Alicia Framis en una de sus performances

La artista inaugura hoy en El Corte Inglés de Palma una videoinstalación y prepara una performance para el jueves

Anti_dog, una pieza ya casi mítica de Alicia Framis (Barcelona, 1967), se presenta por primera vez en Palma de Mallorca esta semana, de la mano de El Corte Inglés y Es Baluard. Una performance de denuncia contra la violencia de género que, desgraciadamente, no ha perdido actualidad con los años. Una obra, además, que se reinventa y se transforma según el lugar en el que se exhiba. Aquí, una videoinstalación montada en uno de los escaparates de El Corte Inglés anticipa lo que pasará el jueves delante de este centro comercial. Aprovechamos su viaje a España para charlar con la artista que prepara una retrospectiva, Framis in Progress, que tendrá lugar en varios centros europeos.



Pregunta.- Vuelve con una de sus performances casi mítica, ¿qué aporta la performance a su trabajo?

Respuesta.- La performance es para mí la esencia del arte, algo que se disfruta y se entiende en un contexto determinado, en un espacio preciso, y en el que el espectador ya no es espectador, si no que también forma parte de la pieza.



P.- ¿Cree que la performance acerca el trabajo al espectador o, más bien al contrario?

R.- Creo que no es importante si es performance, dibujo o pintura lo importante es que la obra tenga algo que decir, cómo lo hace es lo de menos. No importa el medio sino el mensaje, el concepto que hay detrás.



P.- ¿Qué quiere expresar en Anti_dog?

R.- Anti_dog es un grupo de acciones que realicé entre 2002 y 2003 con las que denunciaba la violencia hacia las mujeres, y que todavía es un tema muy candente. Para ello estudie las manifestaciones y vi que en si eran siempre iguales, y que quizás podría crear un tipo de manifestación distinta. En este caso es una mezcla de moda, tecnología y denuncia social.



P.- Son trajes para defenderse, ¿de qué se defiende Alicia Framis?

R.- Yo me defiendo de la mezquindad.



P.- Y el arte, ¿ha de defenderse de algo / alguien?

R.- El arte ha de ser autónomo, ya que es el único refugio donde el artista es libre de decir y hacer lo que quiere. Los artistas nos defendemos de los intereses egoístas de los comerciantes de arte.



P.- Ha llevado esta performance que presenta el jueves en Es Baluard a varias ciudades desde su estreno en 2002, ¿cómo se adapta al lugar? ¿Se transforma de algún modo?

R.- Sí, en cada ciudad es diferente, por ejemplo en Madrid estuvimos delante del Reina Sofía, pero en Helsinborg vagamos por la calle pidiendo más luz en las calles para las mujeres, y en Amsterdam estuvimos delante del campo de futbol del Ajax. Cada ciudad pide un espacio y un ritmo diferente.



P.- Además, muestra una videoinstalación en uno de los escaparates del Corte Inglés, ¿de cuál se trata? ¿Qué aporta al proyecto?

R.- En el vídeo Anti_dog de Amsterdam se ve a las chicas en medio de un río de hooligans pasando y tocándoles…, cuando el transeúnte de Palma de Mallorca vea el vídeo en el Corte Inglés primero pensará que es de moda, porque los vestidos son llamativos, pero cuando se dé cuenta de la situación peligrosa de las chicas que llevan los vestidos Anti_dog se sorprenderá.



P.- ¿Cómo funciona la pieza en este espacio?

R.- El vídeo es una llave de acceso a la performance que se va a celebrar el jueves delante del Corte Inglés.



P.- ¿El arte buscar nuevos espacios de aproximación al espectador?

R.- Sí. Para el arte, desde los años 70, el contexto es muy importante, y sobre todo el deseo de los artistas de influir en la vida de las personas.



P.- ¿Tiene que ver la crisis, y sobro todo la crisis de la galerías, con este nuevo uso de ciertos de espacios para el arte?

R.- No, creo que la galería tiene una función importante que es creer en sus artistas, crecer juntos, formar parte de una misma generación, es una plataforma para el intercambio de ideas para los artistas, y un medio de divulgar el trabajo artístico, pero el espacio público es para muchos artistas mucho más interesante para desarrollar un trabajo de acuerdo con la sociedad en la que vivimos. El problema de las galerías es que se tienen que renovar profundamente y no lo hacen.



P.- Rosa Martínez prepara una exposición en CaixaForum Barcelona bajo el título ¿El arte es necesario para vivir?, ¿lo es?

R.- Claro, este invierno estuve en la América profunda, donde sólo hay estaciones de gasolina, moteles, y nada de cultura, y te digo que la vida sin un cine, un libro, un dibujo, es realmente devastadora. Un empobrecimiento para la sociedad.



P.- Instalada en Ámsterdam desde hace tiempo, no ha dejado de trabajar aquí, ¿es mejor mirar a España desde fuera?

R.- Vuelvo a España a menudo por familia y por trabajo, pero decidí hace tiempo vivir como inmigrante, como parte de una búsqueda personal, de descubrir nuevas maneras de pensar y de hacer, aunque, como digo, me gusta volver a mis orígenes, me da paz y estabilidad.



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