Izq. Alojamiento rural en Majaelrayo (Guadalajara). Dcha. Incendio de La Mierla (Guadalajara).
Los incendios vacían de turistas la Sierra Norte de Guadalajara: "La gente te dice: «no quiero que mi perro pise ceniza»"
Más allá del eclipse solar, los hoteleros denuncian una oleada de cancelaciones de reservas para el resto del verano y otoño.
Más información: El eclipse que hace brillar a la España 'vaciada' y algo más: un negocio de 357 millones de euros
Mientras España se prepara para el histórico eclipse solar del 12 de agosto —un acontecimiento que dejará más de 347 millones de euros en el país—, los hosteleros de la Sierra Norte de Guadalajara viven una amarga contradicción: carteles de "completo" para ver la Luna tapar el Sol y una oleada de cancelaciones de reservas para el resto del verano y otoño.
El devastador incendio forestal de La Mierla, que arrasó cerca de 32.000 hectáreas del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara y obligó a evacuar preventivamente a más de 34 municipios, ha carbonizado sus expectativas comerciales para los próximos meses.
Para ahondar en este fenómeno, EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha conversa con Isabelle Bancheraud, la presidenta de la Asociación de Turismo Rural Sierra Norte de Guadalajara. "Con el eclipse estamos todos completos, pero lo que más nos preocupa ahora mismo son las cancelaciones que se están generando de cara al otoño".
Vista aérea del incendio de La Mierla, en Guadalajara.
Vida más allá del fuego
Bancheraud advierte de que se trata de un espejismo puntual. El gran problema al que se enfrentan estos alojamientos rurales de la comarca es la percepción errónea del turista. Pese a la magnitud del fuego de La Mierla, la inmensa mayoría de los pueblos y del Parque Natural han quedado intactos.
Hayedo de la Tejera Negra del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara.
"Todos los pueblos se han salvado y los negocios también. La gente no distingue y hay una repercusión negativa en zonas que nada tienen que ver con el incendio", lamenta la presidenta. El Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara es un espacio protegido que abarca cerca de 118.000 hectáreas y se erige como una joya ecológica.
Alberga el icónico Hayedo de Tejera Negra, un reducto boscoso declarado de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El gran valor de la comarca radica en su perfecto equilibrio entre naturaleza y el impacto humano. Sus valles escarpados y cascadas conviven con la famosa "Arquitectura Negra", pueblos levantados a base de tejados y muros de pizarra oscura.
El "Huerto del Abuelo", el alojamiento rural que gestiona Alberto.
Alberto, propietario del complejo La Huerta del Abuelo en Almiruete (Guadalajara), coincide plenamente con este diagnóstico. "Se ha creado un concepto de que la Sierra de Guadalajara es un sitio calcinado, inhóspito y no es así". En este sentido, afirma que después del fenómeno astrológico el flujo turístico es "anecdótico".
"He cifrado la caída en un 70% en plena temporada alta y somos negocios familiares que no tienen margen de error". El hotelero rememora situaciones insólitas que ha padecido estos días: "Hay personas que te dicen, como tuve un caso: «no quiero que mi perro pise ceniza»"
Valverde de los Arroyos (Guadalajara).
Yolanda es otra de las caras visibles de esta espantada masiva a raíz de las llamas. Su casa rural en Valverde de los Arroyos quedó libre de daños, aun así, sus futuros clientes han preferido cancelar su visita. "Desde el incendio hasta finales de agosto calculo que hay unos 4.000 euros de pérdidas", detalla.
Por su parte, Alberto advierte que cualquier circunstancia extra que surja puede hacer que estas empresas familiares se sumerjan en cifras negativas. "Nosotros ya tenemos unas pérdidas reales que asustan", asegura.
Pozas del Aljibe en la Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara.
La prioridad del sector es recuperar la confianza del visitante y resucitar la Sierra Norte de Guadalajara como destino turístico de referencia para los amantes de la naturaleza. En cambio, no dudan en señalar la gestión negligente del monte. "Esto era una crónica de una muerte anunciada porque había muchos pinos y no se cuidan", denuncia Yolanda.
Con las ascuas ya apagadas y la mirada puesta en el eclipse solar del 12 de agosto, la Sierra Norte de Guadalajara reclama ayuda a las instituciones en forma de campañas de promoción para derruir el muro de los prejuicios. "El Parque Natural está verde y precioso. Ha llovido mucho este invierno y es un sitio maravilloso para venir", concluye Alberto.