Juan Tamariz, por Gusi Bejer.

Cuatro meses al año, Juan Tamariz (Madrid, 1942) vive apartado de la civilización en una casita de Cádiz, donde ensaya ocho horas diarias e invita a pescaíto frito a los mejores magos del mundo. Luego vuelve, con nuevos números y una tableta de turrón bajo el brazo. Hasta el 5 de enero estará en las Navidades Mágicas del Teatro Marquina de Madrid.

Pregunta: ¿Qué esconde en su sombrero?

Respuesta: Algunas ideas, 12 conejillos, 453 naipes y diez millones y medio de ilusiones.



P: ¿Los magos también sufren la crisis?

R: Nos encantaría poder ir sacando euros por detrás de las orejas. Pero hay poco soplillo y mucho soplón.



P: La magia, como el amor, ¿mejor de cerca?

R: En ningún caso te puede oler mal el aliento. No sé si eso responde a su pregunta...



P: Tengo entendido que es un conquistador.

R: Falso. Soy un conquistado nato.



P: Tiene una ordenación mnemónica propia. ¿Nunca olvida una cara?

R: Las caras me olvidan a mí. Hay un tipo en mi familia al que siempre me presento en Navidad. Y ya me he vuelto a olvidar quién es...



P: ¿Cuál ha sido el sitio en el que más le ha gustado ver su nombre?

R: En la puerta de un teatro donde había tocado Mozart.



P: No se pierde el Festival de Salzburgo...

R: Por las pintas que llevo, la gente me mira con un desprecio entre eterno e infinito. Pero desde que me vieron una día por la tele me respetan. Piensan que soy un loco famoso.



P: ¿Qué le diría a Harry Potter si lo viera?

R: No le pediría un autógrafo, pero tampoco le daría una colleja. Es un fenómeno con el que no he conectado.



P: ¿Qué distingue la mentira de la ilusión?

R: La mentira se puede cambiar en euros. La ilusión no se gasta.



P: ¿Ver para creer o creer para ver?

R: Hay que creer primero, sin duda.



P: ¿De qué hablan en las reuniones de la Sociedad Española de Ilusionismo?

R: De todo menos del cambio climático.



P: Estudió Físicas. Si se pudiera viajar al pasado, ¿dónde le gustaría ir?

R: A la Viena del XIX, para conocer a Hofzinser, el mejor cartomago del mundo.



P: Dicen que el bosón de Higgs es una artimaña científica para renovar subvenciones...

R: La gente se pasa con la Ginebra y el LSD. Yo prefiero creer en la buena fe de la gente.



P: Pregunta de Trivial: ¿cuál fue el primer mago de la Historia?

R: Un egipcio que decapitó una oca y le recompuso la cabeza delante del faraón. Creo que luego se la comieron.



P: ¿Es cierto que Naipe viene de la fábrica Navarro y Pérez?

R: Nadie lo sabe con certeza. También se dice que viene de nair, que es profeta en árabe.



P: ¿Y cuánto tiene usted de profeta?

R: Sólo la risa, la risa apocalíptica...



P: Empezó con seis años, una Navidad en que le regalaron el Magia Borrás. ¿Sigue creyendo en los Reyes?

R: Sólo en los Magos... El truco de Urdangarín es muy malo... (Risas)



P: ¿Cuánto practica?

R: No menos de ocho horas. Hay días que como y otros que me ducho. Nunca a la vez.



P: Se dice reencarnado...

R: Vengo haciéndolo desde hace cinco sigletes. Fui amigo de Da Vinci y trabajé como astrólogo en Toledo.



P: Enróllese y denos un número de la Lotería...

R: Setenta y doce millones quinientos diecicuatro. Hala.



P: ¿A qué político le daría carta blanca?

R: Mejor, como piden los indignados, elegirlos a la carta.



P: La política, ¿desvía nuestra atención?

R: A menudo se confunde lo urgente con lo importante.



P: ¿Se ha ligado a alguien con las cartas?

R: Jamás confesaré cuántas miles fueron.



P: ¿Qué prefiere, las sotas o las reinas?

R: Las damas, claro.



P: ¿Cuántos rombos necesita su cama?

R: Entre ninguno y 17.



P: ¿Cuál ha sido su mayor farol?

R: Uno de gas que me comí una noche...



P: ¿Alguna vez le han echado las cartas?

R: A la cara, varias veces. ¿No se nota?



P: Un poco. ¿Para cuándo una endodoncia?

R: La gente de la tele me anima mucho, pero yo creo que tengo una sonrisa de Hollywood.



P: ¿Lo más que ha perdido al póquer?

R: Prefiero perder al mus, cuando me dejan.



P: En la radio daba usted más miedo que Iker Jiménez...

R: Es que conseguimos que en la casa de los radioyentes apareciera una salchicha flotante...



P: ¿Y cuánto son 2 y 2 en matemagia?

R: A veces 22 y otras 22.222. Depende.



P: Se acuesta a las ocho de la mañana. ¿Noctámbulo, fiestero o insomne?

R: Un gen familiar que nos emparenta con los vampiros. Mire qué dientes...