La muerte siempre ha estado presente en Juego de Tronos. La serie de HBO se ha caracterizado siempre por hablar de las pulsiones más primitivas de los hombres, y las traiciones y los asesinatos han estado a la orden del día. En la adaptación de las novelas de George R.R. Martin siempre ha habido una norma: no cojas cariño a nadie, porque puede morir en el capítulo siguiente.

En estas ocho temporadas ha habido miles de fallecidos, y hasta 50 han sido personajes de vital importancia en las tramas. Sólo Juego de Tronos se atrevería a matar en su primera temporada a su protagonista en un golpe de efecto que se recordará como parte de la historia de la televisión.

De todas las muertes muchas han sido en el fragor de la batalla, centenares de soldados caídos, pero otras tantas han sido un espectáculo que rozaba el gore. Decapitaciones, desmembramientos, quemados vivos… estas son las diez muertes más espeluznantes y salvajes que se han vivido en una serie que da sus últimos coletazos.

Lyana Mormont

Una de las últimas en caer. Lo hizo en la Batalla de Invernalia, que fue una tumba para muchos personajes, pero la suya fue la que más sacudió el corazón de los espectadores por varios motivos. Primero porque se había ganado a todos por ser una mujer empoderada con tan pocos años y preferir pelear a refugiarse.

Juego de Tronos demostró otra vez que no tiene piedad con los menores, y Lyanna murió siendo aplastada por la mano de un gigante que hizo sonar todos sus huesos. Eso sí, antes de caer clavó una espada al enemigo para salvar a su gente.

Joffrey

El villano más detestado. Las tres primeras temporadas todo el mundo deseó la muerte del hijo de Cersei por su conducta déspota y por todos los personajes a los que había machacado o asesinado. El suyo no fue sangriento, ya que fue por envenenamiento. Normalmente en la ficción esto significa una muerte poco espectacular que ocurre en un par de segundos, desde que ingiere la sustancia hasta que hace un gesto y se cae al suelo. Pero en Juego de Tronos mostraron su agonía y terminaron la escena con su rostro morado y los ojos ensangrentados.

Joffrey en el momento de su muerte.

Ned Stark

La muerte que cambió todo y que sentó las bases de la serie. Era el final de la primera temporada, exactamente el penúltimo episodio, y el protagonista Ned Stark se enfrentaba a una posible ejecución. Cuando parecía que se salvaría Joffrey decidió que no, y su verdugo bajó la espada y cortó su cabeza. El público se volvió loco, ¿cómo era posible que el protagonista muriera en la primera temporada y de una forma tan sádica? Esto era Juego de Tronos, y no se parecía a nada que hubieran visto.

Ramsay Bolton

Tras Joffrey parecía que no podía haber un villano peor. Nos equivocamos. Ramsay Bolton era un sociópata que disfrutaba haciendo sufrir a la gente. Durante capítulos le vimos vejar a Sansa, torturar a Theon y dar a su mujer, su hijo y su amante como alimento para sus perros. Su final no podía ser de otra forma, enfrentado a sus propios animales. Juego de Tronos prefirió usar el fuera de campo y no mostró la muerte, pero el último plano con el sabueso a un centímetro de su cara y los sonidos posteriores fueron suficientes.

Ramsay Bolton frente a su perro.

Viserys Targarien

Viserys Targarien quería una corona sobre todas las cosas, y Khal Drogo le concedió su deseo… aunque no en la forma esperada. Fundió oro y lo vertió en su cabeza desfigurándole y acabando con su vida. La cámaras mostró todo el proceso. Fue la primera muerte salvaje de la serie. Vendrían muchas más.

Gorrión Supremo

En la explosión del septo en Desembarco del Rey murió mucha gente. El plan de Cersei salió a la perfección y terminó a la vez con muchos enemigos. El gorrión supremo era uno de ellos, y la cámara mostró como su cuerpo comenzó a desintegrarse con el fuego valyrio.

La boda roja

Cuando pensábamos que no podía ir peor a los Stark llegó la Boda Roja. Robb iba a contraer matrimonio con su amada, pero la felicidad tornó en funeral. Los Frey les traicionaron y los Lannister aniquilaron a todos ellos. Talissa,embarazada en ese momento, murió apuñalada varias veces en el vientre. Robb fue apuñalado también, y Catelyn pidió clemencia con un discurso desgarrador que sirvió de poco. En el último segundo de episodio cortaron su cuello en el final más terrorífico de Juego de Tronos.

Catelyn Stark en la boda roja.

Jon Snow

Esta muerte tiene trampa. Todos sabemos que Jon Snow fue resucitado por acción de Melisandre, pero aquel final de temporada fue un puñetazo en la cara del espectador. Jon Snow fue traicionado por todos sus compañeros y fueron apuñalándole de uno en uno.

Shireen Baratheon

Una de las muertes más salvajes fue la de la joven Shireen, personaje entrañable e hija de Stannis Baratheon. Su propio padre fue el que toma la decisión de quemarla viva haciendo caso a Melisandra sólo para cumplir la profecía y ser el rey de los Siete Reinos. No pensábamos que Juego de Tronos fuera capaz de mostrar a una niña quemada viva, pero lo hizo demostrando de nuevo que no tiene compasión por nadie.

Shireen antes de ser quemada viva.

Oberyn Martell

La mayor salvajada que se ha vivido en ocho temporadas es la muerte de Oberyn Martell. Su juicio por combate frente a la montaña fue el momento álgido de la cuarta temporada. Su agilidad e inteligencia le pusieron por delante, y cuando parecía que tenía todo ganado se despistó. Su ego le hizo lucirse delante de todos y el monstruo de Cersei aprovechó el momento para tumbarle y aplastar literalmente su cabeza con las manos.

Una muerte desagradable que además decidieron mostrar. Todos gritamos al ver los dedos de la Montaña penetrar en los ojos de Oberyn y ver su cráneo reventado en una escena despiadada y arriesgada.