Hola, amigos. 

A veces, tengo la impresión de que los literatos que peor hablan en público de la Real Academia Española suelen ser quienes más ambicionan sus sillones. Arremeter contra la Academia no sería por tanto fruto de una postura moral, sino una estrategia de presión arribista o, en el mejor de los casos, simple envidia. Una vez con el sillón, tocaría el siguiente paso: arremeter contra el premio Cervantes, por ejemplo. Como dice el Diccionario de ideas recibidas, de Gustave Flaubert: “Academia francesa: Denigrarla, pero tratar de entrar a formar parte de ella si se puede”. 

Y así todo. 

Es decir, que la semana que viene, a partir del lunes, escribiremos sobre la Real Academia Española en nuestro benemérito concurso. A ver qué sabéis hacer con ella.  

Veamos, entretanto, quienes son los finalistas de la semana dedicada al horizonte: 

Betty 

Miraba al horizonte en busca de respuestas, pero en su lugar encontró una puesta de sol preciosa.

Gala 

Odiaba el horizonte desde que se extravió en el desierto.

Watusi 

Al caer el sol en el horizonte, marca su número. Desde las antípodas, ella le confirma que allí amanece, que le llamará con el crepúsculo.

Conectado 

Se cree que detrás de la desaparición del horizonte están un niño y su goma de borrar.

Armiño 

“Algún día, hijo mío, todo esto será tuyo”, decía el padre mientras el joven poeta miraba al horizonte.

Robin Wood 

Al despertar, vio dos soles levantándose en el horizonte. Comprendió que no había sido una pesadilla.

MJR 

Tras múltiples vuelos espaciales, cada vez que contemplaba el horizonte, el astronauta se mareaba.

Wong 

La psiquiatra, tras hacer un informe positivo para la condicional, le pidió al violador que dibujara el horizonte y éste la retrató.

Merino 

La sequía terminaba por fin. A lo lejos, había nubarrones acercándose. Saltaban de alegría hasta que vieron cómo se deshacía el horizonte.

Sosias 

Vagaron cuarenta años por el desierto. El horizonte se burlaba de ellos alejándose cada día un poco más.

Jorge Alonso Curiel 

Cada atardecer, el pistolero regresaba satisfecho. A falta de rivales con los que retarse, disparaba al horizonte, y el sol siempre perdía.

Cordelia 

El vaquero se alejó a caballo hacia el horizonte. Allí se topó con un enorme letrero en el que se leía «The End».

Ibra 

Varios años después, cada mañana subía a la colina y oteaba el horizonte con la esperanza de que el mar le devolviera el cuerpo de su hijo.

Conquistas 

El límite de nuestras conquistas es el horizonte, afirmó el emperador; ¿cuándo llegamos?, preguntó aburrido su hijo al cabo de media hora.

Torivino 

El explorador se murió de viejo con la íntima pena de no haber llegado nunca a conocer el horizonte.

Torivino 

Caminaron sin descanso con la curiosidad de saber cómo era aquella línea lejana. Un día se cruzaron con un hombre que venía del otro lado.

Achille 

Después de varios días navegando hacia el horizonte, se volvió y descubrió que lo tenía detrás.

Soy yo 

Solo cuando el miope se puso las gafas por primera vez entendió el verdadero significado de «horizonte».

Bocar 

Días después de haber abandonado el poblado en una balsa, sedientos y extenuados asumieron que jamás alcanzarían la línea del horizonte.

Espacio-otro

Mientras observaba la inmensidad del espacio desde la nave el astronauta añoró la visión del horizonte.

Y uno, de regalo: 

Conectado 

A partir de la invención del horizonte la vida fue a mejor, ya no había que ir con los brazos levantados aguantando el cielo.Para aparecer con nombre y apellidos en el concurso, en caso de ganar, escribid por favor a cuenta140@elcultural.es

Gracias. 

Saludos cordiales