Fernando Iwasaki

El escritor peruano de origen japonés y afincado desde hace décadas en Sevilla aboga por un ensayismo desenfadado en Las palabras primas (IX Premio Málaga de Ensayo, editado por Páginas de Espuma) donde reflexiona sobre cuestiones históricas y curiosidades etimológicas de nuestro idioma desde su privilegiada condición de hispanohablante de las dos orillas, así como sobre su herencia nipona y sobre la relación entre la literatura y las nuevas tecnologías.

"Ahora" no significa lo mismo en España que en América Latina. Lo sabe bien Fernando Iwasaki (Lima, 1961). Allá, "cuando uno se constituye en una ventanilla y el funcionario nos dice muy suelto de huesos: 'Ahorititita le atiendo, señor', más vale montar la tienda de campaña porque la vaina tiene para largo". Tampoco significa lo mismo "polla" en las dos orillas del español. En Hispanoamérica es una apuesta, y aquí es "algo que nadie se apostaría". Estos dos términos y sus peripecias etimológicas son solo algunas de las "palabras de ida y vuelta" que el escritor peruano afincado en Sevilla recoge en su último libro, una recopilación de pequeños ensayos sobre la lengua titulada Las palabras primas, ganadora del IX Premio Málaga de Ensayo y editada por Páginas de Espuma.



De ancestros japoneses y andaluz de adopción, Iwasaki dedica también algunos de estos artículos a las conexiones lingüísticas entre Andalucía y Latinoamérica, y también a su herencia cultural nipona, que algún día plasmará en una novela protagonizada por su abuelo paterno. Además, el libro se abre con varios artículos, desde una perspectiva poco halagüeña, sobre el efecto de las nuevas tecnologías en la lectura y la literatura, y sobre el escaso peso del español como lengua de transmisión del conocimiento.



Pregunta.- En el prólogo, de manera explícita, y también predicando con el ejemplo, aboga por un ensayismo más cercano al carácter desenfadado que tenía en origen. ¿En qué momento histórico este género se cargó de solemnidad y qué cree que gana con ese otro enfoque que apuesta por el divertimento sin sacrificar la erudición?

Respuesta.- El ensayo fue muy bien acogido en los círculos académicos, de donde sin duda surgieron grandes ensayos que a su vez requirieron minuciosos aparatos críticos que los mimetizaron con las monografías y los artículos científicos. Este proceso comenzó en el siglo XIX y llevó a Chesterton a reivindicar la naturaleza desenfadada del ensayo. Unamuno también escribió a fines del siglo XIX ensayos lúcidos y penetrantes sin necesidad de poblarlos de notas, citas y bibliografía sofisticada. No obstante, durante el siglo XX se consolidó la separación entre ensayos académicos y ensayos filosófico-literarios, como Historia de la eternidad, de Jorge Luis Borges, o Elogio de la ociosidad, de Bertrand Russell. Tal vez la fecha no importe tanto como el ámbito, los teatros de la escritura y el público a quien va dirigido. Así, Beatriz Sarlo escribe brillantes ensayos literarios dirigidos a lectores académicos, mientras que Coetzee escribe maravillosos ensayos académicos dirigidos a lectores literarios. Ambos me encantan, pero me identifico con el ensayo de Coetzee.



P.- Le interesa mucho el impacto de la tecnología en el continente y el contenido de la literatura, y señala que la red y las nuevas tecnologías no han propiciado en realidad cambios sustanciales en este sentido ni tendrían por qué hacerlo. ¿Cree que esto podría cambiar en los próximos años y que llegue un momento en el que estar desactualizado tecnológicamente suponga un obstáculo para escribir literatura plenamente contemporánea?

R.- Si hablamos de un futuro sin papel y sin lápices, quién sabe; pero mientras existan las escobas y las bayetas la tinta y el papel tampoco correrán peligro. No obstante, las tecnologías no van a cambiar sustancialmente nuestra forma de escribir sino sólo nuestra forma de distinguir entre el ocio creativo y el descanso, porque el ocio es fértil mientras que el descanso se asocia a la "desconexión" y sólo desconectas algo que está conectado. El hombre contemporáneo aspira a la multifunción, la conexión permanente, la descarga rápida y la memoria ampliada, porque ha delegado esas tareas a la tecnología. Mis alumnos me preguntan cómo podrían adquirir todos los conocimientos que yo tengo y les choca descubrir que no existe otra manera de hacerlo que leyendo, interpretando y relacionando diversos conocimientos entre sí durante décadas. Si a Google no llegas con preguntas concretas es una pérdida de tiempo.



P.- ¿Qué piensa al releer textos como "Qdams n l'kftría", que publicó originalmente en 2005, ahora que casi nadie escribe SMS y que esa escritura abreviada parece haber quedado en desuso? ¿Cree que ese tipo de reflexiones al calor de las modas tecnológicas caducan en cuanto estas se extinguen?

R.- Ese tipo escritura no sólo no está en desuso, sino que WhatsApp la ha incrementado exponencialmente. Nunca he recibido más emoticonos y abreviaturas que a través de los chats de la mensajería instantánea. Todos los vicios que advertí en los SMS han crecido de forma desmesurada y por eso ciertas series como Black Mirror u otras especulan con futuros rocambolescos donde los likes y los seguidores digitales van a marcar las pautas de comportamiento del futuro. Ya está ocurriendo, pero no queremos admitirlo.



P.- Dice que la expansión del idioma no es per se una buena noticia, pues el español sigue sin ser lengua de transmisión de conocimiento. En este sentido, ¿qué le parece el plan "El español, lengua global" que acaba de anunciar el gobierno?

R.- Como plan, nada parece mal. Otra cosa es cómo piensa ponerlo en práctica el gobierno y qué ocurrirá con esos planes el día que otro partido llegue al poder. Mientras tanto, a los profesores universitarios españoles la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) continúa valorando mejor nuestros artículos académicos si los publicamos en inglés en lugar de hacerlo en castellano. El drama para mí no es que no haya ninguna universidad española entre las 200 primeras del mundo. Lo peor es que no se hable español en ninguna de ellas. ¿Cuántas lenguas están representadas entre las 200 primeras universidades del planeta? Ojo a la lista: inglés, francés, alemán, sueco, japonés, chino, danés, noruego, ruso, hebreo, portugués, italiano y holandés. El hebreo lo hablan menos de 9 millones personas, pero entre las cien primeras universidades del ránking de Shanghái tenemos dos en las que el conocimiento se imparte en hebreo.



P.- ¿Por qué cree que escasean los andalucismos en la norma culta del español? ¿Qué papel desempeñó en este sentido, por ejemplo, la postura despectiva respecto del flamenco por parte de personas como Eugenio Noel?

R.- El vocabulario del campo andaluz quizá no esté muy bien representado en la norma culta del español, pero puedo asegurarle que la mayoría de las voces cultas y sofisticadas que Sebastián de Covarrubias recogió en su Tesoro de la lengua castellana (1611) provenían del acervo andaluz y sobre todo sevillano, porque Sevilla, Roma y París fueron las tres grandes metrópolis del siglo XVI. Por otro lado, Eugenio Noel fue antitaurino y antiflamenquista tan sólo para llamar la atención de sus contemporáneos, porque su asistencia a plazas de toros y juergas flamencas está más que documentada. Y así como los líderes anticapitalistas que solicitan asilo político en Suiza jamás le harán daño al capitalismo, así también el habla andaluza sobrevivió a Eugenio Noel.



P.- Como andaluz adoptivo y gran defensor de la cultura andaluza, ¿cree que Andalucía debería reivindicar mejor la importancia de sus aportaciones a la cultura hispánica y no solo a la popular?

R.- Los únicos poetas españoles que ganaron premios Nobel de Literatura fueron Juan Ramón Jiménez y Vicente Aleixandre, ambos andaluces. Después de Cervantes, el autor español más estudiado en todo el planeta es Federico García Lorca, granadino. Asimismo, Bécquer, Machado, Cernuda y Alberti también fueron andaluces que influyeron a los mejores poetas de su tiempo. Por otro lado, ¿cuántas óperas transcurren en Sevilla o tienen temas y personajes sevillanos? Me basta con citar Fígaro, Don Juan y Carmen, por no decir que la primera nínfula de la literatura no fue la Lolita de Nabokov sino la Conchita de Pierre Louÿs. ¿Y la pintura? La obra de Velázquez, Murillo y Valdés Leal no necesitaría presentaciones en ningún gran museo del planeta. El problema no es cómo se percibe la riqueza de Andalucía desde fuera, sino cómo la valoran los propios políticos andaluces. ¿Cuántas personas saben que construir el fallido Estadio Olímpico de Sevilla fue mucho más caro que construir el Museo Guggenheim de Bilbao? Ese es el verdadero problema: que la aportación cultural de Sevilla se quede en un Estadio Olímpico que ni es estadio ni es olímpico.



P.- ¿Cómo nació su afición por la etimología?

R.- Como todo en mi vida, leyendo y conversando con personas admirables. Sólo he tenido que añadir algo de curiosidad.



P.- ¿Qué procedimiento sigue en sus investigaciones etimológicas hasta encontrar el posible origen de palabras como "fandango", la acepción de "primate" como "prócer" o el uso español de "polla"?

R.- Documentar el uso de una voz en un siglo concreto no es tan complicado, pero requiere años de búsqueda paciente. Luego las palabras aparecen en los libros como las setas en el campo. Nunca me propongo investigaciones que supongan barridos sistemáticos a través de títulos concretos. Simplemente voy leyendo por placer, como siempre, y anotando mis hallazgos en libretas o en los márgenes. Sin duda se puede hacer lo mismo por internet, pero a mí se me da mejor trasegar volúmenes por las estanterías de las bibliotecas.



P.- En uno de los ensayos critica la escuálida conmemoración de Cervantes por su cuarto centenario y el circo de la búsqueda de sus huesos (y cuya autenticidad nunca quedó confirmada científicamente). ¿Cree que en España no sabemos conmemorar como es debido a nuestros personajes ilustres?

R.- No es que lo crea. Es que no me cabe la más mínima duda. Y no pretendo echarle la culpa a los políticos porque reivindicar a Cervantes nos corresponde a los creadores hispanohablantes, porque Shakespeare para los anglohablantes está vivo en los teatros, el rock, el cine, la publicidad, los juegos de mesa, las videoconsolas y por supuesto la literatura. Shakesperare in Love fue una película de 1998 que no precisó de ningún aniversario para ser producida y triunfar. ¿Cuántas personas son conscientes del trasfondo shakespeariano de El Rey León?



P.- Dice que España comenzó a apreciar el Quijote en 1905 al celebrar su tricentenario. ¿Por qué se produjo ese cambio? ¿Quiénes fueron los principales responsables?

R.- Impregnados del pesimismo del 98, Unamuno y Ortega escribieron sendos ensayos sobre el Quijote en 1905, buscando la esencia de lo español en la triste figura del hidalgo. Pero ni Ortega ni Unamuno fueron cervantistas. Ni siquiera cervantinos, como sí lo fueron a su manera Sterne, Jane Austen, Mary Shelley, Flaubert, Mark Twain, Thackeray, Chesterton o Dostoievski. Más bien, durante el siglo XIX el Quijote fue reescrito tres veces en España por distintos autores, quienes proclamaron que lo habían "corregido y mejorado".



P.- No conocía la postura despectiva de Unamuno y Ortega con respecto a la valía literaria de Cervantes. ¿Cree que son opiniones fundadas?

R.- Las considero absolutamente arbitrarias e infundadas. En España prosperó un gran prejuicio contra Cervantes, sobre todo cuando se comprobó que no estudió ni en Salamanca ni en Alcalá de Henares. ¿Cómo podía ser posible que un alcabalero corrupto fuera el autor de la obra cumbre de la literatura española? ¿Por qué un Premio Nobel como Thomas Mann elogiaba a Cervantes en 1934? Los prejuicios de la época fueron nefastos para Cervantes.



P.- ¿Por qué cree que Japón resulta tan fascinante y extraño a ojos de Occidente?

R.- Porque no es Occidente. La fascinación por el Oriente siempre ha sido una de las grandes tradiciones de Occidente.



P.- ¿Cómo lleva esa novela sobre sus orígenes japoneses de la que habla en este libro?

R.- Está en fase de acopio documental, pues yo preparo las novelas como si fueran una tesis doctoral. Y antes de la novela sobre mi abuelo debería salir otra que estoy escribiendo desde hace doce años, así que mejor plantemos un almendro.



@FDQuijano