Álvaro Sáenz de Heredia.

El director de cine y teatro estrena hoy la adaptación teatral de la película

Cineasta y director de teatro, Álvaro Sáenz de Heredia (Madrid, 1942) homenajea a su tío José Luis en su centenario con la adaptación teatral de la película Historias de la radio. La obra de título homónimo ha sido dirigida y producida por él mismo y es la propuesta fresca y divertida del teatro Fígaro de Madrid para este verano.



Pregunta.- ¿Por qué una adaptación teatral de la película?

Respuesta.- Mi tío José Luis cumpliría hoy cien años y he querido rendirle un homenaje recordando el exitazo de esta película, en la que aparecen Pepe Isbert, Tony Leblanc, Francisco Rabal... En la versión teatral hemos mantenido todas las secuencias y hemos seguido los mismos avatares de los personajes.



P.- ¿Y cómo reproduce tantos escenarios como aparecen en el filme?

R.- Hemos dispuesto tres pantallas en las que proyectamos los decorados, el locutorio de radio, el taller mecánico, un restaurante...en fin, yo creo que recordamos muy bien aquella época de la radio que retrata la película, una radio muy comunicativa y participativa, con sus concursos y radionovelas.



P.- ¿Qué relación tuvo con su tío?

R.- Muy buena, él fue un cineasta de los mejores, descubridor de actores como Paco Rabal o Fernando Fernán Gómez. Políticamente tenía sus ideas, pero hizo mucho por el cine, fundó la Escuela. Humanamente era una persona excepcional. Mi primer trabajo en el cine fue con él, como meritorio en El grano de mostaza.



P.- ¿Usted cree que aquel humor que se estilaba en los años 60, el que practicó Mihura y sus amigos de La Codorniz, se entiende hoy?

R.- Mihura y sus amigos pusieron de moda el humor del absurdo, que hoy nos puede parecer un poco simple e inocente. Pero Historias de la radio es una película en el estilo del neorrealismo italiano, o de otras películas españolas como Bienvenido Mr. Marshall . En esta versión teatral hemos mantenido ese humor porque hoy sigue vigente. De hecho, hay una secuencia de la película que Woody Allen plagió enteramente para Dias de radio.



P.- Tiene nueve actores en la obra. ¿No es muy arriesgado en estos tiempos?

R.- Sí lo es, y esperemos que eso se valore. Es una producción privada sin subvenciones, dirigida a un público familiar. Los nueve actores se triplican en personajes cada uno. Para muchos que la vean va a ser como experimentar un flashback a su juventud, porque salen los anuncios que patrocinaban entonces los concursos y radionovelas como el Cola-Cao, el Norit.... Incluso reproducimos en el escenario cómo se hacían las radionovelas. Y el público participa con sus aplausos como ocurría entonces, porque presenciaba las retransmisiones. La verdad es que la radio ha cambiado pero no ha perdido pujanza, sigue siendo un medio muy cálido.



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