Matthew Brennan alza los brazos para celebrar su victoria en La Vuelta.

Matthew Brennan alza los brazos para celebrar su victoria en La Vuelta. .

La Vuelta

Matthew Brennan es el más rápido en Sevilla: se impone en el sprint y firma su quinta victoria en la Vuelta a España

El británico reafirmó el dominio de Visma, que ya se ha anotado siete etapas en la ronda española.

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Sevilla estaba preparada para otra llegada al sprint y Matthew Brennan volvió a confirmar que, en este terreno, juega con ventaja. En la última oportunidad para los velocistas antes de que La Vuelta entre de lleno en la contrarreloj y la montaña, el corredor británico del Visma-Lease a Bike sumó su quinta victoria de etapa en esta edición.

Jordi Meeus cruzó segundo y Magnus Cort Nielsen ocupó la tercera posición en un final vertiginoso por las amplias avenidas de la capital andaluza. Era un desenlace anunciado desde el comienzo, pero ni siquiera esa certeza consiguió cambiar el guion.

La capital sevillana, que acogía por decimosexta ocasión un final de La Vuelta, volvió a convertirse en territorio de velocistas. Dos años después del triunfo de Pavel Bittner, la carrera regresó a un escenario prácticamente idéntico: largas rectas, enorme velocidad y una llegada diseñada para los hombres más rápidos del pelotón.

La etapa arrancó en Dos Hermanas con 185 kilómetros por delante y un recorrido sin obstáculos capaces de alterar las previsiones. Visma-Lease a Bike asumió pronto el control, consciente de que era la última gran oportunidad para los sprinters.

Antes de que el pelotón empezara a trabajar de forma organizada, tres corredores intentaron cambiar el destino de la jornada. Enzo Paleni, Sinuhé Fernández y Fredrik Dversnes saltaron poco después del segundo kilómetro.

El noruego no tardó en regresar al grupo, dejando a Paleni y Fernández ante una misión mucho más complicada: mantener a raya durante horas a un pelotón decidido a llegar unido a Sevilla.

La fuga alcanzó una ventaja máxima de 5:10 alrededor del ecuador de la etapa. Durante algunos minutos, la escapada pudo mirar al futuro con cierto optimismo, aunque el grupo principal nunca permitió que la situación se descontrolara.

La valentía de Sinuhé

Steven Kruijswijk dirigió la persecución para Visma, mientras Cofidis entraba en escena pensando en Bryan Coquard. El margen osciló durante buena parte de la tarde, en un tira y afloja habitual entre los escapados y un pelotón que regulaba el esfuerzo sin dejar de tenerlos bajo control.

La tensión aumentó a menos de 50 kilómetros de la llegada. Red Bull-Bora-Hansgrohe lanzó una aceleración que provocó una pequeña fractura en el grupo, aunque el movimiento no tuvo continuidad. El pelotón consiguió reorganizarse y la carrera recuperó el guion previsto.

Paleni y Sinuhé aún conservaban 1:50 a 25 kilómetros de Sevilla y afrontaron juntos el sprint intermedio de San José de la Rinconada. El español pasó primero por delante del francés, mientras Coquard encabezaba el grupo perseguidor.

La alianza entre los dos fugados duró poco más. A 15 kilómetros de meta, Paleni atacó a Fernández y emprendió en solitario los últimos kilómetros. Su ventaja seguía siendo de 35 segundos a diez kilómetros y de 28 a ocho, pero detrás la maquinaria del pelotón ya funcionaba a pleno rendimiento.

Nordhagen, Armirail y sus compañeros de Visma elevaron el ritmo y redujeron progresivamente la diferencia. A cinco kilómetros, la escapada apenas disponía de unos diez segundos. La cuenta atrás había comenzado.

El francés fue finalmente neutralizado antes de entrar en los tres últimos kilómetros y, con él, desapareció la última amenaza para el sprint. A partir de entonces comenzó una carrera completamente distinta. UAE e INEOS trataron de ganar posiciones y Uno-X tomó el mando de la aproximación con una larga fila de cinco corredores.

Magnus Cort aparecía como su última referencia. Las anchas calles sevillanas permitían alcanzar velocidades enormes y, al mismo tiempo, convertían la colocación en una batalla decisiva. Nadie quería entrar retrasado en la recta final.

En ese escenario volvió a aparecer Brennan. A sus 21 años, el británico parece haber convertido el sprint en una especialidad propia durante esta Vuelta. Cuando la carretera ofrece espacio para acelerar y todo se reduce a potencia y velocidad, encuentra pocas respuestas en sus rivales.

Meeus fue quien logró mantenerse más cerca, pero no pudo discutirle el triunfo. Cort completó el podio y premió el excelente trabajo de Uno-X en la aproximación.

Con esta victoria, Visma-Lease a Bike alcanza ya las siete victorias de etapa en La Vuelta, cinco de ellas obra de Brennan y las otras dos de Wout van Aert. Un dominio construido desde diferentes perfiles y que está convirtiendo al equipo neerlandés en uno de los grandes protagonistas de la carrera.

Para Brennan, además, la cifra adquiere un significado especial: debutante en una gran vuelta y con solo 21 años, continúa acumulando victorias a una velocidad que invita a pensar que su techo todavía está muy lejos.

Enric Mas, por su parte, completó la jornada sin sobresaltos y mantuvo el liderato de La Vuelta por noveno día consecutivo. El español conserva una ventaja de 2:06 sobre Felix Gall y de 2:10 sobre Primoz Roglic.

Sevilla puso punto final al último gran capítulo de los velocistas. Ahora cambia el escenario y también cambia la carrera: llega la contrarreloj, llegan los segundos y comienza la fase en la que cada pequeña diferencia puede decidir el destino de La Vuelta.