Reunión de Page con los representantes de los regantes de las Demarcaciones Hidrográficas del Segura y del Júcar. Foto: JCCM.
Castilla-La Mancha aboga por una planificación hidrológica "justa, proporcionada y adaptada a cada territorio"
La Junta ha escuchado las preocupaciones de los regantes de las Demarcaciones Hidrográficas del Segura y del Júcar, asegurando que defenderán sus intereses.
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El Gobierno de Castilla-La Mancha ha defendido este lunes una planificación hidrológica "adaptada a cada territorio" que garantice la sostenibilidad y la viabilidad económica. Así se ha puesto de manifiesto en la reunión entre el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y los representantes de los regantes de las Demarcaciones Hidrográficas del Segura y del Júcar.
Una reunión "clave" en el marco de la nueva planificación hidrológica 2028-2033, que "condicionará el futuro del regadío en Castilla-La Mancha", y que ha contado con el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán; el director general de Desarrollo Rural, José Juan Fernández; la directora de la Agencia del Agua, Montse Muro; el presidente de la Junta Central de Regantes Mancha Oriental, Julián García; el representante de la Comunidad de Regantes (CCRR) de Cancarix, Sur de Hellín y Tedelche, Ignacio Valcárcel; el representante de la consultora Ingesagua y Comunidades de Usuarios de la zona de Hellín, Antonio Montoya; el representante de la CCRR La Horca-Agramón, Carlos Díaz; representantes de usuarios y CCRR de Tobarra, Miguel Martínez; el representante de la CCRR Ontur-Albatana y alcalde de Albatana, Francisco José Mansilla; el representante de la SAT Riegos Ontur y alcalde de Ontur, Jesús López; el representante de la CCRR Las Colleras-Fuenteálamo, José Luis Martínez; el representante de la CCRR de la Sierra del Segura, Rafael Parra; y el secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo.
Martínez Lizán ha destacado la "inquietud que hay en todo el sector agrario y ganadero, pero también en el agroalimentario e industrial". Y ha apuntado a la "preocupación desde el punto de vista del abastecimiento de agua a las poblaciones".
El consejero ha asegurado que la comunidad defiende una idea clara, que la realidad de cada territorio es distinta, por lo que la planificación hidrológica debe ser "justa, proporcionada y adaptada a cada territorio, evitando recortes automáticos y homogéneos que no tienen en cuenta las diferencias entre cuencas".
"El Gobierno regional defiende un regadío social, productivo y compatible con la sostenibilidad, una petición que se sustenta en el compromiso ya existente en Castilla-La Mancha. El agua es un recurso escaso que tenemos que aprovechar eficientemente, como se está demostrando en Castilla-La Mancha, ya que es la segunda comunidad en superficie de regadío y una de las más eficientes, con casi el 70 por ciento en riego localizado. Esta es la constatación de que se aprovecha hasta la última gota del agua gracias al esfuerzo de los regantes y de la Administración regional", ha afirmado.
Preocupaciones comunes
Martínez Lizán ha afirmado que, durante el transcurso de la reunión, ambas demarcaciones han transmitido preocupaciones comunes. Algunas de ellas son el endurecimiento de las condiciones para el uso del agua en regadío, la incertidumbre sobre dotaciones y concesiones, el rechazo a recortes lineales, la necesidad de una planificación basada en datos reales, la cogestión entre administración y regantes y una petición de aplazamiento de la aplicación de la Directiva Marco del Agua.
"Existe malestar en un momento clave, en el que se está produciendo esta planificación hidrológica para después del año 2027. Este malestar nos hace ponernos alerta, para trabajar por un futuro que garantice la sostenibilidad, como se establece en la Directiva Marco del Agua, pero también por cambiar esas reglas que están poniendo ciertos nubarrones en el horizonte del desarrollo agronómico", ha afirmado.
En cuanto a la cuenca del Segura, que afecta a la provincia de Albacete, la cuestión clave que se ha detallado ha sido la escasez estructural de recursos, ya que esta provincia supone el 25 por ciento de la superficie de la cuenca, pero solo recibe el 10 por ciento del agua. Por su parte, la del Júcar, que afecta a Albacete y Cuenca, ha sufrido recortes del 35% y renovaciones de concesiones sujetas al consumo pasado.
Reto de la Directiva Marco del Agua
Por último, el consejero ha adelantado que desde la Consejería están "trabajando para ver jurídica y administrativamente cómo afrontar el reto de la Directiva Marco del Agua, puesto que en esta ocasión está perjudicando seriamente el desarrollo futuro".
La Junta defiende una normativa europea "sin vaciar el medio rural; que sea diferenciada y adaptada a cada territorio; que priorice la modernización, la reutilización y la eficiencia; que refuerce la gobernanza y la cogestión con los regantes; y que garantice la sostenibilidad ambiental sin destruir la viabilidad económica del campo".
Por último, ha indicado que está abierto el proceso de alegaciones al que los representantes de las diferentes comunidades y la Administración "van a presentar alegaciones a este esquema de temas importantes".
"Esperemos que la coherencia y la razón imperen en el futuro proceso de planificación, en el que es fundamental entender todos estos criterios si queremos seguir manteniendo esa actividad socioeconómica que genera vida, empleo y que mantiene vivos nuestros pueblos", ha sentenciado.