Vistalegre es un falso amigo: la II Asamblea Ciudadana estatal de Podemos se ha convertido en una eliminatoria, en una purga, en un funeral pagano y rabioso. Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, ahora enemigos íntimos en público, andan manoseando la certeza de una victoria pírrica: gane quien gane, ambos van a perder. Triunfe la lista que triunfe, algo se va a resquebrajar. Son Caín y Abel, o, si se quiere, Dos hombres y un destino, que cantaría Bustamante. ¿Habrá velas, coronas de flores y vino triste en Vistalegre? ¿A quién dirigir el réquiem urbano y herido? ¿Qué base elegir?

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Desde los comienzos, la banda sonora del partido ha sido el rap: mamado en los barrios, gestado en La Tuerka y promovido en manifestaciones, actos, redes sociales y programas televisivos. Hasta en la oratoria del líder. Por la estética, la intención y el lenguaje. Iglesias ha incrustado las letras y los ritmos de Los Chikos del Maíz en su paso, en sus referencias y en su estilo. Ha llegado a rapear en el Congreso.

Yo voy con Íñigo: Pablo ha cedido al eslógan, al puño en alto, a la insignia... lo ha escenificado todo demasiado. Nos vamos a convertir en Izquierda Unida y toda nuestra ilusión, a la mierda

Y ahora, en pleno cisma, ¿quién les cantará? ¿Con quién va el género musical español más subversivo? “Yo estoy con Íñigo desde su programa, que me parecía que Pablo representaba y defendía perfectamente”, cuenta a EL ESPAÑOL Tote King. “Hasta donde yo sé, Íñigo lo ideó todo, ¿no? Es el gran creador de la idea de no decir que eran de izquierdas, de no posicionarse, sino de ofrecer un programa, un proyecto, y que la gente lo comprase, porque este pueblo es como es y si le hablas de emblemas o de cosas claras se asusta”.

Tote cree que Iglesias ha sobreactuado con “el eslógan, el puño en alto, la insignia”, lo ha “escenificado demasiado”. Sostiene que el proyecto se está desinflando “desde hace unos meses” y que al final “nos vamos a convertir en IU, nada va a servir de nada y toda nuestra ilusión, a la mierda”.

El rapero Tote King. Moeh Atitar.

El rapero opina que no hay que olvidar en qué país vivimos: “Intelectualmente estamos fatal. La ultraderecha lleva tiempo visitando todos los programas de la televisión. Inda y sus amigos de La Sexta Noche… dando caña con que Podemos es extrema izquierda, que son comunistas, que son el diablo. Así que el pueblo estaba esperando la señal para saltar, porque la mayoría son imbéciles, y ahora lo han visto claro”.

Me molaba más el Pablo serio que defendía un programa y no decía nada de izquierdas ni derechas, sino de la gente de abajo

Dice que el partido no se ha “camuflado bien” y que es cosa de Pablo Iglesias, porque “aunque lo admire y me parezca un tío increíble”, se ha pasado de rosca -ya desde las segundas votaciones- “con una serie de demostraciones equivocadas: el beso en la boca, los chistes baratos a Pedro Sánchez, el aplauso con las manitas… son actitudes infantiles. Me molaba más el Pablo serio que defendía un programa y no decía nada de izquierdas ni derechas, sino de la gente de abajo”.

Íñigo, 'el perjudicado'

David (de Sons of Aguirre y Día Sexto) asegura que él ha votado a Pablo, especialmente porque ha estado viendo y leyendo “cosas bastante feas por parte de Íñigo y de su equipo”: “Como, por ejemplo, la elección de Errejón del hashtag fraudulento #VotaEquipoIñigoYPabloSG, cuando Pablo ha dicho que si pierde dimite como secretario general”.

Tampoco le hizo gracia que el errejonismo subiese una imagen que decía "somos morados, ni PSOE ni IU": "No sé a qué están jugando si en su programa hay gente de Izquierda Unida. Estoy decepcionado”. El músico cree que el proyecto de Errejón tiende “a una socialdemocracia más conservadora”, y que el de Iglesias es “más sensato, más cercano a la gente de abajo”. “Aquí va a ser Íñigo el perjudicado”, vaticina. “Que gane el sentido común”.

A la derecha, David, de Sons of Aguirre, también Día Sexto.

La Furia sostiene que la dicotomía Errejón-Iglesias le queda lejos, porque lo que escucha y ve de ellos le parece “en muchas ocasiones, pedante y lleno de formas patriarcales”: “Ese no es mi idioma, ni el idioma del rap”, lanza. “A veces me da la sensación de que estoy viendo una batalla de gallos en la que se están midiendo las pollas. Podemos está plagado de liderazgos masculinos y de formas de hacer bastante machistas, sólo hay que ver la campaña que hicieron el 8 de marzo [Día de la Mujer]”, explica.

Errejón es un trepa, Pablo Iglesias es más de verdad: pero si tuviera que elegir entre ellos dos, sin duda, me quedaría con Ada Colau

“Aunque hagan esfuerzos por incluir el feminismo, caen en un error muy común entre los hombres blancos, heterosexuales y de izquierdas: saberse la teoría pero no romper sus propios cimientos patriarcales, que son las que les llevan a reproducir el machismo en las estructuras en las que participan”.

Fotograma de un videoclip de La Furia.

Furia cuenta que ella se guía por la intuición, y su intuición le dice que “Errejón es un trepa” y que “Pablo Iglesias es más de verdad”. Eso sí, “si tuviera que elegir entre Iglesias o Errejón, sin duda, me quedaría con Ada Colau”.

Dos 'hiperliderazgos machos' 

Álex Garbanzo, de la banda Diploide, se mueve en la misma línea que Furia: dice que está alejado de estas disputas internas en Podemos “entre estos dos hiperliderazgos machos”. “Lo que a mí me interesa es combatir el capitalismo y el machismo, y ahí estaría más en sintonía con los anticapitalistas. En Podemos sólo veo bailar nombres envueltos en palabras bonitas y conceptos abstractos. No me interesa”.

Álex, de Diploide.

Toni Mejías -Toni El Sucio, de Los Chikos del Maíz- rompe y explica que no se siente “cerca del partido ni mucho menos”. Él se confiesa de Izquierda Unida, porque “me han demostrado desde el principio el ser una alternativa a los partidos del régimen” mientras que “Podemos recula y normaliza su discurso”.

Es posible que por el aspecto de niño de Íñigo, mucha gente no se lo tome de todo en serio

El rapero cree que “va a ganar Pablo, porque sigue siendo una persona con mucho liderazgo y mucha gente sigue identificando Podemos y su posibilidad de ascenso con él” pero que, eso sí, “los medios juegan a favor de Íñigo”: “Es obvio el tono que utilizan para dirigirse a uno o a otro, o las preguntas que les hacen”, sostiene. “Por otra parte, es posible que por el aspecto de niño de Íñigo, mucha gente no se lo tome de todo en serio. No les da confianza”.

Toni El Sucio, de Los Chikos del Maíz.

El rapero Pablo Hasél tampoco compra el producto Podemos. Expone que “desde luego, los raperos comunistas no estamos con Iglesias ni con Errejón, porque ambos son socialdemócratas domesticados” y cree que Podemos “legitima y silencia la represión”: “Ni Errejón ni Iglesias se solidarizan con nosotros, sólo con los opresores, como sucedió en Altsasua y otras tantas veces. Creemos en una izquierda como la del Frente Popular del 36, una izquierda que defienda la libertad de todos los presos revolucionarios, la Amnistía total. ¿Acaso Podemos defiende eso?”, inquiere.

Los comunistas no van con Podemos

“La inmensa mayoría de la izquierda actual ni siquiera tiene una posición firme contra el imperialismo, y eso es intolerable. Tanto Iglesias como Errejón han alejado la lucha de las calles y eso lo han reconocido hasta líderes de Podemos, por eso la voz subversiva no va con ninguno de los dos”, finaliza Hasél. 

El rapero Pablo Hasél.

Pipe Díaz, del colectivo musical La Insurgencia, se muestra incluso más tajante contra el partido morado. Tanto Errejón como Iglesias le parecen “unos oportunistas, dos caras de una misma moneda que crearon un partido político para chupar del bote y que le vino muy bien al régimen para que no se tambalease su pata izquierda, ya que el PSOE estaba en caída libre y de IU sólo quedaban gusanos”.

Tanto Errejón como Iglesias me parecen unos oportunistas, dos caras de una misma moneda que crearon un partido político para chupar del bote

El rapero critica que Podemos “desmovilizó a varios colectivos populares con sus falsas promesas de cambio, ayudó a lavar la imagen de la monarquía en un momento crítico para la institución, desviando la atención del debate que se estaba instalando sobre la república, apoyó a la OTAN -la mayor organización terrorista del planeta que ha bombardeado y masacrado a pueblos enteros como Libia-, sin olvidar el papel que jugó en Cataluña para restarle base social al procès que tantas ampollas ha levantado en las altas esferas de Madrid”.

Pipe Díaz, de La Insurgencia.

Opina que Podemos “criminaliza a los que luchan” y que por eso él se identifica “con la gente desesperada que vemos en los plenos de Cádiz poniendo en su sitio a Kichi, con los manteros reprimidos por la guardia urbana de Colau o con los desahuciados del 'ayuntamiento del cambio' de Madrid”. La voz subversiva, dice, no está con Podemos. Quizá nunca lo estuvo. “La verdadera voz subversiva se puede escuchar en los 15 raperos que hemos pasado por la 'Audiencia Nazional' en los últimos tres meses”, zanja. Los dados están echados. Se buscan raperos para el Podemos que está a punto de ser.