El viaje del Real Madrid a la ciudad de Pamplona del pasado viernes sigue creando polémica ya que la temeridad que ha tenido que sufrir el equipo blanco ha sido realmente grave. LaLiga no se planteó en ningún momento suspender o posponer su encuentro frente a Osasuna y los blancos se vieron obligados a emprender su vuelo. 

Noticias relacionadas

No obstante, la situación en la Comunidad de Madrid lleva siendo caótica durante varios días y el aeropuerto de Barajas es una de las zonas más castigadas. Se podría calificar como un gran epicentro de problemas que requieren de decisiones consecuentes con una situación histórica y excepcional. Sin embargo, el Real Madrid no tuvo la suerte de contar la condescendencia de las autoridades para poder aplazar su vuelo y la expedición blanca tuvo que esperar hasta tener luz verde para emprender su viaje. 

A pesar de que se terminó dando el OK para el viaje, el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha confesado que el vuelo del equipo blanco se produjo en un momento de tensión e incertidumbre, antes de la suspensión definitiva de los vuelos y que la última decisión quedó a criterio del piloto del avión que consideró que las condiciones existentes permitían que el vuelo se pudiera llevar a cabo. 

Sergio Ramos, en la llegada a Pamplona

La realidad es que los jugadores del Real Madrid tuvieron que esperar durante más de cuatro horas a que el avión pudiera finalmente despegar y emprender su camino hasta la ciudad de Pamplona. Ahora, esa decisión temeraria ha provocado que el conjunto madridista no pueda regresar a la capital de España porque la situación en Barajas sigue siendo caótica. De hecho, las autoridades han cortado ya carreteras, han suspendido viajes en tren y avión e incluso se plantean decretar Madrid como zona catastrófica. 

La versión del Gobierno

En la comparecencia conjunta para informar de la situación que ha concedido José Luis Ábalos, ministro de Tranportes, Movilidad y Agencia Urbana ha contado cómo se produjeron las decisiones que terminaron derivando en un arriesgado vuelo del Real Madrid totalmente carente de sentido y durante un temporal calificado ya como histórico. De hecho, el avión del equipo blanco fue el último en despegar. 

"El aeropuerto estaba operativo, pero ofrecía muchas dificultades para establecer vuelos. Salió en ese momento de transición entre la suspensión definitiva de vuelos. La decisión fue del piloto, que entendía que se daban las condiciones de seguridad para proceder al despegue".

Fernando Grande-Marlaska junto a José Luis Ábalos, en la rueda de prensa para para actualizar datos sobre los efectos de la borrasca Filomena. Efe

Esta ha sido la versión ofrecida por el Gobierno ante la crisis que se ha vivido en las últimas horas y que ha pillado al Real Madrid en el epicentro de la polémica como principal afectado. Además, el resultado deportivo obtenido por el conjunto blanco tampoco ha sido positivo, por lo que el peaje pagado ha sido mucho mayor, ya que además de poner en riesgo la integridad de la expedición blanca, ha condicionado la situación del conjunto merengue en el campeonato nacional.

A pesar de todo, el Real Madrid viajará a Málaga este lunes con la misión de intentar olvidar todo lo sucedido y comenzar la lucha por el primer título de la temporada, la Supercopa de España, donde defienden su corona de campeón tras el triunfo conseguido el pasado año en Arabia Saudí, en el primer formato de Final Four ideado por la Real Federación Española de Fútbol

[Más información: El Real Madrid, atrapado en Pamplona: no puede volver y viajará directamente a Málaga]