Hola, amigos. 

Podéis empezar a escribir sobre títulos de libros.

El ganador de la semana pasada, dedicada a la Nochebuena, ha sido...:

Stanbrook

Cuando íbamos a preparar la cena, llegaron los de Servicios Sociales y se llevaron al pequeño. Nos tuvimos que conformar con la guarnición.

He aquí un caso de sátira o sarcasmo navideño paradigmático. Todo sarcasmo implica la burla cáustica del autor hacia algo o alguien, en este caso la cena inspiradora del concurso. El autor consigue dar la vuelta a lo convencional mediante la reducción al absurdo de una fecha entrañable. Y combina con gran habilidad un rescate de los Servicios Sociales con el plato principal de la Nochebuena, hasta hacernos comprender que la celebración de los protagonistas estaba marcada por un hecho que, de haberse producido, habría sido atroz. Esa guarnición que aparece al final nos sorprende, porque nos informa de manera indirecta de que estamos ante unos comensales salvajes y logra que nos sonriamos con la negrura de un humor tan fino que apunta hacia el canibalismo sin mencionarlo expresamente. Cuando el humor está bien hecho, amigos, se puede hablar de cualquier cosa, hasta de lo más sórdido e intolerable, como es el caso. 

Enhorabuena, Rafa Olivares, por el divertido relato y por el premio. 

Otros micros pudieron haber ganado: 

Hermanos2

Le prometieron a su madre que no discutirían. Tras escuchar sólo el tintineo de los cubiertos sobre los platos, ésta comenzó a llorar.

Sega

En Nochebuena y tras varias copas, papá anunció que saldría a la calle y sentaría un pobre a nuestra mesa por las buenas o por las malas. 

Andile

Bajo la intensa nevada, rescató un periódico de una papelera y se lo metió bajo la camisa. Por su fecha dedujo que era Nochebuena.

Enver

Al recoger la mesa, en su plato, junto al pavo que no había probado, encontraron escrito con puré de manzanas: “Os he envenenado”.

Saludos cordiales