¡Buenos días!

Estuvieron muy cerca de ganar los siguientes poemas:

José Becerra Motriz

Devuélveme al sol de tus caricias eléctricas,

niña de gritos huérfanos,

y que tus labios de lumbre devoren mi carne.

La interpelación del primer verso nos introduce con naturalidad en la lectura, antes del espléndido verso de transición -con alta intensidad lírica, es de por sí un poema- y preparando el cierre de un cierto intimismo sensorial, pero con destello de fragilidad.

Pablo Cavero García

Saltamos hogueras crujientes

la playa baila

sobre olas en llamas.

Poema sonoro y muy visual con esas llamativas “hogueras crujientes” que contienen todo el fuego verbal del poema y antecede dos buenas imágenes, ese “baile” de la playa y el mar ardiente final, dando una brillante estructura circular que se aleja y vuelve.

Martes

El atleta sujeta la antorcha de hielo

corre sobre un páramo desierto

el suelo gris ceniza alfombra sus pies

Original poema en sus imágenes, con un comienzo llamativo con ese “atleta” que “sujeta la antorcha de hielo” en un escenario que parece su propia negación, antes de un final que nos remite al futuro tras las llamas, la descomposición del tiempo y el paisaje.

Pero el ganador es

J. Lorente

Ardían piel y risas del niño mariposa;

Insólita silueta de crepitante felicidad

Corriendo hacia aquella casa en llamas.

Estupendo poema desde su imaginativo planteamiento que ya en su primer verso contiene una unidad propia de significado y de sentido, con ese misterioso y tierno “niño mariposa” que nos interpela desde una extraña y “crepitante felicidad”, como si viniera de un mundo absurdo donde el acabamiento y el dolor garantizan la ida. Bueno.

Tema de la semana: "Fueron los celos". Es uno de los temas del verano, de la literatura y la vida. Como en la canción mítica de La Unión, todos en algún momento podemos perder el sentido y dejar de reconocer a nuestras sombras. El orgullo nos pierde y la posesión nunca estuvo en nuestras manos. Escribamos de esto en 3 versos y no más de 140 caracteres, sobre las palabras que nos hacen llorar y sobre la culpabilidad del amor, escribamos sobre la imposibilidad de guardar lo que jamás fue nuestro.