La editorial Calambur cumple 25 años al servicio de la poesía española contemporánea y lo ha celebrado con un acto especial en la Biblioteca Eugenio Trías del Retiro, antigua Casa de Fieras -"Qué buen nombre para una editorial", bromeaba al principio del acto su fundador, Emilio Torné-. El editor congregó allí a amigos, colaboradores y autores, tres categorías que se mezclan felizmente en torno a esta modesta editorial que ha visto reconocida su labor recientemente con varios premios de envergadura. Entre ellos destacan tres Premios Nacionales de Poesía, concedidos a La casa roja, de Juan Carlos Mestre (2009); a Cuadernos (2000-2009), de José María Millares Sall (2010); y a Nueva York después de muerto, de Antonio Hernández (2014), así como dos Premios de la Crítica también para Mestre y Hernández.



En el último año, la editorial ha emprendido una importante transformación "para poder crecer", nos explica Torné. A partir de ahora, el sello expandirá sus colecciones paralelas de ensayo y narrativa. La sede se ha trasladado a Barcelona y el director es Lluís Claret, pero Torné seguirá al frente de la colección de poesía.



En la celebración madrileña, Torné agradeció el apoyo de lectores y autores y varios poetas de la casa, entre ellos Francisca Aguirre, Guadalupe Grande, Javier Lostalé, Marta Agudo y Ángel Antonio Herrera, expresaron su gratitud a la editorial y leyeron algunos de sus poemas.