Imanol Arias junto a su cuarta mujer, Nélida Inés Grajales, en su primera imagen en conjunto tras contraer matrimonio. Gtres
Quién es Nélida Inés Grajales, la flamante mujer de Imanol Arias: abogada argentina y una discreta convivencia en Madrid
El actor acaba de dar el 'sí, quiero' por cuarta vez a los 69 años. El matrimonio se conocía desde hacía años hasta que, a finales de 2023, se reencontró.
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Imanol Arias no puede estar más feliz. El amor le sonríe tanto que ha vuelto a casarse. A sus 69 años, el actor ha pasado por el altar por cuarta vez con la abogada argentina Nélida Inés Grajales, una profesional de perfil discreto y trayectoria sólida, alejada del foco mediático.
La boda, celebrada a principios de enero en la más estricta intimidad, se ha conocido ahora a través de su entorno y de las primeras imágenes de la pareja juntos como marido y mujer, captados en Madrid camino del aeropuerto y en la puerta de la vivienda del intérprete.
En privado, el propio Arias define esta unión como un pacto de "cuidados mutuos" en su etapa de madurez, en la que también se prepara para convertirse en abuelo por primera vez.
El enlace con Nélida Inés Grajales marca un nuevo capítulo en una vida sentimental extensa. Su primer matrimonio fue con la actriz Socorro Anadón, con quien se casó en 1980 y de la que se separó en 1983.
Imanol y su flamante esposa en el aeropuerto de Madrid, hace unas horas. Gtres
Poco después inició una relación con Pastora Vega (65), con quien sí contrajo matrimonio según algunas fuentes y con quien compartió 25 años de vida y dos hijos, Jon y Daniel, ambos vinculados también al mundo de la interpretación.
Aquella pareja se convirtió en una de las más reconocibles del panorama cultural español hasta su ruptura en 2009, tras una larga convivencia en la que llegaron a trabajar juntos en varios proyectos.
La tercera boda de Arias llegó en 2017, cuando se casó en secreto con la fotógrafa Irene Meritxell en una notaría de Madrid, después de varios años de relación y una crisis que los mantuvo separados durante un tiempo.
El matrimonio se disolvió en 2021, fecha en la que ella misma confirmó que llevaban meses separados. En 2023 se le vio junto a la profesora de yoga Nuria Gutiérrez de Cos, con quien mantuvo un noviazgo discreto que no llegó a formalizarse.
Nélida Inés Grajales, en una imagen reciente. Gtres
Con Nélida Grajales, Arias vuelve a apostar por una relación estable y formal en un contexto personal marcado por la resolución judicial del caso Nummaria y por la reordenación de su vida lejos del personaje de Antonio Alcántara.
El origen de esta nueva historia se sitúa en el Cono Sur. Según diversas informaciones, Imanol Arias conoció a Nélida Inés Grajales hace años en Uruguay y más tarde se reencontraron en Buenos Aires durante una gira teatral del actor con la obra Mejor no decirlo.
El noviazgo comenzó a fraguarse en 2024 y salió a la luz en octubre, cuando se publicó que el intérprete volvía a estar enamorado de una abogada argentina, aunque entonces su identidad aún no era pública.
En los últimos meses, las cámaras han captado a la pareja paseando por la Milla de Oro madrileña, con ella ya integrada en la rutina del actor y viviendo a caballo entre Argentina y España.
¿Quién es, exactamente, la nueva esposa de Imanol Arias? Nélida Inés Grajales es licenciada en Derecho por la Universidad Nacional de La Plata, en Buenos Aires, donde concluyó sus estudios en 1994.
Su carrera se ha desarrollado principalmente en el ámbito institucional argentino: comenzó como administrativa en la Cámara de Diputados de la Nación y, años después, trabajó como asesora en el Senado entre 2013 y 2021, siempre en un segundo plano técnico y jurídico.
Tras esa etapa, dio un giro hacia la gestión privada y desde 2021 figura como responsable de recursos humanos en el hotel de Mar del Plata La Petrona Estancia, un alojamiento de turismo tranquilo en la costa atlántica argentina.
Las crónicas coinciden en subrayar el carácter discreto de Grajales. No tiene presencia pública significativa, apenas deja rastro más allá de su perfil en LinkedIn, y ha llevado una vida profesional centrada en el trabajo jurídico y la gestión, lejos de los medios de comunicación.
La cuarta boda de Imanol Arias llega, además, en un momento personal dulcísimo. El actor roza los 70 años, acaba de saber que será abuelo gracias a su hijo Jon y encara una etapa profesional menos intensa en televisión, más centrada en el teatro.
Situación judicial
La situación judicial de Imanol Arias está marcada por el caso Nummaria, la macrocausa de fraude fiscal que le ha perseguido durante casi una década.
La Audiencia Nacional le condenó a dos años y dos meses de prisión por cinco delitos contra la Hacienda Pública cometidos entre 2010 y 2014.
Se adujo que podría haber utilizado el entramado del despacho Nummaria para ocultar parte de sus ingresos -principalmente los de Cuéntame- mediante sociedades interpuestas y el uso fraudulento de rentas vitalicias.
El actor, hace unas horas, en Madrid. Gtres
La sentencia considera probado que defraudó alrededor de dos millones de euros y califica su actuación de “maquinación fraudulenta” para eludir el pago del IRPF.
El actor llegó a este fallo tras un pacto con la Fiscalía Anticorrupción y la Abogacía del Estado, que rebajó de forma drástica la petición inicial de hasta 27 años de cárcel a 26 meses de condena, a cambio de reconocer los hechos, asumir cinco delitos fiscales y devolver las cantidades debidas con intereses.
Arias reintegró a Hacienda más de 2,2 millones de euros y manifestó en la Audiencia que quería “dejar de estar en este proceso” y cerrar un procedimiento que se había alargado ocho años, admitiendo públicamente que “defraudó” pero defendiendo que nunca creyó que acabaría en prisión.
Pese a la condena, Imanol Arias no entrará en la cárcel. La sentencia prevé la suspensión de la pena porque ninguno de los delitos individuales supera los seis meses, el actor carece de antecedentes, ha colaborado con la justicia y ha reparado el daño económico.
La Audiencia Nacional y los expertos consultados subrayan que concurren las condiciones del artículo 80 del Código Penal para evitar su ingreso en prisión, de modo que la condena se traduce en antecedentes, multa y control judicial, pero no en cumplimiento efectivo entre rejas.
En la actualidad, el caso se considera cerrado en lo penal para él, aunque su nombre sigue asociado públicamente al fraude fiscal y la sentencia forma parte ya de su biografía pública.