Bale, desatado. El internacional galés está de bonito en este tramo final de la temporada y se presenta como un serio candidato a ser de la partida frente al Liverpool en la final de la Champions League. Nadie se quiere perder el partido del año y el '11' blanco, tampoco, sobre todo después de ser suplente en la final de la pasada campaña en su ciudad, Cardiff. La competencia para acompañar a Cristiano Ronaldo es dura y es que tan solo hay dos puestos vacantes para cinco jugadores. Gareth Bale deberá trabajar muy duro durante las dos próximas semanas para acabar de convencer a Zinedine Zidane y superar en las quinielas a Benzema, Isco, Asensio y Lucas Vázquez.

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En tres de los últimos cuatro partidos de La Liga, el extremo ha sido de la partida, tan solo se perdió el encuentro frente al Sevilla por tener que cumplir sanción por acumulación de tarjetas. Ante el Celta no disputó el choque al completo, pero sí que le dio tiempo en los 72 minutos que estuvo sobre el terreno de juego a marcar un doblete, golazo incluido. En estos tres partidos disputados, ante el Leganés, Barcelona y el propio Celta, Bale ha marcado cuatro goles, llegando así hasta las quince dianas entre todas las competiciones.

Última llamada para Bale: su continuidad se decide en Kiev

ÚLTIMA LLAMADA PARA BALE

'El Expresso de Cardiff' tenía decidido abandonar el club blanco a mitad de temporada. Después de atravesar un calvario de lesiones, Gareth Bale volvió muy fuerte en el mes de diciembre, pero su luz se fue apagando con el paso de las semanas. Sus reiteradas suplencias en la Champions League acabaron por dejar una idea bastante clara en su mente: regresar a la Premier League. Sin embargo, su salida ya no se da por hecha por ninguna de las dos partes. El galés podría decidir quedarse dependiendo de lo que ocurra en el Olímpico de Kiev, mientras que en el Real Madrid también se replantearían el futuro del jugador, ya que ha demostrado sus mejores cualidades en estas últimas semanas. El Santiago Bernabéu, además, le ovacionó en el que muchas suponían que sería su último partido en el coliseo blanco. Una ovación sin despedida a lo 'James' que deja una puerta abierta a su continuidad.