El pintor y escultor vasco Agustín Ibarrola, figura clave en la vanguardia española de la segunda mitad del siglo XX, ha fallecido esta pasada madrugada en el hospital de Galdakao (Vizcaya) a los 93 años. Nacido en la localidad vizcaína de Basauri, Ibarrola fue un bastión fundamental en el movimiento obrero y el activismo antifranquista en el País Vasco. 

Su obra más emblemática, El Bosque de Oma, que acaba de ser reaubicada y reinaugurada en Kortezubi, sufrió numerosos ataques por parte del entorno de la izquierda abertzale en los años de "socialización del conflicto" de ETA

Posicionarse políticamente le costó a Ibarrola serios problemas. Durante el franquismo, fue encarcelado dos veces por su militancia comunista, entre 1962 y 1965 y entre 1967 y 1973. Y en los últimos años, tras participar en la fundación del Foro de Ermua y la plataforma Basta Ya, su obra pública sufrió ataques en el País Vasco por su abierto rechazo al terrorismo y al nacionalismo más radical. 

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De hecho, fue el creador del "lazo azul"símbolo de la oposición social frente a ETA, que fue creado en 1993 por Gesto por La Paz durante el secuestro de Julio Iglesias Zamora. En 2013, en una entrevista para El Cultural, el artista aseguró que "la política siempre intenta contaminar la cultura con sus estrategias partidistas". 

Bosque de Oma.

El maestro vasco del color y la forma se marchó en los años 50 a París, donde fundó el Equipo 57, junto a artistas como Jorge Oteiza, Juan Cuenca, Ángel Duarte, José Duarte o Juan Serrano. Los propósitos artísticos de este grupo, máximo ejemplo de Arte Abstracto Geométrico Radical en España, era renovar la situación artística del momento, buscar una función social al arte e integrar al artista en la sociedad. 

Además, crearon el concepto de interactividad del espacio plástico, con el que la forma, el color y la masa se diluyen en favor de una continuidad dinámica del espacio. Ya en ese momento, Ibarrola hizo acopio de su actitud reivindicativa, característica de los grupos de vanguardia, y apostó por el arte abstracto geométrico y el compromiso social. En 1961 el grupo se disuelve por distintos motivos, entre ellos el encarcelamiento de Ibarrola un año después.

Como miembro del Partido Comunista es detenido y juzgado, por un tribunal militar, a nueve años de encarcelamiento. Dentro de la cárcel sigue pintando y dibujando aunque no puede firmar las obras ni exhibirlas en el exterior. Un año después Appel for Amnisty, organiza una exposición en Londres, París, Bélgica, Alemania e Italia con estas obras "ilegales".

En 1965 es puesto en libertad y se embarca, junto a otros artistas vascos, en la creación de los grupos artísticos de la Escuela Vasca, Gaur, Emen, Orain y Danok. En 1967 es detenido nuevamente y encarcelado en Basauri (Vizcaya) hasta 1969. Participa en diversos eventos artísticos como los Encuentros de Arte de Pamplona de 1972 o la Bienal de Venecia de 1976. En mayo de 1975 la extrema derecha incendia su caserío-estudio, situado en Gametxo (Ibarrangelua).

En 1977, el artista hizo un gran mural en homenaje a la obra más emblemática de Picasso, expuesto por primera vez en la Sala Gris del Museo de Bellas Artes de Bilbao y comprado por el galerista José de la Mano. En 2021, con motivo del 40.ª aniversario de la feria y del regreso de la pintura del malagueño a España, el galerista apostó por el Guernica de Ibarrola para su presencia en ARCO. 

El Guernica de Ibarrola.

Allí, fue adquirido por el Museo de Bellas Artes de Bilbao que lidera Miguel Zugaza, por 300.000€, gracias a una aportación extraordinaria de las tres instituciones fundadoras del centro: Gobierno Vasco, Diputación Foral de Vizcaya y Ayuntamiento de Bilbao. 

Su obra se caracteriza por aunar arte y naturaleza, como reconoció en una entrevista para El Cultural en 2015, "es un trabajo con la naturaleza y en la naturaleza. Las culturas que nos han precedido tienen vigencia en la naturaleza. A veces no entendemos por qué somos tan localistas cuando las grandes culturas que han estado en España las trajeron otros imperios".



Ibarrola cambió el lienzo por naturaleza, ofreciendo una mirada íntima entre paisaje y creador. Lo hizo hasta sus 85 años, cuando dejó su característica huella en Ávila, concretamente en 115 piedras del Valle de Amblés, creando un especial "santuario", con el que buscó convertir la provincia en un núcleo desarollo cultural.  Con este proyecto el artista continuó con la investigación que ha cursado durante su carrera; el espacio y la geometría presentes en el bosque vizcaíno, en el de O Rexo (Orense), en el Bosque de Olmos Secos (Salamanca) y Los Cubos de la Memoria (Llanes).

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Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes en 1993, Ibarrola vivió escoltado desde el año 2000 hasta 2012, debido a su militancia antiterrorista. Llevaba años retirado de la escena pública por problemas de salud. El delegado del Gobierno en el País Vasco, Denis Itxaso, ha lamentado su pérdida en X, asegurando que Ibarrola deja un "gran vacío" no solo en el mundo del arte, sino también "en valores cívicos y compromiso democrático". "En los peores momentos de nuestra historia reciente dio la cara y se enfrentó a la barbarie terrorista con la palabra y la cultura por bandera".