Rafael Amargo, en una imagen de archivo.

Rafael Amargo, en una imagen de archivo. GTRES

Famosos NUEVOS PROYECTOS

Del flamenco con la NASA a un talent show en México: la reinvención de Rafael Amargo 2 años después de ser absuelto

El bailaor granadino atiende en exclusiva a EL ESPAÑOL para repasar su cargada agenda profesional tras dejar atrás su etapa más oscura.

Más información: Rafael Amargo, 51 años: "Tras pasar por la cárcel, mis padres me han tenido que mantener. Ahora estudio Psicología"

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Dispuesto a pasar página de forma definitiva tras un prolongado periodo de sombras, Rafael Amargo (51 años) ha emprendido un resurgimiento profesional y personal sin precedentes.

Han transcurrido ya más de dos años desde que el artista granadino fuera absuelto de todos los cargos en el juicio oral celebrado en la Audiencia Provincial de Madrid, donde se le juzgaba por un presunto delito contra la salud pública por tráfico de drogas.

Desde su salida de prisión provisional en abril de 2024 y su posterior absolución firme en mayo de ese mismo año, el bailarín permanece libre. Y enfocado más que nunca en el futuro.

Rafael Amargo, en su último espectáculo.

Rafael Amargo, en su último espectáculo. Cedida.

"Un espectáculo con 16 cuadros"

El primer gran hito de esta nueva etapa se materializó el pasado mes de julio con el estreno de su nuevo espectáculo, Alá! Iré, en el emblemático Teatro Calderón de Madrid. Una propuesta cargada de fuerza con la que ha vuelto a reconquistar los escenarios y el favor del público.

"El espectáculo es otro acierto. Me refiero al público, que sale encantado y se tira 5 minutos aplaudiendo de pie, supongo que por cariño y también porque es un espectáculo con 16 cuadros", revela el bailarín en exclusiva a EL ESPAÑOL.

Amargo explica el trasfondo emotivo y técnico que impulsa este montaje. "No es autobiográfico pero sí son como capítulos de mi vida o de mis sentimientos o estados de ánimo, o anécdotas reales", matiza.

"Es sobre todo un espectáculo muy positivo, resiliente, y de gran factura", subraya. "Lo hice con todo el amor del mundo, pero evidentemente más desde el ingenio que desde tirar con pólvora de rey".

Con la rotundidad que le caracteriza, el artista añade una reflexión sobre la creación escénica: "También en eso reside el arte: en hacer que una cosa por su esencia o idea ya sea grande en sí misma, sin necesidad de platillos volantes".

Rafael Amargo.

Rafael Amargo. Cedida.

Proyección internacional

Sin embargo, las tablas del Calderón son solo el comienzo de una hoja de ruta repleta de compromisos. Todos ellos de lo más heterogéneos.

Amargo ya trabaja en una propuesta escénica de profundo calado social vinculada al Patronato de Protección de la Mujer y centrada en la memoria democrática.

"Me apetece mucho porque son casos reales llevados a escena, como el de Consuelo García del Cid Guerra y Dolores Gómez Benito", señala el artista.

El proyecto refleja, según detalla a este diario, "el sufrimiento de esas jóvenes llamadas 'raras' y que fueron maltratadas".

A este compromiso con la memoria histórica se suma una importante oferta en la televisión azteca. El bailaor ultima los detalles para dar el salto al continente americano tras recibir una tentadora oferta.

"Me han llamado de un talent show en México y me iría y desde allí también lanzarme de nuevo", dice.

Rafael Amargo.

Rafael Amargo. Cedida.

La fusión del flamenco con la NASA

Ahora bien, sus ambiciosos planes no se limitan a subirse a los escenarios o ponerse delante de las cámaras. En su afán por exprimir al máximo su talento y su capacidad de trabajo, ha dado el visto bueno a un proyecto tan distinto como sorprendente.

La iniciativa promete romper esquemas y descolocar a la crítica: su inminente colaboración científica y artística denominada Zero Gravity. Se trata de una impactante performance desarrollada de la mano de la Agencia Espacial de los Estados Unidos, donde el arte jondo y las leyes de la física orbital convergen en una propuesta inédita.

El montaje combina el baile flamenco con una experiencia para los sentidos. "Es un performance junto con la NASA... con un simulador igual que el suelo de la luna", avanza a EL ESPAÑOL. "Es lo más parecido a la lava de volcán de Lanzarote. Es algo así como un flamenco lunar".

Entre risas, el bailaor bromea sobre la métrica flamenca bajo distintas condiciones gravitatorias: "Si una pluma y un martillo caen a la misma velocidad pues los tiempos de los palos flamencos, en la luna sería otro árbol genealógico".

Cabe recordar que la posición Zero Gravity, también conocida como Gravedad Cero, es una postura neutra desarrollada originalmente por la National Aeronautics and Space Administration para los astronautas durante el despegue.

El objetivo consiste en igualar el peso del cuerpo para reducir la presión que sufren los astronautas en la columna vertebral al salir de la atmósfera.

Rafael Amargo, con su pareja, Luciana.

Rafael Amargo, con su pareja, Luciana. GTRES

Un 9,6 en sus estudios de Psicología

A esta frenética actividad artística se le añade una faceta académica igualmente exitosa. Amargo ha decidido volcarse en su formación universitaria dentro del Grado de Psicología de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).

"Este año acabo el primer cuatrimestre de primero de Psicología en la UNIR", destaca Amargo.

Tan bien se le han dado los estudios que ha aprobado con nota: sus calificaciones van desde el notable hasta el 9,6, rozando la matrícula de honor.

Todos estos importantes logros y este firme proceso de reconstrucción personal los ha conseguido de la mano de su actual pareja, Luciana Bongianino. Fue ella quien estuvo "las 24 horas" a su lado cuando atravesó su etapa más difícil, entre rejas.

"Ella lo ha dejado todo por mí", recordó recientemente el bailaor con emoción. "Porque el que está en una cárcel lo pasa mal, pero el que está afuera, peor. Porque tienes que estar pendiente de llevar, de ir, de estar. Los nervios".

Ante este aluvión de ilusionantes proyectos que abarcan la escena, la televisión, la ciencia y las aulas, el bailarín no puede sentirse más orgulloso de sí mismo y de sus propios hitos.

Ahora, en su vida, pocos vestigios quedan de su pasado más amargo. "La verdad es que estoy encantado", zanja rotundo.