Artista Melendi. Foto de archivo.

Artista Melendi. Foto de archivo.

Famosos SALUD

Melendi, 47 años, sobre su dieta: "Tomo 5 o 6 cafés al día, no tomo azúcar ni grasas. De pequeño era gordo y tengo que cuidarme"

En la actualidad, el cantante asturiano mantiene estrictos hábitos de vida para cuidar su salud y mantener a raya los kilos de más.

Más información: Melendi se muda a La Finca tras vender su chalet de 4.000 metros en Boadilla: ahora paga 25.000 euros al mes de alquiler

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Melendi (47 años) vuelve a copar los titulares de la prensa del corazón y el entretenimiento. El músico asturiano se encuentra en el foco mediático a raíz de la noticia ofrecida en exclusiva por EL ESPAÑOL sobre su mudanza a la exclusiva urbanización de La Finca, donde se ha ido a vivir de alquiler tras haber vendido su chalet en Boadilla del Monte.

Detrás de su óptimo estado físico actual se esconde un pasado que aún condiciona su relación con la comida. Y es que padeció problemas de obesidad durante su infancia.

"Para mí uno [de los grandes placeres] es comer y comer y comer. ¿Sabes por qué? Porque yo de pequeño era muy gordo. Entonces, yo tuve que adelgazar mucho", reveló en una entrevista reciente.

Melendi, en el chalet que ha vendido recientemente en Boadilla del Monte.

Melendi, en el chalet que ha vendido recientemente en Boadilla del Monte. 'Comemos con Melendi' (Youtube)

"Me tengo que cuidar"

El pasado mes de marzo, el cantante mostraba su faceta más sincera y natural en una entrevista concedida a Senén Morán en el espacio gastronómico Comemos.

En ella, Melendi no solo hablaba de su carrera musical, sino que se ha desnudado respecto a sus drásticas rutinas, sus miedos con la báscula y la estricta disciplina que mantiene con la alimentación.

"El comer es una cosa que disfruto mucho pero me tengo que cuidar mucho", confesaba.

A día de hoy, su cambio de aires residencial coincide con un momento de transformación interior, madurez y un control férreo sobre su estilo de vida.

El artista admite que mantener la línea le exige un sacrificio constante que vive en la intimidad de su hogar: "Yo en casa no como nada. Estoy ahí, muerto de fame, reprimiendo, tirando el caballo para atrás", explicaba con sentido del humor.

Su batalla diaria para mantener los antojos a raya tiene su razón de ser: "Engordo con mirarlo", señala.

Así, alimentos tan tradicionales como el chorizo o la fabada, -productos típicos de su tierra natal, Asturias-, se han convertido en auténticos frutos prohibidos. "Yo tengo que cuidar la línea. No lo como nunca [el chorizo], sueño con él a veces".

Y, aunque le encanta el embutido, prefiere ni tenerlo cerca: "Me gustan que te cagas, lo que pasa es que me sientan como una patada. Ahora, cada vez que como con un poco de grasa, como estoy acostumbrado... uf... rasco después", ha reconocido.

Melendi, con su mujer, Julia Nakamatsu, y las tres hijas que tienen en común.

Melendi, con su mujer, Julia Nakamatsu, y las tres hijas que tienen en común. @julianakamatsu

Guerra al azúcar y a las cápsulas de café

En la dieta de Melendi existen otras limitaciones. Además de prescindir de grasas animales, también ha descartado por completo el azúcar: "Yo no tomo nada de azúcar".

Sin embargo, sí ingiere grandes cantidades de café: "Tomo 5 o 6 cafés al día", revela. Esta bebida la prepara de manera tradicional. "Déjate de rollo de cafeteras de mierda, y nada de capsulitas de estas de mierda... Cero, que eso tiene todo microplástico", sentencia.

En general, Melendi se muestra absolutamente en contra de las tendencias modernas de consumo. Su desconfianza no se limita al café, sino a la industria alimentaria actual.

"Antes comías todo de casa. Era producto bueno. Ahora tenemos una mierda.... Tú vas por el supermercado y todo lo que compres... todo veneno para matar ratas".

En cuanto a las bebidas alcohólicas, el control es total. Según detalla, el alcohol le sienta muy mal a su "otro yo". Una honesta referencia a su estado de ánimo y a los fantasmas de las adicciones de su pasado.

Madrugones, meditación y freno a las giras

El día a día del cantante arranca cuando la mayoría de la población aún duerme. Se levanta todos los días a las 6:30 de la mañana y apenas descansa unas 5 horas y media, ya que su hora de irse a la cama oscila entre las 12:00 y las 12:30 de la noche.

Esas primeras horas de la mañana las dedica a la meditación a solas en el jardín.

Su constante búsqueda de paz le ha llevado también a bajar el ritmo. Tras años pasando -hasta 128 días al año- de gira por América, Melendi ha decidido reducir sus viajes internacionales a un máximo de 10 días por tour para no alejarse de sus hijos y priorizar la vida familiar.

Para quemar energía, el cantante se define como un "flipado" del wakeboard (snowboard acuático remolcado por barco), un deporte que combina con partidos ocasionales de pádel. Una vida activa, metódica y de renuncia con la que parece haber encontrado su equilibrio.