Andrés Pajares junto a su compañero y gran amigo, Fernando Esteso, en una imagen de archivo. Gtres
Andrés Pajares, el binguero y último superviviente de la era del destape: "No se cree que su amigo Esteso se haya ido antes"
Según confirma EL ESPAÑOL, ambos actores tenían planes para verse pronto en Madrid. Andrés, a sus 85 años, tiene "una mala salud de hierro".
Más información: Andrés Pajares, roto de dolor, se despide de su amigo Fernando Esteso: "Ha muerto una parte de mi vida, mi hermano y amigo"
Este pasado domingo, 1 de febrero, una llamada alertaba y alarmaba al reconocido actor Andrés Pajares (85 años) en su casa de Madrid. Al descolgar, no se lo podía creer. Se le informaba del fallecimiento, a los 80 años, de su gran amigo y compañero de profesión, Fernando Esteso.
Esteso perecía en un hospital de Valencia a causa de unos problemas respiratorios, tras unos días ingresado. El empeoramiento en su salud tan sólo lo conocían su entorno más íntimo. Esto es, sus hijos, Fernando y Arancha, y un hermano al que estaba muy unido.
Todos los medios se han hecho eco de esta muerte, que enluta los corazones del séptimo arte español, sobre todo de los testigos de aquellos años en los que la comedia del destape brilló con especial intensidad, allá por los años 60 y 70.
Andrés Pajares y Fernando Esteso formaron la pareja más rentable de la comedia popular española, llenando cines con títulos como Los bingueros, Yo hice a Roque III o Los liantes. Se convirtieron en símbolo del humor del destape.
Andrés y Fernando junto a Paloma San Basilio, en una fotografía tomada en enero de 1980. Gtres
Su última película como protagonistas juntos fue La Lola nos lleva al huerto (1984), la novena del tándem bajo la dirección de Mariano Ozores, y décadas más tarde tuvieron un reencuentro en forma de cameo-homenaje en Torrente 5 (2014).
Todo ello les granjeó una profunda amistad, que nunca se tambaleó ni peligró. Y supo mantenerse erguida pese a los egos y las peleas profesionales. Las familias de ambos se han tratado como tal, y eran habituales las reuniones con sus respectivos hijos.
Fernando fue uno más en la casa de Andrés, fue familia. Y viceversa. En nada les afectó que, hace un tiempo, Fernando se trasladara a vivir a Valencia, para estar más cerca de sus hijos y de su hermano. Pese a esto, las llamadas telefónicas entre Andrés y Fernando eran constantes.
Se reían de la muerte en sus charlas, también enumeraban sus males, siempre con humor. Ahora, como es natural, Pajares se queda más solo que nunca; ya sólo queda él como el emblema actoral -masculino- del destape.
Exceptuando a José Sacristán (88) -que nunca se llegó a encasillar en el cine del destape como Andrés y Esteso, pese a hacer sus pinitos-, ambos amigos supieron hacerse un nombre en la industria.
Esteso y Pajares iban siempre de la mano, y se les entendía en el gremio como el tándem perfecto. Andrés, según relatan a EL ESPAÑOL, está "muy tocado", esta muerte le ha herido mucho. Los amigos "tenían planes de verse pronto", se informa.
Pajares y Esteso, en una instantánea captada en 1980. Gtres
"No se cree -Andrés- que su amigo, su alma gemela se haya ido antes que él", desliza la fuente a este medio. Este adiós de Esteso, tan abrupto, ha dejado a Pajares con el ánimo "hundido".
"Hoy se ha muerto parte de mi vida, mi hermano, amigo y compañero", ha asegurado el actor en su cuenta de Instagram, a modo de comunicado. "Te quiero mucho, Fernando, que Dios te tenga en su gloria", agrega.
Sobre el último adiós a Fernando, que, en un principio, será en Valencia, ciudad que lo acogió en su último tramo de vida, Pajares informa que no se desplazará para darle su último adiós: "No voy a ir, prefiero recordarlo vivo y mando mis condolencias a su familia".
De acuerdo a la información que controla este periódico, Andrés ya sólo sale de casa para compromisos muy escogidos y puntuales. A su lado está la mujer que lo cuida, "sus pies y sus manos", así se define a este medio el papel, abnegado, de Juani.
El actor de Ay, Carmela es feliz al lado de su razón de amor, a la que conoció en su entorno laboral, pues ella era su secretaria. No influyó en absoluto en el amor el hecho de que ella tuviera cerca de 30 años menos que Andrés. Se dieron el 'sí, quiero' en 2019.
Esteso, abrazando a Pajares, en 2016, en Madrid.
Fue aquel un enlace íntimo, al que tan sólo estuvieron presentes, amén de los protagonistas, dos testigos, íntimos del actor y de Juani. Cuenta quien lo sabe que, a día de hoy, Andrés vive, a sus 85 años, tranquilo y alejado de toda polémica.
Con el amor de su vida, Juani, quien lo cuida con abnegado amor en su domicilio de Madrid. Si hay algo de lo que Pajares se siente especialmente orgulloso es de haber retomado la cordialidad con sus tres hijos, Andrés, Eva y Mari Cielo.
Sobre la salud de Pajares, el informante sostiene que Andrés está "todo lo bien que le permite la edad". Son 85 años los que tiene, muy bien llevados, con una "mala salud de hierro", así lo definen. El actor es inasequible al desaliento, hace deporte y procura estar en forma.
Historia de amor
Andrés y Juana Gil, conocida familiarmente como Juani, consolidaron en 2019 una relación que había comenzado casi una década antes, cuando ella pasó de ser su secretaria a convertirse en su pareja sentimental.
Se conocieron en el ámbito profesional, pero el vínculo se fue transformando con el tiempo hasta que el actor definió públicamente a Juani como "la mujer de mi vida", subrayando que con ella había encontrado una estabilidad personal que no tuvo en etapas anteriores.
El 5 de diciembre de 2019 se casaron ante notario en Madrid, en una ceremonia muy discreta y casi clandestina, sin presencia de sus respectivos hijos y con solo dos testigos.
Andrés, junto a su mujer, Juani. Gtres
En sus declaraciones posteriores, Pajares explicó que la boda se formalizó bajo el régimen de separación de bienes y quiso dejar claro que se trataba de una decisión tomada por Juani: "Para que nadie piense mal de Juani, nos casamos en régimen de separación de bienes".
"Fue ella quien lo decidió, cosa que le honra. Yo dispondré después en mi testamento lo que me de la gana", afirmó el actor, destacando así la voluntad de su esposa de evitar cualquier sospecha de interés económico.
"Firmar unos papeles es un mero formulismo, no te hacen querer más a tu pareja pero te sirven por si nos sucede algo a cualquiera de los dos. No quiero que Juani se quede desatendida si me voy de este mundo", añadió Pajares, pragmático.
Cuando el matrimonio se conoció, ella estaba casada y fue, después de su separación, cuando el protagonista de ¡Ay, Carmela! se atrevió a confesar sus sentimientos por Juani, ante un marco inigualable: delante de la romántica Torre Eiffel.
Con Juani, Pajares ha encontrado la estabilidad que no le supieron dar sus parejas anteriores. El actor nunca había tenido suerte en materia del amor. Su primera esposa, Carmen Burguera, falleció en 1973, tras batallar contra una larga enfermedad.
Con sus otras dos relaciones conocidas, Chonchi Alonso y Conchi Jiménez, tuvo dos rupturas marcadas por las polémicas.