Imagen durante la entrevista a Mamen, coordinadora y voluntaria del Banco de Alimentos de Mensajeros de la Paz.

Imagen durante la entrevista a Mamen, coordinadora y voluntaria del Banco de Alimentos de Mensajeros de la Paz. Ángela Pulido.

Región

La pobreza infantil, la sombra que crece en Castilla-La Mancha: "Si pagan facturas, no pueden llenar el frigorífico"

"La pobreza engendra obesidad, es más barato y más rápido comprar precocinado", advierte la pediatra Sonia Ramírez

Más información: Castilla-La Mancha, la segunda comunidad con más pobreza de España: el 34 % vive en riesgo de exclusión social

Publicada
Actualizada

Con una precariedad que ahoga, un coste de vida inalcanzable y unos bolsillos que llegan a final de mes exhaustos, el 34% de los residentes en Castilla-La Mancha están en riesgo de exclusión social, según la tasa AROPE del curso pasado. Una cifra que hace saltar las alarmas y mira hacia los más jóvenes de la comunidad: el 43,4% de los menores está en riesgo de pobreza, según el XVI Informe 'El Estado de la Pobreza' elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social.

La región se sitúa a la cabeza de las comunidades autónomas con más pobreza de España, sólo por detrás de su vecina Andalucía. Una realidad que en mayor o menor medida ha tocado a la puerta de todos los castellanomanchegos; quienes tenían poco ahora tienen menos y quienes vivían con soltura ahora miran con recelo los productos que llenan la cesta de su compra.

La realidad social es visible y desde Toledo trabajan incansablemente por todos aquellos que lo necesitan, quienes con una mirada, un gesto o una palabra de agradecimiento hacen que todo el esfuerzo haya merecido la pena.

Sonia Ramírez junto a otra voluntaria desde el stand de Red Alimenta.

Sonia Ramírez junto a otra voluntaria desde el stand de Red Alimenta. Sonia Ramírez.

EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha ha hablado con Mamen Uceta, coordinadora del Banco de Alimentos de Mensajeros de la Paz, y con Sonia Ramírez, pediatra de Toledo y coordinadora de Red Alimenta Toledo. Dos mujeres que cuentan una realidad cada vez más latente, mucho más presente en el día a día y que les "preocupa mucho".

Desde Red Alimenta -una asociación sin ánimo de lucro, independiente, voluntaria y compuesta por vecinos y vecinas de Toledo que nació en 2016- los voluntarios recogen el excedente de comida de comedores, restaurantes, hoteles o colegios, y lo entregan en los domicilios de las familias que lo necesiten, llevando a cabo una doble labor: evitan el desperdicio y proporcionan comidas completas. A su vez, con el 'reparto a domicilio' evitan la estigmatización y las 'colas del hambre'.

"Somos un recurso puntual", señala Sonia, quien asegura que también les "gusta que sea así" porque animan a las familias a buscar trabajo, otros recursos y a aprender a conciliar. Red Alimenta no sólo se encarga de acercar alimentos, sino que como su nombre adelanta, son una "red" que abarca muchos puntos: "intentamos cubrir las necesidades y crear una red que haga un poquito más fácil la situación".

Puede que la pobreza se camufle a pie de calle, pero entre las paredes de la consulta la realidad no se puede esconder. Y es que la necesidad no sólo es sinónimo de ausencia de alimento, también se palpa en la falta de presencia paterna que sufren los más pequeños: "Cuando por fin consiguen trabajo, los sueldos son bajos, el horario laboral es muy amplio y los niños son muy difíciles de atender", una situación que dificulta la conciliación familiar.

"Cuanto más vulnerable eres, más complicado es". Desde la consulta de pediatría, Sonia cuenta que intentan "fomentar redes de apoyo" para que entre familias "puedan juntarse y apoyarse" y los niños, convivan con niños.

La pediatra afirma que en Occidente "la pobreza engendra obesidad" porque es "más barato y más rápido comprar precocinado", una práctica que repercute, nuevamente, en los más pequeños: "Esta alimentación hace que tengamos niños con sobrepeso, obesidad y malos hábitos", apunta mientras hace referencia a que el "sedentarismo" y el estar "conectados a pantallas" también se convierten en un factor que facilita esa obesidad infantil en niños que no tienen a sus padres para acompañarlos al parque, "pagarle extraescolares" o que no cuentan con la capacidad de coordinarse.

Voluntario del Banco de Alimentos de Mensajeros de la Paz.

Voluntario del Banco de Alimentos de Mensajeros de la Paz. Ángela Pulido.

"Lo que más miedo nos da es la falta de supervisión de los progenitores" apunta señalando que es "uno de los riesgos": "Ya no criamos en comunidad" y ese "aislamiento de las familias hace que cada vez la crianza sea más complicada". Un factor que pasa desapercibido pero que hace mella en las familias -especialmente en los niños- en situación de vulnerabilidad.

En el Banco de Alimentos de Mensajeros de la Paz, un proyecto que nace en 2012 y cuyo trabajo se centra en ayudar en todos los ámbitos de la vida a los que consiguen alcanzar, han notado un incremento muy elevado del número de familias con niños que acuden a su centro: "Es una realidad que nos preocupa bastante" dice Mamen, encargada de coordinar el Banco y quien asegura que sin sus voluntarios nada sería posible: "Son un pilar muy importante".

El 'armario' de Mensajeros de la Paz en Toledo.

El 'armario' de Mensajeros de la Paz en Toledo. Ángela Pulido.

Ubicado en el casco histórico de Toledo, el Banco no sólo se preocupa por facilitar comida a las más de 800 familias usuarias, sino que lleva la mirada hacia los más pequeños, quienes sufren directamente la situación familiar. Por ello, en épocas como Navidad, organizan campañas enormes para que todos los niños reciban un juguete y vivan las fechas con la ilusión de lo que son: niños.

Al igual que Sonia, Mamen también señala a los sueldos bajos como uno de los grandes problemas con los que se enfrentan las familias y afirma que, si las familias con estos salarios pagan las facturas mensuales "no pueden llenar el frigorífico" y si llenan el frigorífico "tienen que dejar de pagar alguna factura". "Nosotros no queremos colas de hambre" asegura Mamen, quien incide en lo importante que es "mostrarles respeto, tener cercanía y escucharles".

"Nos preocupa que ningún niño se quede sin cubrir ninguna necesidad básica", apunta poniendo la vista en septiembre y la vuelta al cole: "No queremos que ningún niño vaya al colegio sin su mochila, sin su material escolar", por ello de cara al nuevo curso organizan una campaña con el objetivo de cubrir lo imprescindible para volver a las aulas.

Desde el Banco de Alimentos comienzan a preparar el material escolar del nuevo curso.

Desde el Banco de Alimentos comienzan a preparar el material escolar del nuevo curso. Ángela Pulido.

Una realidad que afecta y que "los niños la sufren" porque, aunque no les cuenten mucho, "tampoco les ocultan la realidad" en la que viven: "Las familias hacen todo lo posible por sacar adelante a sus hijos y aun así necesitan pedir ayuda", asegura señalando que tanto las familias como los niños son "muy agradecidos" cuando vuelven a casa con un nuevo juguete o con la cesta llena porque van a "poder comer".

Tanto Mamen como Sonia, que trabajan coordinando con los servicios sociales, alertan del aumento de familias monomarentales que se encuentran en riesgo de vulnerabilidad, lo que supone un reto aún mayor para la crianza.

"Lo más satisfactorio de ayudarles es ver que ellos se vuelven a levantar" relata Mamen que señala que "pedir ayuda es el primer paso para volver a levantarse".