En el universo femenino de Pedro Almodóvar hay una figura que reina por encima de todas, la de su madre. Ella es el inicio de todo, de su admiración por las mujeres, de su condición como genio que las ha observado y ha creado para ellas papeles inolvidables. A ella ha vuelto una y otra vez en títulos como Todo sobre mi madre, que terminaba con un emocionante ‘A mi madre’, o en Volver, pero nunca de una forma tan frontal y abierta como en Dolor y Gloria.

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La nueva película del director es una ficción con mucho de realidad, porque aunque el personaje protagonista se llame Salvador Mayo, es evidente que se trata de un alter ego del propio Almodóvar, igual que esa madre a la que dan vida Penélope Cruz y Julieta Serrano es, más que nunca, la auténtica madre del manchego.

Dolor y Gloria es la historia de un director de cine (imponente Antonio Banderas), que se enfrenta a los dolores físicos, y a otros dos que no tienen diagnóstico, el de la página en blanco y el de la ausencia que machaca por dentro. Sus recuerdos vienen y van en un ejercicio de estilo y de guion maravillosos en los que Penélope aparece como una Anna Magnani del neorrealismo pero en una cueva de Paterna.

La actriz vuelve a colaborar con su director fetiche, y asegura que aunque la propuesta de dar vida a su madre imponía nunca sintió “pánico”, sino que “fue un honor dar vida a esta mujer a la que quiere tanto y que es tan importante para él. Pedro le decía que no fuera tan empalagosa, y ella se permitió el lujo de añadir alguna frase que había oído decir a la madre de Almodóvar. El resultado es una composición cálida para la que “no quería ninguna imitación”. “No fue un proceso tenso, de ninguna manera, de esto tiene que ser cuadriculado. Estaba todo en un guion muy bien escrito”, ha contado la actriz en la presentación del filme a la prensa.

En Dolor y Gloria están todos los elementos del universo Almodóvar. El pueblo, las vecinas, los secretos… y de nuevo la movida, aunque lejos de la provocación de otros filmes suyos de esa época como La ley del deseo. Para Penélope la figura del director es esencial en un momento cargado de dictadura de lo políticamente correcto: “Alguien como Pedro ayuda mucho en ese sentido él siempre se va a resistir a que se le corte las alas al arte, él no podría hacer este trabajo a medias, él va sin filtro, y saca cosas a debate, creo que nadie puede cortarle las alas a Pedro, se dedicaría a otra cosa”.

siempre se va a resistir a que se le corte las alas al arte, él no podría hacer este trabajo a medias, él va sin filtro

En esta ocasión no hay ‘chicas Almodóvar’, ya que vuelve al universo masculino tras haber demostrado que todo el mundo podía ser una de ellas, desde Carmen Maura a Bibiana Fernández pasando por Gael García Bernal en La mala educación. Penélope Cruz cree que esa diversidad es uno de los grandes activos de su cine. “Para mí, desde niña, es un referente más allá de como directo, es un referente como figura política. Alguien que era un soplo de aire fresco y que colocaba a la mujer en un sitio diferente y que la homenajea con su trabajo. Nos entiende muy bien porque ha estado toda su vida observándonos. Yo sé que su infancia era como observador, le interesaba el comportamiento de las mujeres y por eso hace esas radiografías y nunca hay juicios, no hay clichés, es la mente abierta de alguien que lleva toda su vida observando sin juzgar”.

No hacen falta subrayados, Pedro Almodóvar ha sido referente para muchas mujeres, y por eso lo tiene claro: “Es que quién es más feminista que él, que ha valorado, apreciado y respetado tanto la figura de la mujer desde que empezó a través de su trabajo. Él ha hecho mucho por la mujer. Y como guionista que escriba para mujeres, a nivel mundial, es de los que más obras maravillosas han creado alrededor de la figura de la mujer, y eso es feminismo. No hay algo nuevo en él por lo ocurrido en los últimos años porque siempre ha sido así, porque adora y respeta a la mujer, y parte de eso viene de esa mujer a la que interpreto, por esa adoración hacia ella”.

Es que quién es más feminista que él, que ha valorado, apreciado y respetado tanto la figura de la mujer desde que empezó a través de su trabajo. Él ha hecho mucho por la mujer

Penélope, como muchos de las espectadores cuando vean la película, llegó a preguntarse qué cosas eran realidad y que ficción, y hasta preguntó a Pedro Almodóvar por el consumo de heroína presente en el filme. “Me aclaró que no estuvo presente, que sé que también la prensa se lo pregunta, y le dije, Pedro, eso no será verdad, y me dijo que no que tranquila. Yo lo sabía, pero es una pregunta que es normal que surja. Hay cosas que no tienen nada que fer con él y otras que ya sabíamos porque hay una relación de amistad”, ha zanjado.