Image: Coen connection

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Cine

Coen connection

Se estrena No es país para viejos, el filme de los Coen que puede darle un Oscar a Javier Bardem

7 febrero, 2008 01:00

Javier Barde en el filme de los hermanos Coen.

Una intensa mezcla entre western, thriller de acción e indagación sobre la pasión y la codicia en un entorno hostil definen No es país para viejos, la película de los hermanos Coen nominada a ocho Oscars que puede convertirse en el fenómeno del año. Adaptación de una novela de Cormac McCarthy, Javier Bardem se ha consagrado internacionalmente con una interpretación por la que le han llovido los premios (incluida su candidatura al Oscar). Los propios Coen nos cuentan las claves del filme.

Los hermanos Joel y Ethan Coen (Minneapolis, 1954 y 1957) se fueron de vacío del pasado Festival de Cine de Cannes, donde estrenaron No es país para viejos, pero ahora llevan cosechados una decena de los más reputados galardones de Estados Unidos (como el de la Asociación de Críticos, el del sindicato de directores o el de los críticos de Nueva York) por lo que se espera que sean coronados como reyes en los Oscar del 24 de febrero. Parece que por fin ha llegado la hora de que sean bendecidos por un Hollywood al que siempre han mirado de reojo pero que nunca ha sido su hogar. Entre otras cosas, viven en Manhattan, y no es casual que el "gran" reconocimiento pueda llegarles cuando se han atrevido con el western, género que los catapula al panteón de "american classics".

Tras los relativos fiascos recientes de Crueldad Intolerable y The Ladykillers, los Coen están viviendo su "momentum". Un encuentro tumultuoso en Cannes permitió a El Cultural cambiar impresiones con los cineastas sobre uno de los filmes más importantes de su carrera.

Voluntad de colaboración

Como de costumbre desde hace un cuarto de siglo, los autores de Muerte entre las flores (1990), Fargo (1996) o El Gran Lebowski (1998) se han ocupado a cuatro manos de la adaptación, producción, dirección y montaje bajo su ya legendario apodo, Roderick Jaynes. No es país para viejos es un western contemporáneo, una historia de persecución, un filme "noir" y también una meditación acerca del destino, la muerte y la codicia. Como de costumbre, Joel comienza una respuesta y Ethan la finaliza, en una simbiosis perfecta:
"En realidad, el origen de la película está en otra novela que quisimos adaptar anteriormente, pero resultó imposible, To The White Sea, la última obra que escribió James Dickey. Trataba sobre un aviador perdido durante los bombardeos japoneses en la II Guerra Mundial y la iba a protagonizar Brad Pitt. Encontramos ecos de esta historia en la de McCarthy, cuyas galeradas nos envió el productor Scott Rudin antes de su publicación. Nos interesó la forma en que los actos definen a una persona en una situación de supervivencia. Leímos otras novelas de Cormac, ya por placer, pero fue No es país para viejos la que más interesante nos serguía pareciendo. Tuvimos la intuición de que sabíamos cómo hacerla y no fue un rodaje muy complicado. Todos los días, al ver el material rodado durante la jornada, nos dábamos cuenta de que la película iba saliendo como queríamos- explican siguiendo su particular turno de palabra.

- ¿Es diferente adaptar que crear historias originales?
- Es más fácil adaptar. No tienes que crear de la nada, comienzas como si ya hubieras recorrido varios kilómetros. Es, eso sí, un proceso muy diferente en el que surgen nuevas dificultades. Sobre todo que tienes que manejar un material y hacerlo funcionar a tu manera, según tus intereses".

No es país para viejos comienza cuando Llewelyn Moss, un curtido veterano de la guerra de Vietnam, encuentra en medio del desierto de Texas los cadáveres de unos traficantes. Junto a los cuerpos, asesinados por lo que parece un tioteo, hay un botín de dos millones de dólares del que Moss se apropia. Para conservarlo, el héroe deberá enfrentarse a un asesino sin piedad, Antón Chigurh, el inquietante personaje de Javier Bardem, que mata a todo el que se cruza en su camino con un artefacto para ejecutar ganado. El tercero en discordia es un sheriff veterano y a la antigua, Tom Bell (Tommy Lee Jones), que sigue a Chigurh para evitar más muertes. Es quien lleva el centro moral de la historia. Estos caracteres masculinos, que cobran vida en la piel de algunos de los mejores actores del mundo, forman un triángulo electrizante en el que Moss representa la codicia y la ingenuidad; Cigurgh es la maldad en estado puro y Bell es el portador de unos valores quizá anticuados pero necesarios para llegar a viejo en un país sin clemencia.

La narración está llena de violencia, sangre y muerte, pero también de ese particular humor que es la marca de la casa de los Coen: "El humor está ya en el libro, es ciertamente muy negro, lo cual está muy bien porque es el que nos complace. Y hay una cierta melancolía en el personaje del sheriff Bell, que recuerda tiempos más decentes cuando el tráfico de droga no había llegado hasta aquellas latitudes".

Los directores tuvieron claro desde el primer momento que Tommy Lee Jones debía ser ese sheriff: "Bell es el alma de la historia y Texas es parte de él. Necesitábamos a alguien que entendiera la región y que trabajara desde la sutileza. Esas dos necesidades nos condujeron a Lee Jones. Al actor le preocupaba haber interpretado a demasiados sheriffs pero el lenguaje de McCarthy, al que considera el más grande estilista de la prosa norteamericana, le convenció. De hecho, el escritor y el actor no sólo son vecinos texanos sino buenos amigos. Se ven a menudo para charlar de literatura. Texas está en el corazón de Tommy".

Un reparto mayúsculo
Pese a ese carácter marcadamente texano, la mayoría de los planos se realizaron en Nuevo México por razones económicas. Tras tener a Leee Jones atado, los hermanos se pusieron manos a la obra para completar el cásting: "Javier Bardem, como Tommy Lee, estuvo entre nuestras primeras elecciones. Pero no habíamos pensando en Brolin. Su agente insistió en que lo viéramos. Dudábamos porque tenía que ser un actor de peso para enfrentarse a Tommy y a Javier. Leyó sus diálogos y nos decidimos inmediatamente. Además, se crió en un rancho".

Josh Brolin tiene varias secuencias espectaculares, está perfecto en su papel de pobre diablo acorrolado al que la vida ha dado sólo una oportunidad que resulta ser al mismo tiempo una maldición. En una escena en la que debe luchar contra un perro se entiende hasta qué punto Brolin se involucró: "No utilizamos un perro entrenado para el cine, sino para matar. Se le tiraba directamente a la yugular. Su entrenador tenía un juguete naranja por el que el perro se volvía loco. Josh Brolin se lo metió en su pantalón y el perro se lanzó a por él. Tras la brutal huida por el río, se lo sacó y se lo tiró lo más lejos posible".

El aspecto de Javier le convierte en otro de esos freaks que han creado los Coen a lo largo de tantas películas (Barton Fink, Lebowski, todos los de John Turturro...). Su personaje, Anton Chigurh, es el mismísimo diablo, alguien que viene de la sombra y permanece como un misterio. Su peinado y traje son de los que marcan época. Dice Joel: "Ese look fue un descubrimiento del departamento artístico. La acción tiene lugar en 1980 y en un bar de Texas encontraron un dibujo de 1979 de un tipo con ese corte y el traje. Javier fue el primer entusiasta".

Hay dos actrices en papeles secundarios, pero decisivos: la escocesa Kelly McDonald -Tristam Shandy, de Winterbottom, o Nanny McPhee- y Tess Harper, una actriz de Arkansas con una larga carrera en la televisión. Ambas interpretan a Carla Jean y Loretta, las esposas de Moss y Bell, respectivamente. Se ríe Ethan: "Nelly se presentó a la audición y se convirtió en la perfecta texana. Tess expresa mucho con poco y la adoramos desde Tender Mercies (Bruce Beresford, 1983)".

Por supuesto que los desolados desiertos texano-mexicanos son un protagonista más. Según Joel, "se respiran historias de violencia en esos desolados parajes". Para cumplir el desafío de fotografiarlos, los Coen, como llevan haciendo desde 1990, confiaron en el operador Roger Deakins. El rodaje comenzó en la localidad de Marfa, un lugar emblemático porque allí estuvo el "set" de la legendaria Gigante (George Stevens, 1956) y porque ha supuesto el regreso de los hermanos a ese lugar, donde ya rodaron Sangre fácil, en la vecina Austin en 1984.

Acerca del imprescindible Deakins: "Hemos trabajado juntos en ocho películas, en todas desde que comenzamos nuestra colaboración salvo aquellas en las que no tuvimos más remedio que renunciar porque estaba en otro proyecto. Solemos primero dibujar nuestros story boards y después los perfeccionamos ya contando con su colaboración. Una vez tenemos definido el aspecto de la película, luego nos olvidamos para buscar las localizaciones y adecuar ambos elementos. Es una forma bastante clásica de trabajo".

- ¿Y siguen disponiendo del "final cut"?
- Siempre, eso es innegociable - contestan al unísono de forma inmediata.

Atentos al futuro
Mientras el mundo los aclama, los Coen no paran de trabajar y no parecen muy interesados en los elogios (o los improperios) de la prensa: "No solemos leer lo que escriben sobre nosotros. Eso no impide que las pequeñas películas, como las que hacemos, necesiten de buenas críticas y no tengamos más remedio que acabar enterándonos".

Ya han terminado otro filme, Burn After Reading, con George Clooney, Brad Pitt y Frances McDormand, la mujer de Joel, como estrellas. Dan algunos detalles: "In- cluye citas amorosas por Internet, la cultura de la forma física en Washington y las maniobras de la CIA. George y Brad se divirtieron mucho porque interpretan a un par de… idiotas muy divertidos. Digamos que se parece a una comedia". Una comedia de los Coen, claro.

Hay otro proyecto en marcha, A Serious Man, que comenzarán a rodar en Minnesotta en abril, a partir de una familia judía del medio Oeste, en 1967. Dicen poco de ella, pero sugieren que el protagonista es un profesor que comienza a cuestionarse su vida. Más adelante, aseguran, que realizarán un spaghetti western ubicado en 1870. Anuncian que "habrá mucha sangre, indios torturando gente y arrancando cabelleras y una escena con una gallina que nadie podrá olvidar. Será muy gore".

Bardem, hito a hito

l10 de diciembre: La Boston Society of Film Critics abre fuego y nombra a Bardem mejor actor secundario en un comunicado.

l14 de diciembre: La Chicago Film Critics Association Awards anuncia su premio en directo en un informativo televisivo.

l6 de enero: Recibe un New York Film Critics Circle Award en la sala Spotlight de Manhattan.

l7 de enero: La Broadcast Film Critics (compuesta por 192 críticos del país) hace lo propio en una gala en Santa Monica.

l13 de enero: La huelga de guionistas "agua" el Globo de Oro de Bardem, anunciado en una desangelada rueda de prensa.

l15 de enero: La National Board of Review, asociación de críticos más antigua, honra al actor en una gala en Nueva York.

l22 de enero: Se anuncia la candidatura al Oscar. El único rival "peligroso" de Bardem es Hal HolBrook (Hacia las rutas salvajes).

l27 de enero: El sindicato de actores de Estados Unidos, en una gala en el Shrine Exposition Center, corona al español.