José Guirao, Ian Gibson, Natalia Millán

Nunca he sido un devoto visitante de tumbas de celebridades pero hay que hacer una excepción con el lugar en el que se encuentra enterrado Richard Wagner, en el jardín de su casa de Wahnfried, en Bayreuth. El imponente cubo de piedra de Otto Bruckwald rodeado de vegetación que aísla el lugar del resto de la casa e invita al recogimiento produce una intensa emoción cuando se visita en pleno festival, en el ambiente espartano de las representaciones de las obras del compositor. Ambiente que, para los aficionados a frecuentar festivales, contrasta enormemente con el del mundano Salzburgo, donde todo invita a lo contrario.



No es extraño que la tumba de Wagner se haya convertido en escenografía de algún espectáculo de Claus Guth como la mascarilla del compositor sirvió de paisaje cinematográfico de Syberberg. Vale la pena recordar la mística de Bayreuth y la extraordinaria demanda de entradas de un festival cuya lista de espera para lograr una entrada se acerca a los diez años pocas semanas antes de que los aficionados españoles tengan la oportunidad de asistir al Gran Teatre del Liceu para escuchar, en concierto, las memorables versiones de los artistas de Bayreuth de "El holandés errante", "Lohengrin" y "Tristan und Isolde" en una de las escasísimas salidas de Bayreuth del marco de su propio festival.



Joan Matabosch (Barcelona, 1961), es el director artístico del Gran Teatre del Liceu. En 2008 fue elegido presidente de la Ópera Europa, la organización lírica más importante del continente, sustituyendo a Bernard Foccroulle.



Ya nos lo han contado...

  • José Guirao: Koke Dera (Kioto)
  • Ian Gibson: Cementerio inglés (Málaga)
  • Natalia Millán: Palacio del Infante don Luis (Boadilla del Monte)
  • Luis Miñarro: El templo Mahabodhi (India)
  • Juana de Aizpuru: Monasterio de las Cuevas (Sevilla)
  • Agustín Fernández Mallo: Gran Lago Salado (Utah)