Ensayo

España partida en dos

Julián Casanova

22 marzo, 2013 01:00

Crítica. Barcelona, 2013. 272 p. 19'90 euros. Ebook: 13'29 euros.


La ya larga trayectoria de investigación de Julián Casanova (Valdealgorfa, Teruel, 1956)) -con estudios dedicados al anarquismo, la Iglesia, la violencia y la historia social, entre otros muchos- se complementa desde hace tiempo con breves trabajos divulgativos dirigidos a un público muy amplio. En este último campo, si hace un par de años publicó en esta misma editorial una atinada síntesis de las recientes guerras en el Viejo Continente (Europa contra Europa, 1914-1945), ahora presenta un estudio de nuestra guerra civil con similares características. Todo un reto, porque lo que se persigue es resumir un fenómeno muy complejo y que ha generado una bibliografía desbordante en menos de 200 páginas de texto, a las que se añaden algo más de 20 de notas, una escueta cronología y una sucinta bibliografía -25 títulos esenciales-. Es decir, se trata, como reconoce el prólogo a la edición española (el libro se publicó antes en inglés, en 2012), de facilitar a un sector de la población no familiarizado con la historia una visión sintética, que dé cabida sólo a los elementos indispensables, que esté escrita en una prosa accesible y que tenga el respaldo de un excelente profesional.

Reconozcamos ya que el historiador sale airoso del envite y cumple sobradamente los objetivos propuestos. No es menos cierto, por otro lado, que el especialista que se adentre en sus páginas tendrá que transigir con un conjunto de simplificaciones que son inevitables en una obra de este formato. Tampoco debe pedirse una originalidad en el enfoque o unas aportaciones novedosas. Lo que aquí importa es la funcionalidad antes expuesta y a ella se sacrifica -con buen criterio- la labor de conjunto. Lo que aquí hace Casanova -y agradecerá el lector sin prejuicios- es urdir con precisión una historia de la guerra civil en la línea usual en el ámbito académico, es decir, refractaria a los planteamientos revisionistas de una cierta derecha con fuerte impacto mediático e indudablemente más receptiva a las razones del bando republicano, aunque en este caso es patente un esfuerzo por evitar los excesos maniqueos de un sector militante de la izquierda. El autor maneja hábilmente la bibliografía reciente, subraya su dimensión internacional, enfatiza el aspecto de la represión y no olvida resaltar el papel que desempeñaron los protagonistas de carne y hueso, desde Franco hasta Negrín.