El Real Madrid puso fin a su racha de victorias ante el Elche. Un empate en La Liga que dejó un mal sabor de boca en el conjunto merengue. Sin embargo, rápidamente el equipo capitalino se levantó y recuperó la senda de la victoria ante un Celta de Vigo que llegaba lanzado desde la llegada de Coudet. Triunfo que no se repitió ante Osasuna y que manda un aviso de cara a la Supercopa de España, primer título de la temporada que puede llevarse el cuadro de Zidane.

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Ante Osasuna faltaron ocasiones de gol y puntería. También acierto arbitral, pues un penalti sobre Casemiro se quedó sin revisar a pesar de ser en el tiempo extra y, por lo tanto, una jugada determinante para decantar el resultado final. Pero, en su conjunto, el conjunto madridista no sumó buenas sensaciones. Sin más pruebas de por medio, Zidane quiso pasar página y puso toda la atención en el duelo ante el Athletic.

El equipo de Marcelino ya demostró en los primeros minutos ante el FC Barcelona que quieren competir. Frente a los azulgrana acabaron peleando hasta el final por el empate. Y, apenas unos días después, tendrán con el Real Madrid una nueva ocasión de oro para demostrar si el cambio de Garitano surte efecto o no. El Real Madrid, por su parte, deberá modificar algunos aspectos para no consumar otro tropiezo que pueda abrir una nueva crisis.

La explosión de Hazard

El delantero belga ha cumplido el plan de preparación de Zinendine Zidane. Su estado físico era lo que más preocupaba después de unos últimos meses marcados por las lesiones. Por ello, el entrenador del Real Madrid decidió no arriesgar lo más mínimo para conseguir que Hazard recuperara su forma paulatinamente y sin apretar demasiado.

Después de una convocatoria sin minutos ante el Granada, Hazard volvió a los terrenos de juego ante Elche y Celta. Y en ambas ocasiones con cerca de un cuarto de hora de partido para ir entrando en la dinámica competitiva del equipo. La gran cita llegó ante Osasuna, donde recuperó tras mucho tiempo la titularidad y donde se le planteaba una gran ocasión para reflejar su avance. Hazard no terminó de romper a la defensa de El Sadar, pero evitó cualquier recaída física.

Ante el Athletic, ya con cierto rodaje en las piernas, el Real Madrid necesitará su explosión en ataque. La mejor versión del belga, que ya se ha visto en duelos de esta temporada como contra el Inter de Milán, es una de las claves para que el equipo de Zidane avance en la Supercopa de España.

El Plan B

Las dos etapas de Zidane en el banquillo del Real Madrid han estado marcadas por las rotaciones. La aportación del segundo equipo, de esos jugadores de banquillo con menos minutos en el terreno de juego, ha ayudado a que el conjunto merengue haya firmado una de sus mejores etapas de la historia. Y es justo lo que se echa en falta.

La calidad desde el banquillo debe llegar y el ejemplo a seguir es Lucas Vázquez. El gallego ha pasado de ser uno más en la rotación a un fijo para Zidane. Además, cumpliendo en el césped con creces. Ante Osasuna, esa falta de chispa en los cambios se notó. Zidane decidió incorporar a Mariano e Isco para dinamizar el ataque y romper los esquemas de los de Arrasate, pero no funcionó. Ninguno terminó de generar peligro y el Real Madrid mantuvo el empate. Vinicius, Odegaard y toda la unidad B deben dar un paso al frente para pasar a la gran final.

Benzema y el gol

La racha de victorias del Real Madrid ha estado marcada por el buen momento de Benzema. No marcó ante el Sevilla ni contra el Atlético de Madrid. Sin embargo, encadenó tres encuentros consecutivos viendo portería. Contra Athletic, Eibar y Granada el francés se reencontró con el gol y sumó cuatro tantos en tres partidos.

Una puntería que ha dejado de lado en estas últimas jornadas, donde el Real Madrid ha pinchado en dos ocasiones con empates. Elche y Osasuna han puesto frenos a la carrera goleadora de Karim Benzema y el equipo lo ha echado en falta. Con 12 goles en lo que va de temporada, el papel del delantero francés es clave para que el cuadro merengue triunfe.

El papel de Lucas

Lucas Vázquez ha logrado darle la vuelta a su situación personal. Tanto que ha pasado de ser un jugador más de la plantilla a un nombre habitual en el once de Zidane. Su renovación, de la que apenas se hablaba, comenzó a ganar relevancia en las últimas fechas. Y, por el momento, el gallego se ha visto en la posición de poder rechazar la propuesta merengue a la espera de recibir un mejor contrato.

Parecía que el gallego disfrutaría de más minutos gracias a la ausencia de Hazard. Sin embargo, ante Osasuna el belga ya estaba recuperado y Zidane optó por mantenerle en el campo. En este caso, ejerciendo como lateral derecho por la baja de Dani Carvajal. Lucas cumplió también en esa posición y fue de lo mejor del Real Madrid, acertando en defensa y creando en su banda derecha todo un foco de peligro para los merengues.

Por ello, Zidane tiene abierta la opción de mantenerle en el once inicial como lateral derecho. Jugando en esa posición no ha marcado esta temporada, pero de extremo sí que ha visto puerta en dos ocasiones en los últimos cinco partidos.

Lucas Vázquez celebra su gol al Celta de Vigo REUTERS

El lateral izquierdo

Mendy se ha convertido en el lateral preferido de Zidane para el costado izquierdo. Su físico y su seguridad defensiva son algunas de las características principales del jugador. Pero, ante la falta de gol de la última jornada, el técnico galo podría variar de cara a la Supercopa. Marcelo, que cabe recordar ha iniciado una preparación física adicional en su casa, quiere pelear por la titularidad.

Frente a Osasuna faltó protagonismo por el lateral izquierdo y Mendy no destacó por su aportación ofensiva. De hecho, tuvo una buena ocasión que arrebató a Kroos en la frontal del área y que se perdió en el limbo. Un papel que, por recorrido, podría mejorar un Marcelo en busca de minutos.

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