Confidencial

Page, la pulsera rojigualda y la fuerza de Pedro Sánchez

17 octubre, 2018 00:00

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, fue recibido el lunes en La Moncloa por Pedro Sánchez, con quien trató algunos de los problemas que tiene planteados nuestra región, entre ellos el del agua, el ATC de Villar de Cañas o la financiación autonómica. En el entorno de Page se conforman con lo conseguido en la reunión, la cual ha sido calificada como “satisfactoria” por el vicepresidente primero, José Luis Martínez Guijarro.

Al margen de los acuerdos y de los asuntos tratados -hayan trascendido o no- es importante destacar el lenguaje de los gestos entre ambos mandatarios en un momento en el que necesitan tender puentes para paliar las viejas rencillas y desavenencias y en un contexto complejo, con varias convocatorias electorales en el horizonte, en el que el PSOE se juega su futuro y en el que dirigentes como Page tienen que conjugar su lealtad al partido y a quienes lo representan a nivel nacional con sus interés electorales en Castilla-La Mancha. Ese lenguaje de gestos nos revela en primer lugar que el encuentro fue cordial, pero sin grandes efusiones ni al saludarse ni durante los preliminares de la reunión con los fotógrafos presentes. Ni Page ni sus acompañantes recibieron otra cosa que no fuera agua durante el tiempo que permanecieron en Moncloa, aunque tampoco esperaban más.

El otro gesto que llama la atención es el de Page luciendo sin complejos ante Sánchez la pulsera con los colores rojigualda de la bandera española que se puso hace unos días y que ya no deja ni a sol ni a sombra. Quizá le sorprendió a Sánchez e incluso puede que en cierta forma se sintiera provocado, pero no dijo nada al respecto. La de Page y Pedro Sánchez son dos formas distintas de entender la política y la relación con los socios que les permiten gobernar. Sánchez ha pactado con los que quieren separar España. Page hace bandera de la unidad de España.

Pese a todo, y tal como acertadamente recogió ayer El País, Emiliano García-Page reconoció, “con una sinceridad poco corriente en política”, la capacidad de resistencia de Pedro Sánchez. La frase no tiene desperdicio: “Si hay alguien que pensaba que Pedro Sánchez era débil, en el PSOE ya salimos bastante escarmentados. Cuando ha tenido que demostrar fuerza, se lo digo en primera persona, la tiene”, dijo Page en referencia al triunfo de Sánchez en las primarias de 2017. García-Page apoyó a Susana Díaz, por eso habla de Sánchez con la sabiduría de la experiencia. “No recomendaría a los independentistas que jueguen a probar su fuerza”, advirtió. Page, por si acaso, tampoco se la juega con Pedro Sánchez, pese a mostrarse contundente con temas como el del Trasvase y lucir la bandera de España en la muñeca.