Hollywood ha creado estereotipos que parecían inalterables. En las películas de atracos sólo hay dos bandos posibles, el del ladrón pillo de buen corazón con el que el espectador empatiza y quiere que se lleve el botín; o el del policía que quiere acabar con dos villanos malísimos que han secuestrado a unos pobres rehenes. Por supuesto esos dos personajes serían hombres de mediana edad.

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Las normas están para romperlas, y más en un país que ha tenido en sus manos el cine quinqui y La estanquera de Vallecas. De la película de Eloy de la Iglesia bebe mucho 70 binladens, el tercer filme de Koldo Serra, que se ha estrenado este viernes en salas. En ella da un giro a los thrillers de robos y da el protagonismo a una madre que necesita urgentemente un préstamo para salvar a su hija. El azar la coloca como rehén de un atraco a manos de dos yonquis (espectaculares Hugo Silva y una irreconocible Nathalie Poza), pero ella manipulará a todos, de policía a ladrón, para salirse con la suya.

Serra retuerce el género a la vez que bebe de él, y crea un filme lleno de ritmo en el que las mujeres mandan y que se ambienta en su tierra, Bilbao, para dar rienda suelta a toda su cinefilia que desprende en todas sus respuestas.

¿Cómo nace este thriller de atracos tan tuyo?

Pues ss que soy muy fan del género… del thriller, del westerm… De todos. Tengo tres amigos guionistas, Javier Echániz, Juan Antonio Gil Bengoa y Asier Guerricaechebarría, que son muy prolíficos, y siempre cosas escritas y les pedí un día algo en tono de thriller, algo a lo Urbizu, que molara y me pudiera encajar, y en 2010 ya tenían un guion de 70 binladens, y me enamoré. Tiene todo, protagonistas femeninas, un atraco desde el punto de vista del rehén, giros de guion… y era muy divertida de hacer.

La película desprende amor a los thrillers de atracos,pero también ganas de darles la vuelta. ¿El género está para retorcerlo?

Totalmente, el género es algo divertido con lo que jugar y que se puede distorsionar, reinventar y resetear. Por un lado las películas de atracos siempre vas con los atracadores, da igual que sea Plan oculto, Tarde de perros… cualquiera. Quieres ver cómo salen, si cogen la pasta, y aquí lo guay es que la protagonista es una de las rehenes, que suelen estar, pero en segundo plano. Aquí el atraco es el detonante, pero ella es la que tiene que salir de ahí con 35.000 euros.

Nosotros hacemos ficción, y egoístamente creo que la entrada de Netflix y Amazon es beneficiosa para todos

La protagonista es una mujer muy inteligente y que manipula a todo el mundo por sus intereses.

Sí, es algo que he hablado mucho con Emma, y sin entrar en spoilers, hay una base para todo lo que hace y dice. Manipula, pero siempre hay una realidad que es que todo lo hace por su hija. Lo bonito es que empaticemos con ella, porque la base es lo reconocible.

Todos destacamos que las dos mujeres, atracadora y rehén, son dos mujeres, lo que indica que queda mucho por hacer, ¿ha cambiado algo en la representación de la mujer en el cine?

Lo extraordinario sería no hablar de esto, pero sí creo que se está cambiando el paradigma. Hay más protagonistas femeninas, y también más cargos técnicos que antes eran siempre de hombres, y esto es de agradecer. Deberíamos hablar de un thriller con dos potentes protagonistas que son mujeres, y que además son mujeres de cierta edad, a las que les ha pasado la vida por encima. Lo raro sería que no lo destacáramos,pero es que es cierto que el thriller suele ser puramente masculino, es complicado encontrar mujeres protagonistas con excepciones como Nadie hablara de nosotras cuando hayamos muerto.

Entre tu debut, Bosque de sombras, y tu siguiente película, Gernika, pasaron diez años. Ahora no ha pasado tanto tiempo. ¿Sigue siendo tan difícil producir en España?

Mi carrera ha sido particular cuanto menos, porque rodé en 2006 mi ópera prima con Gary Oldman de protagonista, y yo pensaba que después de eso la siguiente llegaría enseguida, y pasaron diez años. Por el camino se cayeron varios proyectos y por suerte no paré de trabajar, hice televisión, pero fue muy frustrante. En este país no es que sea difícil producir una película, es que es un milagro. Encontrar la financiación es complicado. El guion de 70 binladens está hecho desde 2011, y entre medias apareció Gernika, y gracias a ella se ha acelerado esta que es más pequeña y más controlable. Ojalá este sea el ritmo y no sean otros diez años hasta la próxima.

Fotograma de 70 binladens.

Hugo Silva está espectacular en la película, parece que Álex de la Iglesia y tú le habéis sacado un lado que no habíamos visto.

Es que es muy bueno, tiene una imagen que no se corresponde. Los actores son actores. Hugo es un actorazo y creo que justamente en Las brujas de Zugarramurdi y aquí ha podido demostrar lo que vale, además de la caracterización física. Adelgazó cinco o seis kilos, se rapó la cabeza… está muy implicado en sus papeles. Él me dijo que sí casi sin leer el guion. Consigue dar vida a ese heroinómano que a veces hasta da ternura aunque sea una mala bestia impredecible. Fue el primer actor que tuve en mente.

Es inevitable preguntar por Netflix, qué opina de su entrada como productor, ¿cree que las películas de Netflix son cine?

Sinceramente no me planteo si esto es cine o no. Nosotros hacemos ficción, y egoístamente creo que la entrada de Netflix y Amazon es beneficiosa para todos. Egoístamente también como espectador, porque si estas plataformas no hubiéramos visto lo nuevo de Scorsese, por ejemplo. Están produciendo un cine que otros no se arriesgarían a producir para salas. La cosa está complicada, y las plataformas dan salida a un producto que de otra forma no llegaría. Spielberg opina lo que opina, y es una decisión de cada uno cómo quiera ver las películas. Yo las vería en cine, y también tengo un proyector en casa. Para mí el cine es la experiencia total de estar tú con la película, y en un cine no puedes mirar el móvil, ni ponerte a hacer la cena… Pero lo importante es que se hagan, aunque yo siempre prefiera verlas en un cine.