Decenas de personas visitando y comprando en los puestos de la Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha (Farcama).

Decenas de personas visitando y comprando en los puestos de la Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha (Farcama). Ángela Pulido Díaz

Economía

El PIB de Castilla-La Mancha crecerá más que el de España en 2026, pero será uno de los que menos avance en 2027

BBVA Research, en su último Observatorio Regional, anticipa una desaceleración el próximo ejercicio.

Más información: El PIB de Castilla-La Mancha crece un 0,7 % en el segundo trimestre y un 2,7 % interanual, igual que la media de España

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Castilla-La Mancha encara el cierre de 2026 entre las comunidades autónomas con mayor dinamismo económico, pero las perspectivas para el próximo año dibujan un escenario menos favorable.

El servicio de estudios de BBVA Research prevé que el producto interior bruto (PIB) regional crezca un 2,7 % este ejercicio, una décima más que la media nacional, aunque en 2027 el avance se frenará hasta el 1,8 %, tres décimas por debajo del conjunto de España.

Las previsiones forman parte del Observatorio Regional de BBVA Research publicado este jueves, 15 de octubre, que ha revisado al alza en dos décimas su estimación de crecimiento para la economía española en 2026, hasta el 2,6 %, y mantiene en el 2,1 % la correspondiente a 2027.

Para Castilla-La Mancha, la actualización también supone una mejora de las perspectivas de este ejercicio, desde el 2,5 % calculado en junio hasta el 2,7 % actual.

La región se beneficia del empuje del consumo de los hogares, la evolución de las exportaciones de bienes y la creación de empleo.

Sin embargo, el informe advierte de que la combinación de una inflación más elevada, unos tipos de interés superiores a los previstos y la progresiva desaparición del impulso de los fondos europeos limitará el crecimiento en 2027.

El cambio de tendencia situará a Castilla-La Mancha entre las comunidades con menor avance económico el próximo año, en un grupo que comparte con la Comunidad Valenciana y Extremadura, todas con una previsión del 1,8 %.

Empleo

El mercado laboral es uno de los principales puntales de la economía castellanomanchega. BBVA Research calcula que la ocupación aumentará un 3,2 % en 2026, ocho décimas por encima del promedio nacional, situado en el 2,4 %.

Solo Murcia, con un 4,1%, y la Comunidad Valenciana, con un 3,4%, registrarán un crecimiento superior al de Castilla-La Mancha, según las estimaciones del servicio de estudios.

La evolución contrasta con la registrada en 2024, cuando el empleo regional apenas avanzó un 0,4 %, frente al 2,2 % nacional. En 2025, en cambio, la ocupación repuntó un 3,2 % en Castilla-La Mancha, seis décimas por encima de España.

Para 2027, BBVA Research prevé que el crecimiento del empleo regional se modere hasta el 2 %, en línea con la media española.

Aun así, el balance del periodo será favorable: entre 2025 y 2027, la ocupación crecerá alrededor de un 5,3 %, lo que situará a Castilla-La Mancha entre las cuatro comunidades con mejor evolución acumulada, junto a Murcia, la Comunidad Valenciana y Andalucía.

Consumo y exportaciones

La demanda interna ofrece otra señal positiva. El gasto con tarjetas nacionales en Castilla-La Mancha aumentó más de un 10 % interanual entre enero y septiembre de 2026, por encima del crecimiento aproximado del 8 % registrado en el conjunto de España. La región se sitúa así entre las comunidades con mayor dinamismo del consumo, junto a Asturias y Extremadura.

También destaca el comportamiento del sector exterior. Castilla-La Mancha fue la segunda comunidad autónoma con mayor crecimiento de las exportaciones de bienes entre enero y julio de este año, con un avance cercano al 9 %, frente al entorno del 2 % nacional. El impulso procede especialmente de las ventas dirigidas a la eurozona.

La evolución resulta relevante para una economía regional en la que la industria agroalimentaria, los bienes de equipo y otras actividades manufactureras tienen un peso significativo.

Sin embargo, el informe señala que las exportaciones de servicios no turísticos continúan teniendo una presencia relativamente reducida: representan en torno al 4 % del PIB castellanomanchego, frente a aproximadamente el 8 % de media nacional.

La inversión empresarial también presenta algunos síntomas de debilidad. Las matriculaciones de vehículos industriales y las importaciones de bienes de equipo muestran una evolución menos dinámica que en las comunidades del norte.

Más viviendas en construcción

El mercado inmobiliario constituye otro de los ámbitos en los que Castilla-La Mancha presenta una evolución destacada. Entre 2021 y 2025, el número de hogares aumentó alrededor de un 5,5 %, el cuarto mayor crecimiento autonómico en términos porcentuales, por detrás de la Comunidad Valenciana, Murcia y Madrid.

Este incremento de la demanda convive con unos precios de la vivienda todavía relativamente contenidos. Según los datos recogidos en el observatorio, los precios se sitúan entre un 5 % y un 7 % por encima de los niveles de 2022 y en torno al 55 %-60 % de sus máximos históricos.

La construcción residencial también gana ritmo en Castilla-La Mancha. BBVA Research estima que la vivienda en ejecución crecerá un 38 % en el periodo 2025-2027, frente al 23 % previsto para el conjunto de España.

Bajo PIB por habitante

Tras las cifras de crecimiento y empleo aparece una debilidad estructural: Castilla-La Mancha no consigue trasladar el dinamismo de su actividad a una mejora equivalente de la riqueza por habitante.

El observatorio sitúa a la comunidad en la parte baja de la clasificación autonómica del PIB per cápita. Entre 2019 y 2027, este indicador crecerá a una media anual aproximada del 0,5 %, frente al 0,95 % previsto para España.

En términos acumulados, el PIB real regional alcanzará en 2027 alrededor del 112 % del nivel de 2019, mientras que la economía española llegará aproximadamente al 115 %.

En el caso del PIB por habitante, Castilla-La Mancha se situará en torno a los 104 puntos tomando 2019 como base 100, solo por encima de la Comunidad Valenciana.

La brecha refleja que el crecimiento de la población y del empleo no está acompañado de un aumento equivalente de la productividad. Es decir, la economía regional genera más actividad y más puestos de trabajo, pero el avance de la riqueza por persona sigue siendo inferior al promedio nacional.

Gasolina y deuda

Entre los factores que pueden condicionar la evolución económica destaca la elevada exposición de Castilla-La Mancha al precio de los carburantes. Según BBVA Research, es la comunidad autónoma donde los combustibles tienen mayor peso en la cesta de consumo utilizada para calcular el IPC: más de 72 por mil, frente a alrededor de 59 por mil en el conjunto de España.

Esta particularidad aumenta la sensibilidad de los hogares y las empresas regionales a las subidas del petróleo, especialmente en un contexto de incertidumbre internacional y de tensiones derivadas del conflicto en Oriente Medio. El encarecimiento de los combustibles puede trasladarse al transporte, a los costes empresariales y, en última instancia, a los precios de bienes y servicios.

Las cuentas públicas constituyen otro de los puntos de vulnerabilidad. La deuda de Castilla-La Mancha se situaba cerca del 28 % del PIB en el segundo trimestre de 2026, lo que la coloca entre las cuatro comunidades autónomas más endeudadas, junto a la Comunidad Valenciana, Murcia y Cataluña.

El informe también apunta a un desafío demográfico a medio plazo. Aunque el peso de los ocupados mayores de 55 años que se jubilarán en los próximos 15 años se sitúa alrededor del 22 %, en línea con la media, la población en edad de trabajar —entre 16 y 67 años— podría empezar a disminuir entre 2033 y 2039, a un ritmo aproximado del 0,25 % anual.

A ello se suma la exposición a la inteligencia artificial. En torno al 27 % del empleo regional se concentra en ocupaciones con alta exposición a esta tecnología, una proporción que sitúa a Castilla-La Mancha en una posición intermedia-baja respecto a otras comunidades.