Andrés Peña y Pilar Ogalla

Rocío Molina, Dorantes, Manuel Liñán... Son algunos de los artistas que concurren en el Festival de Nimes, que arranca este jueves (12). También los bailaores Andrés Peña y Pilar Ogalla con De sepia y oro, guiño al legado de grandes maestros del cante, el baile y la guitarra.

Actuar en el Festival de Nimes es una cuestión de prestigio, tanto en el ámbito personal como en el profesional: un público entendido y culto, magníficos diseños en la programación y una perfecta sintonía con el equipo de dirección", dice el bailaor Andrés Peña que junto a la bailaora Pilar Ogalla presenta el espectáculo De sepia y oro. La portentosa aventura del Festival de Nimes dura ya veintisiete años. Dicha circunstancia es un logro admirable, pero si a esto añadimos que a lo largo de todo este tiempo ha mantenido, con regularidad modélica, una considerable cota de calidad artística y un alto nivel en cuanto a los resultados, tanto interpretativos como en el de la creación y la inventiva, pues nos encontramos con un ejemplo extraordinario, en el que juega un papel sustancial la actitud de su equipo directivo, donde se conjugan a partes iguales pasión e inteligencia, afilada sensibilidad, imaginación y conocimiento profundo de las claves flamencas.



Como en toda manifestación musical y dancística, los códigos de quienes llevan a cabo su ejecución están latentes y forman parte de su sistema comunicativo. Así que los responsables del Festival han asumido esas reglas para establecer con los cantaores, bailaores y guitarristas un funcional medio de entendimiento con muy fructíferas consecuencias.



"De sepia y oro es una mirada atrás, pero sin nostalgia. Está más dentro de la evocación y, descartando cualquier aspecto que huela a melancolía, resalta la gratitud y el homenaje. Sepia es el tiempo que ha pasado, lo que ha ocurrido en el flamenco a lo largo de la historia, y el oro es el legado que han dejado los grandes artistas del cante, el baile y la guitarra. Por lo tanto, es también un acto emocionado de reconocimiento", afirma Andrés Peña, Premio del Público del Festival de Jerez, Premio Jóvenes Intérpretes de la Bienal de Sevilla y Copa Jerez de la Cátedra de Flamencología, que ha firmado y protagonizado diferentes espectáculos como Peña, El aire que me lleva u Órdago a la grande, paseándolos por teatros de Estados Unidos, Alemania, Francia, Rusia, Japón, Noruega, Australia o Brasil. Y coautor de A fuego lento o Cádiz de la Frontera junto a su pareja en la vida y en los escenarios, la bailaora Pilar Ogalla. "El artista siempre está en una posición de búsqueda, sin embargo, cuando diseñamos De sepia y oro fue como encontrar nuestra verdad, un espectáculo con el que nos identificábamos plenamente y que interpretamos a través de una poética dancística de un clasicismo renovado, abierto a la creatividad", explica Ogalla.



La energía del diálogo

El Festival de Nimes, del 12 al 21 de enero, lo inaugura Rocío Molina con su espectáculo Caída del cielo y lo clausura el guitarrista Vicente Amigo. Además, entre otras propuestas, tendremos La taranta por bandera, un concierto dedicado a ese estilo minero; Guitarra mía, de Rafael Rodríguez, con invitados de lujo, como la propia Rocío Molina, Milagros Mengíbar o Javier Barón; InterAcción, del compositor y pianista Dorantes y el contrabajista hispano francés Renaud Garía-Fons; Reversible, de Manuel Liñán, y actuaciones del cantaor Jesús Méndez y el guitarrista Miguel Ángel Cortés.



Para Andrés Peña, "la magia en el baile aparece inesperadamente, pero al compartir escenario con Pilar se establece un sistema muy especial de complicidades porque hablamos el mismo idioma". "Cuando estás bailando", dice Pilar Ogalla, "te transportas a otra dimensión, y si te encuentras con la mirada de Andrés se produce la energía del diálogo, y esa es la que transmitimos al público".