El presidente del Grupo Planeta, Jose Creuheras, durante la rueda de prensa. EFE.

El presidente del Grupo Planeta, Jose Creuheras, durante la rueda de prensa. EFE.

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Planeta: La familia Lara comienza la batalla para desbancar a Creuheras

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Las cosas siguen revueltas en Planeta. En pleno proceso de venta de activos para mejorar las finanzas de la familia Lara, dos ramas de la saga han logrado colocar representantes en el consejo de administración de Planeta Corporación, el holding que agrupa todas las inversiones del grupo editorial incluyendo Atresmedia, su negocio de televisión y radio, y su periódico, La Razón.

Según consta en el Registro Mercantil, el pasado 18 de junio se incorporaron al consejo de administración dos nuevos miembros: Laura Falcó Lara y Fernando Lara Hoces, dos representantes de la tercera generación de la familia y nietos del fundador del grupo José Manuel Lara Hernández. Fernando Lara Hoces es hijo de Fernando Lara Bosch, destinado a ser el heredero del imperio de Planeta, pero fallecido en 1995 con 38 años, mientras que Laura Falcó es hija de Inés Lara.

José Manuel Lara Hernández dividió su imperio entre sus cuatro hijos: dejó un 26% de la empresa a cada uno de sus hijos varones: Fernando y José Manuel (presidente y hombre fuerte de la compañía hasta su fallecimiento en 2015) y un 24% a cada una de sus hijas: Inés y Maribel. Hasta este mes de junio, los herederos de Fernando y las hermanas Lara habían confiado sus intereses y sus inversiones en Planeta al actual presidente José Creuheras.

Creuheras logra apartar a Lara García

Es por ello que el nombramiento de estos dos consejeros es interpretado como un nuevo movimiento de las hermanas -o al menos de Inés- para controlar e intentar desbancar en el mediano plazo a Creuheras, a quien culpan de la súbita pérdida de patrimonio de la familia, afectada por las pérdidas de su ruinosa inversión en el Banco Sabadell. Estos dos miembros se suman a José Manuel Lara García, que se mantiene como consejero pese a ser cesado en febrero como consejero delegado. 

Paradójicamente, y como ya contó EL ESPAÑOL, la relación entre Creuheras y las hermanas Lara comenzó a deteriorarse tras desbancar a su sobrino José Manuel Lara García. Al hijo de José Manuel Lara Bosch se le acusó de intentar apartar a Creuheras del primer sillón vulnerando los pactos de sucesión suscritos tras la muerte de su padre.

Creuheras logró unir las voluntades de las tías y primos de Lara García y forzó su salida, primero de la gestión de Planeta en febrero y luego de Atresmedia en marzo. No obstante, en junio Inés y Maribel Lara Bosch, que apoyaron a Creuheras para expulsar a Lara García, pidieron cuentas a la dirección de la compañía por el hundimiento de Inversiones Hemisferio, la patrimonial de la familia -mediante la cual controlan Planeta- que activó un plan de salvamento para evitar la suspensión de pagos.

Situación de Inversiones Hemisferio 

Las tías de ex Consejero Delegado culparon a Creuheras de la situación de la patrimonial. Para las hermanas Lara Bosch la crisis se había precipitado precisamente por el plan de Creuheras para apartar a su sobrino de la gestión de grupo. Con la salida de Lara García del día a día de Planeta, Inversiones Hemisferio dejó de tener influencia significativa en el grupo editorial.

Esto significa que legalmente la editorial ya no estaba en condiciones de realizar un salvamento financiero de la patrimonial, el recurso utilizado hasta el momento para contener las fuertes pérdidas de la sociedad generadas por su inversión en el Banco Sabadell.

Quienes han vivido de cerca la guerra de la familia Lara sostienen que la situación patrimonial de los miembros del clan ha dejado de ser holgada, y por ello se han buscado soluciones de emergencia para salvar Inversiones Hemisferio, y de paso dar un respiro a las cuentas familiares.

Solo en esta lógica se entienden los últimos movimientos del grupo: primero vendiendo su histórica sede por 200 millones de euros y luego cediendo la editorial francesa Editis a Vivendi por 900 millones. Soluciones que están más encaminadas a empujar las cuentas de los Lara que a paliar verdaderas necesidades de liquidez de la compañía.

Creuheras pierde el control del consejo

En medio, la desconfianza entre las partes sigue creciendo y la entrada de los dos nuevos Lara en el consejo es una muestra de ello. Ahora Creuheras ya no tendrá manos libres y se reduce de facto el poder sin contrapesos que ganó tras la salida de Lara García de la gestión, aunque este último mantuvo su sillón en el consejo de Planeta.

La familia ha puesto a dos miembros para controlar personalmente sus asuntos en la compañía por primera vez en varios lustros. Tras la muerte de José Manuel Lara Bosch en 2015, se nombró a Creuheras presidente y a Lara García como consejero delegado y con aspiraciones de asumir el liderazgo en el futuro. No obstante, a comienzos de este año todo se torció y Creuheras logró desbancarle con el apoyo del resto de la familia.

Ahora, los Lara se refuerzan en el consejo y además con dos sillones que harán contrapeso al equipo de Creuheras. Tres de los cuatro herederos pasan a tener representación, una situación sorprendente si consideramos que desde hace dos décadas estas dos ramas de la familia (los herederos de Fernando Lara e Inés Lara) confiaban sus inversiones a Creuheras.  

Consejo dividido

Con todo, Creuheras sigue siendo presidente con plenos poderes, de la mano de sus colaboradores Carlos Fernández como vicepresidente y Luis Elías como el fiel secretario del consejo. Creuheras mantiene además la representación de Maribel Lara la cuarta hermana en discordia.

Pese a ello, esta nueva composición del consejo está lejos de pacificar la guerra que se vive en la familia y agrega nuevas dosis de incertidumbre al futuro de Creuheras como presidente con máximos poderes. Todo aderezado por los problemas económicos. Al cierre de 2016 -últimas cuentas presentadas al Registro Mercantil-, Inversiones Hemisferio presentó una deuda total de 688,7 millones (295,9 a corto plazo y 392,8 a largo plazo), aunque esta cifra habría crecido sobre los 700 millones al final de 2017.

Una situación que ha generado que la sociedad haya entrado en fondo de maniobra negativo. Esto significa que, al cierre del 31 de diciembre de 2017, se encontraba en situación de desequilibrio financiero, lo que podría llevarla a suspensión de pagos -y eventualmente a un concurso de acreedores- si este equilibrio no se restablece en los próximos meses.

Esta deuda se ha generado casi exclusivamente por la inversión de Hemisferio en el Banco Sabadell. En 2007 los Lara afloraron el 5,1% del banco, donde llegó a ser el segundo inversor tras invertir unos 347 millones por el 3,1% de la entidad. En el sector financiero se calcula que la inversión total habría sido de unos 680 millones y 430 millones en pérdidas.