Carmen Camí junto a Iñaki Urdangarin en un fotomontaje de EL ESPAÑOL.

Carmen Camí junto a Iñaki Urdangarin en un fotomontaje de EL ESPAÑOL. Gtres y Europa Press

Famosos HISTORIA DE AMOR

Carmen Camí, la primera novia de Iñaki Urdangarin que él se empeña en borrar de su vida: el exduque 'infiel' que la traicionó

EL ESPAÑOL confirma que Camí vive en Barcelona. Nunca hablará del dolor que le supuso ver por la tele a Iñaki comprometerse con la infanta Cristina. 

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Iñaki Urdangarin (58 años) está decidido a poner en orden su vida. En uno de los trances más serenos y tranquilos de su vida, el exduque de Palma ha plasmado sobre el papel su existencia, en el libro titulado Todo lo vivido. Triunfos, derrotas y aprendizajes. Es el momento de que él hable. 

El exbalonmanista dice no dejarse nada en el tintero en esta obra; se enfrenta a ella, pues, con gran valentía. Siempre según sus palabras, vertidas en entrevistas de promoción que está llevando a cabo en estos días, nada omite y asume errores, algunos de los cuales lo llevaron a prisión. 

Envuelve Iñaki este proyecto, además, con un afán de ayudar a los demás, de darles herramientas para superar los contratiempos y obstáculo que la vida pone en el camino. Habla de amor, de familia, de hijos, de caídas y del caso Nóos. No obstante, hay una historia que calla, que ha borrado

Carmen Camí, atendiendo a la prensa en 1997 tras salir a la luz la pedida de mano de Iñaki a Cristina de Borbón.

Carmen Camí, atendiendo a la prensa en 1997 tras salir a la luz la pedida de mano de Iñaki a Cristina de Borbón.

No, Urdangarin parece que no lo cuenta todo. Existe, en su trayectoria vital y su calendario afectivo, una historia de amor que el exduque se empeña en hacer como que nunca pasó. Esconde a su primera novia, a una joven -entonces- llamada Carmen Camí

Carmen Camí era una guapísima mujer catalana de pelo oscuro con la que Iñaki Urdangarin empezó a salir en 1992 y cuyo romance finalizó de una manera insólita. Aquella historia terminó a raíz de un engaño, de una traición imperdonable. Nunca olvidará Carmen el año 1997. 

Para ella fue durísima y lacerante esa etapa, en la que su amor, sus ilusiones con su novio Iñaki se desvanecieron para siempre cual castillo de naipes. Hoy, 29 años después, Camí sigue en la misma línea de entonces: el silencio. Nunca habló y nunca hablará de aquello. 

Y muchas, hay que decirlo, son las ofertas que ha recibido para romper su silencio, para compartir su dolor, su historia, su verdad. En los útlimos días, Carmen ha reaparecido públicamente en un acto público en Barcelona, donde vive. Fue el pasado martes, 27 de enero. 

La mujer que ocupó el corazón de Iñaki asistió a la inauguración de la nueva clínica que el Grupo Neolife, experto en Longevidad y Age Management, ha abierto en la Ciudad Condal. En este evento, Carmen no habló y se mantuvo fiel a su férrea discreción. 

Viajando al pasado, conviene conocer qué pasó entre Carmen e Iñaki, entonces dos jóvenes con muchas ilusiones y proyectos de vida. En la memoria colectiva existe la imagen de que Carmen Camí es aquella mujer a la que Iñaki dejó por la infanta Cristina (60). 

Carmen Camí, en su reaparición pública en Barcelona, hace unos días.

Carmen Camí, en su reaparición pública en Barcelona, hace unos días. Europa Press

Antes de aquel escandalazo royal, Carmen fue simplemente una joven gerundense que vivía y trabajaba en Puigcerdà, con una vida corriente y un futuro más o menos previsible. Él, por su parte, era ya una figura destacada del balonmano en el Barça.

Un deportista alto, tímido y muy querido en el vestuario, al que sus compañeros llamaban Txiki. Se conocieron a principios de los noventa y lo suyo fue una historia de amor de esas que no necesitan titulares.

Viajes de fin de semana para acortar distancias, llamadas a deshora y la idea, compartida, de que aquello iba en serio. Con el tiempo, la relación se consolidó y el proyecto de vida empezó a tomar forma.

Carmen trabajaba como secretaria en el Ayuntamiento de Puigcerdà, pero la distancia con Barcelona pesaba y fue el propio Iñaki quien movió contactos para acercarla a su mundo.

Ahí apareció un nombre clave: el empresario Javier Pellón, vinculado entonces a la cadena de gimnasios Metropolitan, que le ofreció trabajo y facilitó el traslado. A partir de ahí, la pareja compartió ciudad, rutina y planes: se hablaba de boda, de comprar piso, de cuentas comunes.

En los círculos cercanos nadie dudaba de que Carmen y Txiki acabarían casándose; era, a ojos de todos, una relación estable y destinada a perdurar.

Ese guión saltó por los aires en el verano de 1996, cuando Cristina entró en escena. Urdangarin la conoció en los Juegos Olímpicos de Atlanta y, durante un tiempo, el exduque 'infiel' jugó a dos bandas: mantenía su relación con Carmen mientras iniciaba un acercamiento con Cristina. 

Lo que para él fue, según su propio entorno, una transición hacia 'otra vida', para ella fue una traición en toda regla: nadie le habló de ruptura, nadie le explicó que había otra persona.

Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina en una fotografía tomada en 2010.

Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina en una fotografía tomada en 2010. Gtres

El desenlace llegó el 30 de abril de 1997, cuando la Casa Real anunció oficialmente el compromiso entre la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. Carmen se enteró como el resto del país, frente al televisor, sin aviso previo.

El 30 de abril de 1997, la joven y enamorada Carmen se llevó la peor de las sorpresas cuando vio por televisión cómo la Casa Real de Su Majestad el Rey anunciaba el compromiso de la infanta Cristina con Iñaki Urdangarin, su novio, para el 4 de octubre de ese mismo año.

"No quiero hablar de esto. No estoy dolida con él. Estoy muy tranquila, muy bien y muy feliz. Se ha portado bien conmigo. No tengo ningún problema con él y les deseo mucha felicidad", expresó ante los reporteros que la interceptaron entonces en Barcelona.

La realidad fue radicalmente distinta. Camí quedó tocada y hundida al ver a su razón de amor junto a una infanta de España, rodeado de reyes, pompa y boato y dispuesto a vivir una vida en la ella ya no cabía.

En medio de ese dolor, algunos periodistas en la época pusieron el foco en que Urdangarin llegó a apropiarse de 2.400 euros de una cuenta común, que ella perdió dinero y, sobre todo, una confianza que creía blindada.

El paso del tiempo curó heridas. Carmen volvió a confiar en el amor. El hombre que la conquistó tras el engaño real fue Javier Pellón, un jefe que le dio trabajo en Barcelona, y fue fundamental en su vida. La relación profesional se transformó en una historia sentimental sólida.

Se casaron, tuvieron dos hijos y fijaron su vida en Barcelona, donde ella ha construido un perfil discreto y acomodado, muy lejos de la corte mediática que rodeó a su ex.

Mientras Pellón se ha consolidado como empresario en el sector de los gimnasios -primero en Metropolitan y después al frente de la cadena We/On-, Carmen figura como administradora única de Jukatjan S.L., una empresa dedicada a la compraventa de productos de alimentación.