Julián Martínez Lizán, consejero de Agricultura del Gobierno de Castilla-La Mancha.

Julián Martínez Lizán, consejero de Agricultura del Gobierno de Castilla-La Mancha. Junta de Comunidades

El campo

Castilla-La Mancha supera a la italiana Puglia y es la segunda región del mundo con más olivar: 474.000 hectáreas

Publicada
Actualizada

Castilla-La Mancha continúa consolidando su peso en el sector oleícola mundial. La comunidad autónoma ya es la segunda región del mundo con mayor superficie de olivar, solo por detrás de Andalucía, tras alcanzar cerca de 474.000 hectáreas dedicadas a este cultivo y superar a la región italiana de Puglia, que hasta ahora ocupaba esa posición.

Así lo ha destacado este jueves el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, durante la inauguración del Congreso Mundial del Aceite de Oliva, que se celebra en Lisboa.

Allí ha señalado que los datos de la última Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos del Ministerio de Agricultura confirman este nuevo liderazgo internacional del campo castellanomanchego.

Más olivar que viñedo

Según ha informado la Junta de Comunidades en una nota de prensa, el crecimiento del olivar en la región ha sido constante durante los últimos años, hasta el punto de que ya ha superado al viñedo, que tradicionalmente había sido el cultivo con mayor superficie en Castilla-La Mancha.

Al mismo tiempo, Puglia ha reducido su extensión de olivar hasta situarse por debajo de las 350.000 hectáreas.

83.000 familias

Martínez Lizán ha asegurado que este crecimiento obligará a seguir trabajando para garantizar el futuro del sector, atendiendo tanto a los retos derivados del cambio climático como a los desafíos comerciales, geopolíticos y tecnológicos.

"Creceremos en producción en estos próximos años", ha afirmado el consejero, quien ha defendido que el olivar no solo tiene una "indiscutible importancia económica", sino que constituye también "un cultivo social" del que dependen 83.000 familias de oleicultores en Castilla-La Mancha.

Además, ha subrayado que este cultivo contribuye a la conservación del paisaje, ayuda a fijar población en el territorio y desempeña un papel relevante en la lucha contra el cambio climático, al tiempo que el consumo de aceite de oliva continúa creciendo gracias a sus beneficios nutricionales.

Más de 138.000 toneladas de aceite

En la última campaña, Castilla-La Mancha produjo 138.333 toneladas de aceite de oliva, una cifra que supera en un 18,6 % la media de la última década y representa el 10,7 % de toda la producción nacional.

El consejero ha realizado estas declaraciones durante la apertura del Congreso Mundial del Aceite de Oliva, un foro que reúne en la capital portuguesa a unos 300 representantes institucionales, investigadores, productores y empresas de distintos países.

Martínez Lizán ha asegurado que la presencia de Castilla-La Mancha en este encuentro era "obligatoria", al tratarse de un espacio de intercambio de conocimiento, innovación y cooperación para abordar los principales desafíos del sector.

Encuentros internacionales

Durante el congreso también ha mantenido un encuentro con los ministros de Agricultura de Portugal y Malta y con el director ejecutivo del Consejo Oleícola Internacional, Jaime Lillo, en el que han abordado cuestiones como la futura Política Agraria Común (PAC).