Pedro Sánchez y La Mareta de Lanzarote en un montaje de JALEOS.

Pedro Sánchez y La Mareta de Lanzarote en un montaje de JALEOS.

Famosos PUEBLOS DE ESPAÑA

El municipio español declarado Conjunto Histórico donde veranea Pedro Sánchez: una fortaleza del siglo XVI y calas

Entre calles empedradas y calas volcánicas, se encuentra el refugio veraniego del Presidente del Gobierno, que ha cambiado Mojácar por Lanzarote.

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Hay destinos que, sin hacer demasiado ruido, terminan por convertirse en refugios habituales de figuras públicas. Es lo que ocurre con Teguise, un municipio con historia, mar y discreción que ha logrado posicionarse como uno de los enclaves preferidos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (54 años).

Aunque en los últimos años su lugar habitual de descanso se encuentra en Lanzarote, lo cierto es que durante mucho tiempo el líder socialista tuvo otro destino de referencia: Mojácar.

Allí, en este conocido pueblo blanco del Levante almeriense, adquirió un apartamento y disfrutó de numerosos veranos junto a su familia, consolidando una tradición vacacional que más tarde trasladaría a Canarias.

A día de hoy, su base estival está en el Palacio de La Mareta, una residencia situada en la zona de Costa Teguise. Se trata de un enclave privilegiado, no solo por su privacidad, sino también por su cercanía a algunos de los puntos más emblemáticos del municipio.

Y es que Teguise no es únicamente un lugar de descanso: es también un espacio donde la historia sigue muy presente.

La Mareta, Lanzarote.

La Mareta, Lanzarote.

El casco histórico de la villa, antigua capital de la isla, está declarado conjunto arquitectónico-histórico-artístico, una distinción que se percibe al recorrer sus calles empedradas y observar sus casas señoriales. Pasear por esta zona es viajar a otro tiempo, a una época en la que Teguise concentraba el poder político y social de Lanzarote.

Uno de los símbolos más representativos del municipio es el Castillo de Santa Bárbara, una fortaleza del siglo XVI situada sobre el volcán de Guanapay. Desde allí se defendía la isla de los frecuentes ataques piratas que asolaban el archipiélago. A día de hoy, este enclave histórico alberga el Museo de la Piratería y ofrece visitas panorámicas.

Costa Teguise, Lanzarote.

Costa Teguise, Lanzarote. Pexels

A este patrimonio se suma la historia de la antigua Mareta de la Villa, un gran aljibe de origen aborigen que, aunque ya no se conserva físicamente, fue durante siglos una pieza clave en el abastecimiento de agua. Su relevancia fue tal que llegó a ser declarado Monumento Histórico-Artístico en 1976, dejando constancia de su valor dentro del pasado insular.

Pero Teguise no vive solo de su historia. Su cercanía al mar completa una oferta que combina cultura y descanso. En la zona de Costa Teguise, donde se encuentra La Mareta, no hay una única playa interminable, sino un conjunto de calas y arenales que, en total, suman alrededor de dos kilómetros de costa.

En conjunto, Teguise representa ese equilibrio poco común entre tradición y modernidad, entre patrimonio y turismo. Un lugar que ha sabido mantener su esencia a pesar del paso del tiempo y que, precisamente por eso, se ha convertido en el refugio perfecto para desconectar, incluso para Pedro Sánchez.