligando a evacuar hasta 34 municipios y provocando un despliegue sin precedentes.

Más de un millar de profesionales, 41 medios aéreos y centenares de efectivos del Plan Infocam, la UME, Guardia Civil, Protección Civil, bomberos de distintas administraciones y medios del Ministerio para la Transición Ecológica trabajaron de forma coordinada para frenar el avance de las llamas.

A ese operativo también se sumaron recursos procedentes de otras comunidades autónomas en uno de los mayores dispositivos de extinción desplegados en España durante los últimos años.

La evolución favorable del incendio ha permitido que algunos de los símbolos de esta emergencia comiencen también a desaparecer. Los Bomberos del Ayuntamiento de Guadalajara han regresado este viernes a su base tras una semana de trabajo ininterrumpido en la Sierra Norte.

Sin embargo, La Mierla no ha sido el único frente abierto en una campaña especialmente complicada. Castilla-La Mancha ha tenido que hacer frente prácticamente al mismo tiempo a incendios en Guadalajara, Toledo, Ciudad Real y Albacete, favorecidos por las altas temperaturas, el viento y la extrema sequedad de la vegetación.

Solo en lo que va de año se han registrado 846 incendios forestales, una cifra que llevó este jueves a la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, a afirmar que la comunidad atraviesa "el peor mes de julio desde 1994".

La mejora experimentada por La Mierla también se refleja en otros grandes incendios que durante los últimos días mantuvieron en alerta al dispositivo regional. El incendio de Selas, también en la provincia de Guadalajara, ha quedado controlado tras calcinar alrededor de 2.800 hectáreas y obligar a evacuar seis municipios.

Aunque la evolución es favorable, el operativo mantiene medios terrestres y aéreos sobre el terreno para evitar posibles reproducciones.

En la provincia de Toledo, los incendios de Mazarambroz y La Pueblanueva ya han sido extinguidos después de varios días de trabajo continuado. En ambos casos continúan las labores de vigilancia, una práctica habitual en incendios de estas dimensiones para garantizar que no se produzcan reactivaciones.

Incendio en Almorox

El caso de Almorox presenta una situación diferente. Aunque el incendio se originó en territorio toledano, el viento empujó rápidamente las llamas hacia la Comunidad de Madrid, obligando a establecer un mando unificado entre ambas administraciones.

Según ha explicado el viceconsejero de Medio Ambiente, la parte correspondiente a Castilla-La Mancha se encuentra ya completamente perimetrada y sin actividad significativa del fuego. No obstante, efectivos del Plan Infocam continúan trabajando en territorio madrileño, colaborando en las tareas de contención del incendio junto al resto del operativo.

Incendio en Retuerta del Bullaque

La principal preocupación dentro de Castilla-La Mancha se centra ahora en el incendio declarado este jueves en Retuerta del Bullaque, en la provincia de Ciudad Real.

Durante la pasada noche, los equipos concentraron sus esfuerzos en el flanco derecho y en la cabeza del incendio, mientras que durante esta jornada los trabajos se dirigen principalmente al flanco izquierdo para contener su evolución.

El fuego permanece en situación operativa 0 y, por el momento, no amenaza infraestructuras ni núcleos de población, aunque el seguimiento continúa siendo permanente debido a su proximidad al Parque Nacional de Cabañeros.

A estos incendios se suman otros focos ya controlados donde el Plan Infocam mantiene dispositivos de vigilancia, como Ayna (Albacete), Budia, Illana y Solanillos del Extremo (Guadalajara).

El objetivo es evitar que las altas temperaturas, el viento o cualquier cambio brusco de las condiciones meteorológicas provoquen nuevas reproducciones en zonas donde el terreno continúa acumulando calor.

Porque, pese a la mejoría registrada en las últimas horas, el riesgo sigue siendo muy elevado. Las previsiones meteorológicas mantienen condiciones favorables para la propagación de incendios y los responsables del operativo insisten en que la campaña estival está todavía lejos de concluir.

Emergencia nacional

Mientras la región consigue aliviar parte de la enorme presión soportada durante la última semana, el mapa de la emergencia cambia de escenario. La mayor preocupación nacional se concentra ahora en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila, donde el Gobierno ha declarado la emergencia nacional que han obligado a evacuar a unas 11.500 personas.

Los incendios de Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y el frente que afecta a Almorox mantienen un importante despliegue de medios en la Comunidad de Madrid, mientras que el fuego de Burgohondo, en Ávila, continúa avanzando sobre un espacio de alto valor ecológico.

La declaración de emergencia nacional ha situado al Ministerio del Interior al frente de la coordinación de todos los recursos estatales, autonómicos y locales, con la Unidad Militar de Emergencias como responsable de la dirección operativa.

La evolución favorable de la situación en Castilla-La Mancha ha permitido incluso ofrecer recursos al Centro Nacional de Seguimiento y Coordinación de Emergencias (Cenem) para reforzar el dispositivo desplegado en Madrid y Ávila.

Parte de los medios liberados tras la rebaja del incendio de La Mierla quedan así disponibles para intervenir en aquellos territorios donde la emergencia alcanza ahora su momento más crítico.

Aun así, en Castilla-La Mancha nadie da la batalla por ganada. La Mierla continúa activa, Retuerta del Bullaque sigue bajo estrecha vigilancia y decenas de equipos permanecen repartidos por distintos puntos de la región consolidando perímetros y vigilando posibles reproducciones.

Más que el final de una crisis, este viernes representa un cambio de fase. Tras una semana en la que Castilla-La Mancha soportó el mayor incendio de su historia y varios grandes fuegos simultáneos, la región disfruta de un respiro que permite redistribuir recursos y aliviar la presión sobre el operativo.