Hola, amigos. 

Al parecer, no tengo un esguince en el tobillo sino el ácido úrico alto. Así que debo consumir más verduras y muchos litros de agua para bajar la inflamación y evitar que se reproduzca en el futuro. Agua y más agua. Y verde de las verduras. Verde que te quiero verde, verde tal, verde cual. ¿Era así el poema? No claro, pero la semana que viene escribiremos sobre tal color, el verde, a ver si me inspira para mi nueva dieta diaria. 

Entretanto veamos quiénes son los finalistas de la semana dedicada al ajedrez: 

Quemchi 

Jugaba al ajedrez con su carcelero. Consiguió salir por buen comportamiento.

Edizagoy 

Sentía que su vida era como un tablero de ajedrez. No sabía qué hacer con ella.

Jorge Alonso Curiel 

-Fijaos en sus movimientos, en su estrategia. El mejor jugador de la historia es Jack El Destripador -les dijo el profesor ante su asombro.

Martín H. 

¿Cigüeñas o azabaches? No dejaba de ser poeta ni jugando al ajedrez.

Astronauta 

Tras salir a explorar aquel nuevo planeta, no se dio cuenta de que caminaba sobre un tablero de ajedrez; y se lo comieron.

Armando 

En la partida entre grandes maestros, cada movimiento era acompañado por sonoras carcajadas del público asistente. 

Juancar 

Las piezas capturadas murmuraban... Tras muchas huidas frustradas, una torre logró resbalar de la mano y, ya en el suelo, rodó bajo el sofá.

Gran aficionado 

Sobre cada víctima, había un ajedrez con las piezas puestas en una partida. El inspector sabía quién era el asesino, pero quería terminarla.

Antonio Pérez Prado 

Después de cuarenta años esperando a recibir la jugada de su contrincante, el anciano abrió la carta y sonrió satisfecho.

McHango 

Su sentido de la antelación jugando al ajedrez le hizo ver que, o perdía de vez en cuando, o ningún compañero de cole jugaría más con él.

Cordelia 

La partida epistolar que jugaban desde hacía más de veinte años no acabó con un jaque mate, sino con una muerte natural.

Biller 

El dueño de la multinacional era un gran jugador de ajedrez y ganaba todas las partidas sacrificando peones.

Jorge Alonso Curiel 

"No llores, te voy a enseñar un juego nuevo", le dijo su padre al futuro campeón la tarde en que no fue ningún compañero a su cumpleaños.

Lía03 

Estudió todas las jugadas y movimientos, menos la deslumbrante mirada de su competidora.

Jorge Alonso Curiel 

En los restos encontrados tras la erupción del volcán, había dos hombres sentados ante un tablero de ajedrez.

Webster 

En el campo de batalla, los soldados se dispusieron como piezas de ajedrez. Los reyes estaban en sus palacios, a miles de kilómetros.

Conectado 

Cuando contactó con él, puso el tablero de ajedrez delante de la güija, y dijo: Venga, Einstein, demuestra lo que sabes.

Catta

Jugaba al ajedrez desde que era chico, le seducía la idea de un peón convirtiéndose en reina.

Saudade

El príncipe exiliado lloraba encima del tablero cada vez que perdía la reina.

gpm

Sobre la mesa del salón, había un tablero con las piezas tal y como estaban en la partida de hacía veinte años, cuando él bajó a por tabaco.

Y uno, de regalo: 

José Álvarez

En una jugada nunca antes vista, los peones acorralaron al Rey. La revolución había comenzado.

Para aparecer con nombre y apellidos en caso de ganar, escribid por favor a cuenta140@elcultural.es

Muchas gracias.

Saludos cordiales.