Lourdes Montes, Francisco Rivera y su hija Tana, invitados de honor en la boda sevillana de la hija de Rafael González-Serna

Lourdes Montes, Francisco Rivera y su hija Tana, invitados de honor en la boda sevillana de la hija de Rafael González-Serna Europa Press

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Lourdes Montes, Fran Rivera y su hija Tana, invitados de honor en la boda sevillana de la hija de Rafael González-Serna

Este sábado, 31 de enero, ha tenido lugar la primera boda relevante del año: María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce se han dado el 'sí, quiero'.

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El barrio sevillano de la Santa Cruz ha sido testigo de un día inolvidable. María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce han sellado su historia de amor con el primer enlace del año, rodeados de familiares, amigos y personalidades del mundo social y artístico.

Pasada la una de la tarde, la pareja cruzaba el umbral de la parroquia que da nombre al distrito, mientras el repicar de las campanas anunciaba que ya eran marido y mujer.

Entre los asistentes, destacaban nombres como el extorero Francisco Rivera (52 años) acompañado de su mujer, Lourdes Montes (42) y Tana Rivera (26), hija mayor del torero. Su presencia aportó un toque de glamour, sin restar protagonismo a los protagonistas del día.

A la salida del templo, los recién casados fueron recibidos con una lluvia de mariposas blancas de papel, símbolo de buenos deseos y alegría.

Fran Rivera y Lourdes Montes en una boda en Sevilla en enero 2026.

Fran Rivera y Lourdes Montes en una boda en Sevilla en enero 2026. Leandro Wassaul Europa Press

Los aplausos y las sonrisas de los invitados reflejaban la emoción del momento, testigos de un amor que se consolidaba en un día cargado de magia y significado.

El vestido de la novia, ha sido confeccionado por Manolo Giraldo, fue uno de los secretos mejor guardados. La creación, clásica y sofisticada, se ajustaba a la figura de María Eugenia, con escote barco y mangas largas, perfecta para las bajas temperaturas de enero.

La impresionante cola y el largo velo, sujetado por una tiara de pedrería, completaban un conjunto regio, mientras un sencillo moño bajo recogía su cabello. Al detalle, el sutil brocado de la tela mostraba la elegancia y el cuidado de cada elemento del diseño.

María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce en su boda en Sevilla.

María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce en su boda en Sevilla. Leandro Wassaul Europa Press

El novio, Juan Molina Ponce, acompañaba a su pareja con orgullo y alegría, compartiendo miradas cómplices con familiares y amigos. Cada instante de la ceremonia y la salida del templo estaba cargado de emoción, celebrando la unión de dos vidas que hoy comienzan un nuevo capítulo.

El enlace, el primero de relevancia social en Sevilla este año, combinó tradición y estilo, con un ambiente íntimo y lleno de encanto en el corazón del barrio de la Santa Cruz. Entre el repique de campanas y la lluvia de mariposas, María Eugenia y Juan comenzaron su vida juntos, rodeados de cariño, elegancia y felicidad.

Tana Rivera, invitada de honor

Esta, sin duda, ha sido la primera gran boda de 'postín' de 2026. Y, como no, ha tenido a invitados de categoría, como por ejemplo, Tana Rivera. La hija mayor de Francisco Rivera se ha convertido en uno de los rostros más visibles de la jet set sevillana.

Tana, conocida por su carácter, su belleza y su estilo innato, no pasó desapercibida. Ya sea en street style o en ceremonias de alto nivel, Tana demuestra siempre un gusto impecable.

En esta ocasión, sin restarle protagonismo a la novia, se convirtió en la secundaria de lujo del enlace, llegando sin pareja y acompañada de una amiga, con ese halo de misterio que la caracteriza desde su ruptura con el empresario Manuel Vega (36).

Tana Rivera en la boda de María Eugenia González-Serna en Sevilla.

Tana Rivera en la boda de María Eugenia González-Serna en Sevilla. Leandro Wassaul Europa Press

Sobre su situación sentimental, la joven mantiene la discreción. "Estoy muy bien, aunque no suelo hablar mucho de mi vida privada", ha señalado a las puertas de la iglesia, sin confirmar si su corazón vuelve a estar ocupado, aunque los rumores apuntan a que podría estar enamorada de nuevo.

Tras cuatro años de relación con Manuel Vega y una ruptura inesperada el pasado verano, la nieta de la duquesa de Alba prefiere mantener los asuntos del corazón bajo llave, centrarse en su familia y disfrutar de la compañía de amigos cercanos.

Este sábado, su presencia añadió un toque de estilo y sofisticación a la celebración, compartiendo la alegría del día con su padre, Lourdes Montes y el resto de invitados.

Entre sonrisas y miradas cómplices, Tana Rivera ha vuelto a demostrar que sabe moverse con naturalidad en los eventos sociales más relevantes de Andalucía.