Entrar al estudio de Aitor Saraiba (Talavera de la Reina, 1983) es como habitar el cerebro de un artista. Hay muñecos vestidos de legionario -reminiscencias de un padre difícil-, libros apilados que edifican muros, témperas, unicornios demoníacos, peter panes, cabezas de cabra que son cerámicas. Una hoja de cuaderno que reza "Picasso was right"; un póster de Alaska. Parecen retazos oníricos, piel desgajada de uno mismo cuando nadie nos ve. El desorden necesario para desgranar el mundo, reconstruirlo y empezar a entenderlo. A afrontarlo.

Saraiba -todo alto, ácido y hermoso- es el niño de pueblo que tuvo que crecer rápido para reconciliarse con quien era: con el homosexual, con el pintor, con el poeta. Con el rebelde que cuestiona, con el tipo cálido que concede. Se expresa en todas las direcciones, con avidez polivalente: dibuja, fotografía, escribe, hace vídeo y cerámica. Quería ser libre y ya lo es -o lo parece, que es mucho-. A los seis años montó una revuelta social en el colegio y dejó de dar religión. Ahora increpa al gobierno que "financia una institución que permite que los curas abusen de niños". Repudia el mundo "falocentrista", cree que los críos "son de izquierdas" y piensa que los legionarios "no sirven para nada", que sólo eran "un capricho de Franco".

Imagen del estudio de Aitor Saraiba. Begoña Rivas.

Ahora presenta Cómo ser valiente, justo, feliz y otras cosas en la vida (o, al menos, intentarlo) (Lunwerg editores) y sienta a hablar al adulto con el niño que era; lo pone a tomar café con la inocencia antigua. Aquí más de 50 preguntas sobre la infancia con uno de los jóvenes artistas más destacados del panorama español.

1. ¿Hasta qué edad creíste en los reyes magos?

Hasta los... no sé, yo era muy tonto, hasta los 9 años. Creo que me lo dijeron mis primos mayores. Los mayores que se hacen los mayores y te lo dicen. Y yo: "No... pero es verdad" (se ríe).

2. ¿Por qué un ratón traía regalos a cambio de nuestros dientes?

Ya, es fascinante esa idea. Madre mía. A mí me parecía tan mágico... imaginaba hasta la puertecita al lado de la puerta grande, para que entrase y saliese.

3. ¿A qué edad descubre la masturbación un niño?

Bueno, hay algunos que lo descubren en el feto. Unas imágenes he visto por ahí... yo la descubrí cuando se acabaron los reyes magos (ríe). Acabé una cosa y empecé con la otra.

4. ¿Los niños son de derechas o de izquierdas?

De izquierdas, todos. Seguro. Porque son libres.

5. ¿Por qué hay niños crueles?

Porque están asustados. Muy asustados. No existe el mal porque sí, el mal es provocado. Siempre hay algo que lo fomenta. Igual que sí que existe la bondad... no quiero creer que exista el mal de raíz. Los niños crueles tienen un problema muy concreto, están asustados y se defienden. Aunque igual es mi forma de justificar a la gente que me ha hecho daño.

6. ¿Hay una edad en la que todos somos buenos y puros?

No, hay una edad en la que aún no sabemos que podemos ser malos.

7. ¿En qué se diferencian los niños de pueblo de los niños de ciudad?

A ver, yo soy de Talavera de la Reina y los niños de ciudad me dan bastante pena, pero los de ciudad sentirán lo mismo por los de pueblo. Yo tuve una infancia maravillosa: con gallinas, con el canal, cazando ranas... así ha sido mi vida. Yo he crecido de llegar los veranos, ponerme el bañador y no quitármelo hasta septiembre; con mis primos y mis primas corriendo por ahí, sin hora; los padres sin miedo de que pasara nada, sin coches. Yo, por ejemplo, el ruido de los coches para mí aún es una cosa rara, porque no me he criado en un ambiente así. El lugar de donde yo vengo no es idílico pero es súpernatural. Con vaquerías, con perros... que nos aburríamos y decíamos "Venga, vamos a que los perros de la vaquería vengan detrás de nosotros". Que lo piensas y dices: madre, qué juegos.

Cuando veo aquí en Madrid a todos los padres modernos con los niños: "Ay, que no se caigan...". Yo estoy lleno de cicatrices, de heridas. Hace poco leí que alguien había hecho un libro sobre las costras, porque los niños de hoy en día no sabían qué era una costra. Están tan mega protegidos... se caen y se caen en un colchón de algodón. Mi infancia fue muy guay, pero claro, la primera vez que fui a un museo era muy mayor. O la primera vez que fui al teatro estaba en la ESO. Empecé a descubrir galerías... a los 16, cuando por iniciativa propia me puse a investigar. Pero antes de eso, vivía en la casa de la pradera salvaje.

Yo a veces paseo por aquí y veo a los niños y digo: ¿estos niños qué harán en Malasaña? Qué horror. Yo estoy muy en contra de esta cosa moderna de: "Voy a tener hijos y los voy a llevar a todos sitios". Qué rollo. Cómo metes al niño en un puto festival, yo lo hubiera odiado.

8. ¿Qué sueño recurrente tenías cuando eras pequeño?

Me acuerdo siempre de una pesadilla, que me daban miedo los elefantes.

9. ¿Por qué se hacen pipí los niños en la cama?

No lo sé, pero yo me meé hasta los ocho años en la cama. Me acuerdo de que en el colegio me llevaron a la psicóloga, ¡bueno, psicóloga, persona que venía a hablar con nosotros más bien! (sonríe). Y me mandó un ejercicio de: ¿cuál es tu color favorito? Y yo le dije: el negro. ¿Y el que más odias? "El rosa". Y me dijo: "Bueno, pues el día que te mees tiene que hacer un círculo en el calendario con el color que no te gusta, y en el que no te mees al revés". Y si hay más días negros que rosas en el calendario, te hacemos un regalo. Pero creo que nunca conseguí el regalo (se ríe).

10. ¿Qué veían los niños en Leticia Sabater?

¡De día, alegría...! O algo así, ¿no? A mi me pilló más mayor. Yo era más de la época de Miliki. Pero no me gustaban nada los payasos, son tan pretenciosos... la gente que intenta hacerme reír normalmente no me gusta.

11. ¿Por qué a los niños no les da vergüenza caminar desnudos?

La pregunta es: ¿por qué a los mayores les da vergüenza...? A mí no, la verdad. Podría salir desnudo a la calle si no me detuvieran. No tengo miedo a la desnudez, ni a la mía ni a la ajena. Me da igual.

12. ¿Y por qué los mayores cada vez tienen más pudor?

Porque vivimos cada vez más alejados de la naturaleza. Estamos cada vez más desnaturalizados. Es como lo que decíamos antes de los niños por Malasaña. Nos hemos alejado de la esencia del ser humano: los animales, los paseos, la comida natural... vivimos en un mundo cada vez más artificial.

El artista Aitor Saraiba. Begoña Rivas.

13. ¿Qué juguete te regalaron y nunca usaste?

Uh... a mí me regalaron pocos juguetes, y los que me regalaron, los usé mucho. Nunca tuve muchos juguetes... Los regalos en mi casa entraban con cuentagotas. No había lugar a que algo me gustara o no. Eran cosas muy seleccionadas: en reyes y en el cumpleaños, y hasta el año que viene.

14. ¿Cuál recuerdas?

Mi pequeño pony, mi bebé Nenuco... mis primeros patines, los que todos hemos tenido. Es lo guay, que antes estaban todos los juguetes súpergeneralizados, todos teníamos los mismos.

15. Además de las cartitas perfumadas que cuentas en el libro, ¿qué juguetes de tu hermana querías para ti?

Teníamos casi las mismas cosas, porque ella tenía cinco años más y aquello era una dictadura. Yo veía cómo jugaba ella. Nos regalaban una Barbie y decían: "Esto es para los dos", pero realmente era una forma de ahorrar en mi regalo (se ríe). Me acuerdo de las barriguitas... era como ¡guau! ¡Para mí!

16. Cuando eras pequeño, ¿quién pensabas que era Dios?

Nunca he creído en Dios. De pequeño ya estaba muy convencido de que era todo mentira. Yo hice la comunión con cara de "¿eh?". Ahí sentado en plan: "¿pretenden, de verdad, que yo me crea esto? Todo esto es mentira. Estas señoras nos están engañando... este cuento no se lo creen ni ellas".

17. ¿Y de mayor?

Quizá he pensado algo alguna vez, cuando alguien se ha muerto... pero no, no creo ni nunca he creído. Mis dudas nunca iban encaminadas hacia otro dios, no hacia ese dios de la Iglesia Católica a la que, por supuesto, rechazo frontalmente. La forma que tiene la Iglesia de acercar sus creencias a los niños es terrorífica, normal que la gente salga corriendo. Y más un niño: "¿Qué? ¿Que a un señor le clavaron y le trituraron... en una cruz? Pero, ¿eh?". Es como que te pongan una película de SAW. Me parece tan retorcido y perverso que te intenten convencer de que por ahí te vas a salvar... a través del sufrimiento y la tortura. Mi forma de vida es otra.

18. Pero me refería a ¿a quién veías como Dios? ¿A quién admirabas de tal manera...?

No soy de esta gente que dice "mi abuelita para mí era Dios", "mi papá para mí era Dios" [agudiza la voz]. Esas mierdas yo no las he tenido nunca, yo he vivido una vida muy realista.

19. ¿Quién era el demonio, entonces?

Tenía muchos... muchos, muchos. La infancia está llena de demonios para todo el mundo. Hay más demonios que dioses en la vida de un niño.

20. ¿Los niños tienen que jugar bien al fútbol para ser aceptados en el recreo?

Espero que no, porque yo no quería ni hacer gimnasia... pero bueno, imagino que sí para ser aceptado, pero buf. Estoy tan orgulloso de no ser aceptado. Ser aceptado me parece tan aburrido. Ser aceptado por gente que juega al fútbol, sobre todo (se ríe). Estoy encantado de que me rechazaran entonces y ahora.

21. ¿Por qué hay niños que quieren ser Cristiano Ronaldo?

Igual que otros que quieren ser Madonna. Está bien. Que cada uno elija lo que quiera.

22. ¿Qué es el éxito para un niño?

No fracasar. No conoce otra cosa. Pero jo, ojalá los niños no quieran tener éxito. Qué horror tener éxito. No vale para nada. ¡Absolutamente para nada!

21. ¿Y el fracaso?

El éxito y el fracaso es más la percepción que los demás tienen de nosotros que la que tenemos nosotros mismos, ¿no? Yo puedo hacer algo que me parezca maravilloso y que sea un rotundo fracaso, que no se venda ni un ejemplar de mi libro... eso sería un fracaso de cara a la gente, pero es que para mí es un libro de la hostia. ¿Cómo se mide, por ventas, por likes en una red social? Son conceptos cuantitativos... ¿No quieres fracasar? Joder, con lo que mola fracasar.

22. ¿Qué es el sexo para un niño?

No me imagino que un niño pueda pensar en términos sexuales cuando es un niño.

23. ¿No sabe que existe?

No creo, ¿no? O no debería. Aunque sí existe la vida sexual de los niños. Hay tantos escritos de... mira Freud, y todo el psicoanálisis. Aunque mi trabajo parezca como muy naif, yo realmente de niño era un niño muy adulto, y hay muchas cosas de las que me siento alejado, porque ya en esa época no pensaba como el resto de los niños. Entonces me cuesta pensar en qué pensaría un niño... No me imagino a un niño diciendo "esto es sexo". Delimitándolo. Esas delimitaciones son tan de adulto... "esto es sexo", "esto es amor", "esto es amor con sexo", "esto es sexo sin amor".

24. ¿Por qué te hiciste mayor tan rápido?

La vida. Hay un montón de infancias distintas. Hay algunas entre algodones y otras entre cardos. En el sitio de donde yo vengo... tienes que crecer más rápido. Llegué al instituto y veía a gente que seguían siendo niños. Yo veía la vida ya desde otro sitio, porque me había dado unas hostias...

25. ¿Los niños se creen lo de la cigüeña?

Es igual; todas estas cosas son inventos de los adultos para los niños, no quiere decir que los niños se lo crean. No creo que los niños se crean la coña de la cigüeña. Es la necesidad adulta de explicar cosas que no sabe cómo explicar a un niño. Un niño dirá como con Dios: "¿eh? ¿Que viene una cigüeña conmigo desde París? Qué horror. Si me cagan y todo desde el cielo". Son formas torpes...

26. ¿Uno nace homosexual o se hace?

¡Nace! Es como nacer hetero. No dices un día "me voy a hacer homosexual".

27. Me refería a si puede ser también algo adquirido que responda a influencias de la infancia.

No, es que te digo más: yo creo que la gente se hace heterosexual. Me cuesta creer que el 80% de la población sea heterosexual, me cuesta mucho creerlo. Me parece que la heterosexualidad es muy social: a nivel familiar, laboral, económico... la heterosexualidad interesa a muchos niveles. La institución familia es lo que hace que funcione, ¿no? Nos quieren de dos en dos, juntos, con una casa... a los gobiernos, al mundo, le interesa la heterosexualidad. Hay más gente que se hace heterosexual que que se haga homosexual. Porque no es nada fácil ser homosexual en un mundo de heterosexuales. Creo que todo el heterosexual debería vivir un día, sólo un día, como homosexual.

Mesa de trabajo de Aitor Saraiba. Begoña Rivas.

28. ¿Qué pasaría, qué cambiaría...?

Muchas cosas. Como homosexual, estás harto de escuchar frases como "¡pero no digas mariconadas!", "Joder, qué maricón". Y te quedas como... ¿voy yo diciendo por ahí "No seas tan hetero, tío"? Con lo antihetero que yo soy, encima. Los heteros me dan tanta pena. Sobre todo los hombres hetero, porque las mujeres es distinto. Pero los heteros hombre me dan lástima porque tienen tanto que demostrar... tanto, tanto. Tanta presión encima. Tú eres una mujer, dime cómo se comportan los hombres contigo.

29. Esa es una pregunta muy amplia, ¿no?

Me refiero a cómo interactúan contigo. El mundo está tan construido en torno al sexo... en torno al dominio del hombre.

30. ¿Te refieres a que sientes que ellos tienen que dar un puñetazo constante sobre la mesa?

Claro. Todo lo que no sea hombre, heterosexual y blanco está por debajo de ellos, de su "raza". Mujeres, homosexuales, negros... ellos tienen mucha presión, por esto están tan frustrados. Hay muchas expectativas sobre ellos que no cumplen. Normalmente, son un fracaso de persona. Yo creo mucho más en el poder de lo que una mujer puede aportar a la sociedad, de lo que un inmigrante que puede aportar... gente distinta, que ha tenido que luchar contra un montón de cosas establecidas. ¿Pero un hombre heterosexual que lo tiene todo fácil...? Que va a una entrevista de trabajo y lo van a coger antes que a ti y a mí: a mí por maricón y a ti por mujer. Sólo puedo decir que estoy en contra de ellos, porque ellos están en contra de mí.

Sobre todo porque lingüísticamente, todo esto de "está todo muy aceptado". ¡Es mentira, no está aceptado! Decir cosas como "qué putada". Usar la palabra "puta" así... es como decir "marica el último". ¿Yo digo "hetero el primero"? No, ¿verdad?

31. O sea que el lenguaje también es machista.

Claro. El mundo es machista. Lo que no sea ellos, somos "lo otro". Para mí es un poco el enemigo.

32. ¿A qué edad empezaste a sospechar que eras homosexual?

Eso lo sabes siempre. Como la persona heterosexual, ¿desde cuándo lo sabe? Desde siempre.

33. Pero quizá al principio ni te lo planteas. No eres nada, ningún sexo. Sólo te planteas la vida.

Pero cuando empiezas a sentir algo por alguien... por un chico, o una chica. Quizá en la guardería. Yo me acuerdo de enamorarme de mi profesor de gimnasia, pero totalmente. Me parecía el hombre más guapo del mundo. Pero eso le pasa a todos los niños y las niñas, lo de enamorarse de sus profesores. De un compañero de clase yo no me enamoré. Me gustaban más maduros (risas). Además, te digo: es más difícil para un hetero convencerse de que es heterosexual, que para un homosexual convencerse de que lo es. ¿Por qué 100%? ¿Por qué tiene que ser todo tan blanco o negro...?

34. ¿Asignatura favorita en el colegio?

Dibujo.

35. ¿Y más odiada?

Religión.

36. ¿Por qué los niños necesitan la filosofía aunque no lo sepan?

Todo el mundo necesita la filosofía. Sobre todo, los niños. Yo me acuerdo, que en mi colegio que era público, nos costó un montón "quitar" la religión para quienes no lo quisieran. Pero llegó un director nuevo, que era lo más, y nos dejó. Yo en sexto de primaria ya no quería dar religión y estaba liando siempre revueltas sociales en el colegio (ríe). Y me acuerdo de que no dábamos religión una chica que era testigo de jehová, dos evangelistas y yo. Mi familia me había apuntado a hacer la comunión, mi abuela tal... vamos, que mis padres no eran hippies ni nada por el estilo. Fue decisión mía.

Y en esa hora de no religión nos llevaban a la biblioteca. Una época en la que aún se hacía la mili... y venían a cuidarnos objetores de conciencia. Vino uno que se llamaba Fernando que para mí fue como una revolución, porque el chico nos buscaba libros de la biblioteca y nos dejaba... libros súper guays de la biblioteca del colegio. Para mí era el contacto con la filosofía, con la poesía, con la literatura. Y con la que no se ve en clase, con la de verdad.

37. ¿Por qué los niños escriben cartas de amor?

Porque lo han visto en las películas. Sería interesante saber cómo un niño manifiesta el amor antes de saber que existen las cartas de amor. Cómo lo haría... quizá de repente escribe en la pared "mamá, te quiero", y va mamá y le da una hostia, yo qué sé. Porque él no sabe que se tiene que usar un papel. Quizá lo escriba en la pared, con comida.

38. Para ti, cuando eras pequeño, ¿quién era Felipe González? ¿Era un señor bueno o malo?

(Se ríe). Era un señor bueno. Salía en la tele ahí... lo veía como una buena persona, no sé por qué.

39. ¿Y qué diferencias había para ti entre González y Aznar?

¡Todas! Luego no tantas, pero en ese momento eran todas. Sobre todo en esa época.

40. ¿Cuál fue la peor enseñanza de Disney?

Las princesas. Que exista un príncipe azul es horrible. ¿Ves? Es la presión para los heteros. Claro, estás tú, con tu casa llena de mierda, limpiando... pero va a venir un príncipe azul y te va a sacar de todo y te va a dar una vida maravillosa. Es horrible. Eso no existe, no va a pasar.

41. ¿Todos los cuentos tradicionales son machistas?

Los que están hechos desde un punto de vista occidental para un público occidental, claro. Es más: ahora es cuando se está empezando a hacer algo de literatura diferente... es algo muy nuevo. Hemos tenido que aguantar cientos de años de literatura machista y falocentrista. Ahora cosas sobre niños adoptados, niños negros en ciudades que no son la suya, homosexuales, más niñas...

42. ¿Por qué a las niñas les gusta jugar a ser madres y tener babyborn?

No sé, a mí me gustaba jugar a lo mismo. Tenía mi nenuco y le daba de mamar. Y mi madre me regaló un biberón. Como diciendo "oye, no, esto es demasiado" (risas).

Aitor Saraiba con algunas de las obras de su estudio, que ilustran su nuevo libro. Begoña Rivas.

43. ¿Por qué mienten los niños?

Eso es súpercurioso, yo lo he vivido con mi sobrina. Mienten porque saben que pueden manipular la verdad, porque les hace poderosos y pueden conseguir cosas mintiendo. Recuerdo a mi sobrina, que ahora tiene ocho, pero cuando tenía seis años yo decía: joder, se está dando cuenta de que está mintiendo y lo hace para conseguir algo. Los niños son tremendamente inteligentes. Eso de "los niños y los borrachos dicen la verdad". No. Los niños no. Son súpermentirosos además. Sus "me duele la tripa", sus "tengo sed".

44. ¿Y los adultos?

Por lo mismo que los niños. Mira los políticos, mira los maridos y las mujeres infieles... todo lo que se puede manipular con la palabra. No deshace, pero hay mentiras tan grandes que parece que, realmente, cambia la verdad. Me aterra. Es el peor defecto para mí: las personas mentirosas.

45. Cuando eras niño, ¿qué era ETA?

El terror. Me daba muchísimo miedo pensar que alguien te podía matar... quizá ahí descubrí que existía la muerte. ¿Que han puesto una bomba y se han muerto...? Pero, ¿cómo? ¿Muertos? ¿Porque sí? Recuerdo las imágenes... era una época sin internet, no había tantas imágenes como ahora. Teníamos dos canales.

46. ¿Para qué sirve un legionario?

A mí para nada. Y para España tampoco. Los han quitado de Melilla y los han mandado ahí en mitad de la península ya... porque lo que estaba pasando ahí era incontrolable. Eso fue un capricho de Franco. Y lo han mantenido ahí hasta que han podido. Es un delirio de grandeza, la legión. Como la masculinidad en su potencia extrema, sus máximas consecuencias. Dejar hombres ahí solos en una ciudad fronteriza... es tremendamente peligroso.

47. ¿Y para los niños, los polis son los buenos siempre?

Nunca he confiado mucho en el orden establecido, la verdad. No me parecía que la policía fuese buena, sobre todo porque en el barrio del que vengo, la policía era el enemigo (risas). Se llama Patrocinio San José y la guardia civil era como ¡uh! ¡Los malos!

48. ¿Crees que hubieras sido distinto si, en vez de legionario, tu padre hubiese sido, no sé, poeta?

Sí. Porque entonces no haría nada de lo que hago, seguramente. Me ha venido muy bien que ellos no tengan nada que ver. Me da mucha pena la gente que es "hija de". Tiene que ser horrible. Imagínate: ser el hijo de Borges. Hostia, tu padre es... John Lennon. No sé cómo vivirán esos niños. Mucho de lo que yo he hecho ha sido por alejarme de donde vengo, por no ser como los padres que tengo. Tengo que agradecérselo, entonces.

49. ¿Cómo dibujabas a tu familia de pequeño?

Igual que ahora. Mis dibujos no han cambiado tanto. No recuerdo dibujar mucho a mi familia. Dibujaba animales e historias que veía, lo mismo que ahora.

50. ¿Por qué se bautiza a los bebés si no lo han elegido?

Eso mismo digo yo (risas). Hay mucha gente con demasiado tiempo libre.

51. ¿Los niños que no reciben educación católica son más libres?

Por supuesto. Es aterrador que alguien quiera educar a su hijo bajo la educación católica. La Biblia que educa a sus hijos así no ha leído la Biblia. Es devastadora. Ya no la Biblia, sino el orden jerárquico de la religión cristiana. Es como: no. Pues qué pena, los niños educados bajo eso.

52. ¿Son también más felices?

La felicidad es otra cosa.

53. ¿Debe haber religión en los colegios?

No, y menos en los públicos. Vergonzoso. Sobre todo en un país que se supone que es laico. ¿Qué pintan ahí los crucifijos?

54. ¿Hay homosexuales reprimidos toda la vida por imposiciones adquiridas en la infancia?

Claro. Pero como tantas cosas: hay pintores, poetas, músicos. Hay jardineros reprimidos.

55. ¿Nos castran el arte?

Sí. Nos lo roban y nos lo venden dentro de museos, como si los artistas fueran dioses que caen del cielo, uno de vez en cuando. Y artistas somos todos. Cualquiera. Sólo tienes que sacarlo, aprender a sacarlo. Cuál es tu código, cuál es tu lenguaje, cuáles son tus técnicas, cuál tu forma de comunicarte.

56. ¿Por qué hay curas que abusan de niños?

No sólo curas, claro. Pero como hablábamos en la dinámica de la religión, lo que no entiendo es cómo la Iglesia lo tapa y cómo la sociedad lo permite. Es depravado. Y cómo nuestro gobierno da dinero a una organización que permite ese tipo de cosas. Y cómo la gente bautiza a sus hijos y las iglesias siguen siendo iglesias y los conventos siguen siendo conventos. ¿Cómo se permite eso en un país democrático, en el siglo XXI?

57. ¿A quién votarían los niños de hoy si pudieran votar?

Depende de cómo sean esos niños.

58. ¿El voto es heredado?

El mío no. Ojalá todo el mundo votase no sólo por las circunstancias que vive, sino por las que viven los demás. Por eso en este país gana el PP, porque la gente no mira lo que pasa alrededor. Si se dieran un paseo por mi ciudad, donde la depresión es horrible, el paro está desbocado y están todas las tiendas cerradas...

El estudio de Aitor Saraiba. Moeh Atitar.

59. ¿Cómo le explicarías a un niño quién es Mariano Rajoy?

Un hombre que está muy confundido, con un ego desproporcionado para su tamaño.

60. ¿Y el rey?

Un señor que debería irse a otro lugar que no fuera España.

61. ¿Y Pablo Iglesias?

Es el resultado de un montón de jóvenes. No es Pablo Iglesias, es un montón de gente. Es el símbolo que España necesitaba, y por eso está aterrada un montón de gente. Te guste su visión política o no. Es el símbolo de un cansancio.

62. ¿Y Barbijaputa?

¡No quiero explicarle esas cosas a un niño...! (se ríe). Un error que cometemos hacia los niños es ponerle personalidades. Decirle "este es Obama". Habría que votar sin una cara. Sería interesante que los partidos no tuvieran ni logotipos, sólo colores. Votar sin saber quién es. La imagen que yo tengo de Felipe González, con su cara bondadosa... ¡y luego no lo era! ¡No era tan bueno como parecía! Y no quiero. No quiero que un niño tenga una imagen de la democracia a través de una foto, sino a través de unos valores.

63. ¿Sería también mas interesante para el amor, ver a las personas sin cuerpo?

Es que el amor es exactamente eso. Ver a la persona ya sin cuerpo. Cuando el amor es de verdad, el cuerpo es lo que deja de verse.

Aitor Saraiba. Begoña Rivas.

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