Juan Alfaro, presidente de Renfe, en una imagen de archivo.

Juan Alfaro, presidente de Renfe, en una imagen de archivo.

Empresas

La Renfe de Juan Alfaro desvela sus planes para impulsar 'start-ups'

Se da sólo una semana de plazo en pleno agosto para externalizar su programa por dos millones, lo que hace pensar que lanzará su primer concurso este mismo otoño.

Miguel Ángel Uriondo

Renfe está dispuesta a cumplir la promesa que hizo su exdirectora de operaciones, Berta Barrero, en el pasado foro South Summit, y ha puesto en marcha los pasos necesarios para contratar a una empresa que se dedique a gestionar un servicio de incubación y aceleración de start-ups y proyectos, que empezará con una inversión de dos millones de euros. ¿El objetivo? Ayudar al nacimiento de nuevas empresas relacionadas con su ámbito de actividad.

Aunque el nuevo presidente de la compañía, Juan Alfaro, sustituyó tras su llegada a Barrero por un veterano de la casa, Francisco Minayo, los planes de innovación se han mantenido. De esta forma, la entidad pública empresarial Renfe-Operadora, la matriz del grupo Renfe, ha convocado una licitación para llevar a cabo la gestión del servicio, a partir de la cuál se realizará un concurso de proyectos para seleccionar las start-ups que formarán parte de la incubadora. La última palabra la tendrá Renfe. Teniendo en cuenta los plazos acelerados de esta licitación, es muy posible que la convocatoria salga a la calle este mismo otoño.

La empresa que gane el concurso deberá tener en Madrid un espacio físico con servicios capaz de alojar 25 puestos dotados de equipamiento completo, que serán puestas a disposición de los emprendedores seleccionados por Renfe. Esto sirve para hacerse una idea de las aspiraciones iniciales para la primera convocatoria. Fuentes del sector consultadas por EL ESPAÑOL confirmaron que sería previsible, con este número de posiciones disponibles que salgan en torno a 8-10 proyectos y que se alojará a 2-4 emprendedores por cada proyecto.

¿Candidatos? En España existen varias empresas que ofrecen este tipo de servicio, como Conector, de Carlos Blanco -con Risto Mejide como socio-, que gestiona Abanca Innova, Bankia Connector y Seat Accelerator. Esta compañía, con sede en Barcelona y una filial en Madrid, ofrece mentores, acceso a una red de inversiones, servicios corporativos, una red de contactos, espacio de coworking y formación continua.

Este tipo de externalización es muy distinta a proyectos internos como Wayra, de Telefónica, o Lanzadera, de Mercadona.

Proyectos al peso

En los pliegos de la licitación, a los que tuvo acceso EL ESPAÑOL, queda claro que para conseguir los puntos de solvencia económica, los candidatos deberán haber facturado al menos 300.000 euros en alguno de los últimos tres años.

Para valorar la capacidad técnica, Renfe comprobará si la compañía ha realizado al menos una vez este tipo de servicios en los últimos cinco años. Pero, además, valorará el haber sido aceleradora de start-ups y proyectos, bien para otras empresas, bien para sus propios proyectos. La puntuación máxima en este apartado será para quien acredite más de cinco años de experiencia.

Si, además, el candidato ha acelerado o incubado al menos 30 proyectos, ganará puntos extra. ¿El máximo? Para quien haya trabajado en más de 120 start-ups. Quien haya aportado su propio capital en empresas, cuantas más mejor, tiene además posibilidades extra, al igual que quien haya trabajado en proyectos internacionales.

Posibilidad de prórroga

El proyecto tendrá una duración de 24 meses, con 600.000 euros dedicados a costes fijos y 1,4 millones para variables, con la posibilidad de una prórroga adicional de 12 meses por 1,2 millones. El plazo para la presentación de ofertas vence el próximo 28 de agosto, lo que implica que las interesadas van a tener sólo una semana, en pleno agosto, para presentar sus propuestas.

Inicialmente, Renfe tiene una partida disponible de 6,5 millones para trabajar en este ámbito, siempre buscando compañías que ayuden a mejorar la rentabilidad, la eficiencia y a explorar nuevas oportunidades de negocio en torno al transporte de viajeros y mercancías y al mantenimiento, en momentos en los que estamos a las puertas de la liberalización del transporte de pasajeros.