José Pablo Sabrido y Emiliano García-Page se saludan amablemente antes de la reunión.

José Pablo Sabrido y Emiliano García-Page se saludan amablemente antes de la reunión. JCCM

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El 'método Sabrido' marca la primera reunión del delegado del Gobierno con Page: "Somos viejos amigos"

Llamada a la colaboración y tono sereno pese a la máxima tensión que se respira entre los ejecutivos nacional y de Castilla-La Mancha.

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José Pablo Sabrido, nuevo delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, ha debutado este jueves ante los medios de comunicación en un momento de máxima tensión entre los ejecutivos de los socialistas Pedro Sánchez y Emiliano García-Page.

El presidente autonómico se ha situado en la primera línea de la oposición a la reforma del modelo de financiación autonómica pactada entre el Ejecutivo central y ERC, a la que acusa de ceder al “chantaje” de los independentistas y de conceder “privilegios” a Cataluña.

En este contexto, Sabrido ha optado por la templanza y el entendimiento en la que ha sido su primera reunión con Page en el Palacio de Fuensalida. Una cita que, según ha explicado, ha sido "amable, institucional y cordial".

"Somos viejos amigos y conocidos, y compartimos objetivos: el bienestar de los hombres y mujeres de Castilla-La Mancha y de España. Estoy seguro de que los acuerdos serán posibles y beneficiosos", ha señalado el delegado.

Aunque Sabrido ha confirmado su "lealtad absoluta" al Gobierno de España, ha ofrecido al presidente regional "la máxima colaboración y la mejor coordinación posible", algo que, según ha asegurado, Page ha recibido "con muy buenos ojos".

Juan Alfonso Ruiz Molina, Emiliano García-Page y José Pablo Sabrido, de izquierda a derecha.

Juan Alfonso Ruiz Molina, Emiliano García-Page y José Pablo Sabrido, de izquierda a derecha. JCCM

En cuanto a la polémica financiación autonómica, Sabrido ha apostado por un tono moderado. Ha defendido el proyecto impulsado por el Ejecutivo central, que en su opinión "mejora sustancialmente la situación actual y refuerza la solidaridad entre regiones".

También ha criticado las valoraciones precipitadas: "Se han hecho muchas críticas antes incluso de estudiarlo. Es posible que durante el debate se introduzcan mejoras, pero ya de inicio supone un avance importante".

Sobre la posibilidad de que el PSOE castellanomanchego abra la vía judicial para impugnar la reforma, el delegado ha sido contundente: "Es difícil impugnar algo que todavía se está negociando. Hasta que no haya una norma aprobada no se puede impugnar nada. La confrontación permanente deslegitima las instituciones y aleja a los ciudadanos de ellas".

Sabrido, tras participar en un minuto de silencio de repulsa contra los últimos asesinatos machistas en España, ha cerrado su intervención apelando al diálogo y al consenso como guía de su labor: "Los puntos de vista pueden ser distintos, pero para eso están el diálogo, los consensos y los acuerdos. En eso es en lo que voy a trabajar".

Con este estreno, el "método Sabrido" queda definido: serenidad y mano tendida, incluso en medio de la tormenta política que enfrenta al Gobierno central y a la Junta de Castilla-La Mancha.