Ana Achúcarro

La catedrática de Física, hija del pianista Joaquín Achúcarro, participa hoy en el ciclo "La ciencia del cosmos" de la Fundación BBVA.

Se dedica a la cosmología, en particular a estudiar el origen cuántico de todo lo que vemos en el universo. Ana Achúcarro, catedrática de Física Teórica de la Universidad de Leiden (Holanda), se ha criado oyendo la música de los grandes maestros. Ahora oye el sonido de las galaxias y de las estrellas. Está al frente del ciclo "La ciencia del cosmos", organizado por la Fundación BBVA, en el que hoy participa Konrad Kuijken, director del Observatorio Astronómico de la Universidad de Leiden, con una conferencia sobre las Lentes Gravitatorias.



Pregunta.- ¿Está de moda la física?

Respuesta.- Relativamente... Desde luego está más de moda que antes de la crisis. No cabe duda de que el mundo de las finanzas ha cedido puestos en cuanto a popularidad. Por otra parte, dedicarse profesionalmente a la Física requiere muchísimo esfuerzo y concentración (además de buenas dosis de talento). Vivimos en un mundo en el que treinta segundos de concentración ya parecen demasiado. Lo que sí parece claro es que estudiar Fisica es una buena preparación para otras actividades profesionales.



P.- ¿Cuál es su opinión sobre el experimento OPERA con neutrinos que se realizó en el LHC?

R.- Creo que lo prudente es esperar a que se confirme de manera independiente. No conozco a un sólo fisico que haya aceptado el resultado tal cual. Yo diría que ni siquiera los propios miembros del equipo de OPERA.



P.- Sin salirnos del CERN, ¿qué piensa de sus recientes trabajos sobre el bosón de Higgs?

R.- Fascinantes. Acabo de estar pegada a la pantalla del ordenador escuchando el 'webcast' de la charla por internet. Tendremos que seguir esperando...



P.- ¿No sintió la llamada de la música ante la influencia de su padre?

R.- En realidad nunca me planteé en serio una carrera profesional en la música. Desde pequeña, la ciencia me gustaba mucho más. Vivo rodeada de música, me gusta muchísimo y me hace falta para ser feliz. Pero tengo un problema: con tantos años de escuchar intérpretes al más alto nivel, mis oídos están bien entrenados y oyen perfectamente que cuando el intérprete soy yo... ¡lo que suena es bastante mediocre! Prefiero disfrutar de la música que hacen otros.



P.- ¿Qué tiene la música de ciencia?

R.- Muchísimo! En realidad mi padre es tan investigador como cualquier cientifico. Él me inculcó el amor por la ciencia y por la investigación. Hay un proceso común que consiste en observar (o escuchar) algo que te llama la atención, preguntarte cómo funciona, probar distintas soluciones, descartar posibilidades, volver a probar... eso es bastante parecido en la música y en la Física. El físico puede estar buscando una explicación a un determinado fenómeno, y el músico puede estar buscando un tipo de sonido o de fraseo que provoca una reacción emocional en el oyente. El proceso de prueba y error es muy parecido, y es lo que define a un investigador.



P.- ¿Cómo explicaría al gran público la última hora en lentes gravitatorias?

R.- Les diría que viniesen a la charla del profesor Kuijken, que además de ser uno de los grandes expertos en este tema, realmente lo explica muy bien. Estamos en un momento intrigante. Tenemos bastantes pruebas de que el 95% del universo es de composición desconocida, lo llamamos "materia oscura" (probablemente una particula elemental no descubierta todavía) y "energía oscura" (que provoca la expansión acelerada, cuyo descubrimiento ha valido el premio Nobel de Física este año a Perlmutter, Schmidt y Riess). Para estudiar el universo oscuro los astronómos analizan su campo gravitatorio, y para ello utilizan un efecto predicho por Einstein: la desviación de los rayos de luz debido a la curvatura del espaciotiempo. Es un efecto muy débil y muy difícil de medir, requiere telescopios muy potentes y cámaras con aperturas enormes. La Agencia Europea del Espacio (ESA) está desarrollando el satélite Euclid. Kuijken hablará de lo más reciente desde Tierra, el proyecto KiDS del Observatorio Europeo del Sur en Paranal (Chile) que ha comenzado a funcionar en Octubre.



P.- ¿Está afectando la crisis a la investigación europea?

R.- Desde luego. Veo al menos dos efectos inmediatos: el primero, una reducción drástica en la financiación para contratar investigadores jóvenes; el segundo, todavía más peligroso, una especie de huída hacia adelante hacia la investigación aplicada que está dejando sin fondos a la investigación de carácter fundamental. Estamos llegando a un punto en el que casi hay que pedir disculpas por trabajar en algo que no tenga aplicación industrial o social inmediata. Esto me preocupa muchísimo. Los efectos no se notarán en un par de años, pero a largo plazo estamos hipotecando el futuro.