Existe una imagen que ha marcado no solo la carrera de Zinedine Zidane, no solo La Novena que logró el Real Madrid en 2002 y no solo la historia de la Champions League. El gol de volea que firmó el jugador francés en Glasgow quedó grabado en las retinas de todos los aficionados al fútbol para la eternidad. El mejor gol de la historia de la competición cumple este martes 15 de mayo de 2018 16 años, y con el paso del tiempo ha quedado demostrado que fue tan solo el principio de una historia de amor entre la máxima competición del fútbol mundial y el futbolista, y ahora técnico del conjunto blanco.

Noticias relacionadas

EL COMIENZO DE TODO

Zidane llegó al club blanco en el verano de 2001. Florentino Pérez pagó 77,5 millones de euros por un mediapunta que venía de ganar el Balón de Oro, cinco trofeos con la Juventus y un Mundial y una Eurocopa con Francia. 'Zizou' jugó 227 partidos con el Real Madrid, de los cuales 45 fueron en su competición favorita: la Champions League. Ya había llegado a una final, en 1998, pero su verdugo fue ni más ni menos que el propio Madrid, club que tres años después se convirtió en su casa.

Zidane, en su etapa como jugador del Real Madrid, celebrando un gol

En las filas merengues disputó cinco ediciones de la prestigiosa competición europea, en las que marcó nueve goles. Sin embargo, fue en su primera temporada donde dejó el tanto más recordado. El 15 de mayo de 2002 el Real Madrid jugaba su duodécima final ante el Bayer Leverkusen de, entre otros, Michael Ballack. Los blancos se adelantaron rápido, a los nueve minutos, por medio de Raúl. No obstante, tan solo cinco minutos después, Lúcio ponía el empate a uno. Pero la historia tenía un hueco reservado para Zidane.

UN GOL PARA LA ETERNIDAD

Al filo del descanso, en el 45, Zidane cazó un balón alto, obra de un centro de Roberto Carlos, y lo empalmó como nunca antes se había visto. Una volea perfecta que se introducía en la portería defendida por Hans Jörg Butt. Ese gol supuso el 1-2 definitivo, la novena copa de Europa del madridismo y la consideración del mejor tanto jamás visto en la competición. Doce años después, Zidane volvía al club de sus amores, esta vez como segundo entrenador del italiano Carlo Ancelotti.

La volea de Zidane en Glasgow

Con él en el banquillo junto al técnico italiano, el Madrid logró la tan ansiada Décima, derrotando al Atlético gracias a un agónico gol de Sergio Ramos en el descuento y su correspondiente goleada en la prórroga. Fue un éxito, pero la segunda temporada de Ancelotti en Concha Espina dejó al madridismo muy frío. En 2015 Rafa Benítez era nombrado nuevo entrenador del club, pero tan solo duraría media temporada. Florentino decidió entonces confiar en Zidane, quien por aquel entonces dirigía al Castilla y no había entrenado al máximo nivel. La apuesta no pudo salirle mejor.

ÉXITOS COMO ENTRENADOR

Zidane consiguió una química en el vestuario que desembocó en La Undécima. La víctima fue nuevamente el Atleti del Cholo Simeone, esta vez en la tanda de penaltis tras el empate a uno reglamentario. Zidane ya había logrado levantar la Orejona como jugador, como segundo técnico y como entrenador. Pero nuevamente, la historia le tenía un hueco reservado.

Zidane con La Undécima en Milán

En su segunda temporada al frente del club blanco, el técnico francés logró llegar a la final de Cardiff, endosar a la Juve un contundente 4-1 y levantar su segunda Champions consecutiva. Un hito sin precedentes desde que la competición cambiara de formato en 1992. En este 2018, el francés ya va a por su tercera final seguida, la cuarta del Madrid en las últimas cinco temporadas. Su rival será el peligroso Liverpool. Pero esta competición tiene grabado el nombre del Real Madrid. Y el de Zidane.