A un año de haberse anunciado su inesperada separación, Paloma Cuevas (48 años) y Enrique Ponce (49) siguen sin firmar su divorcio. Sin embargo, la decisión de ambos es firme y el fin de su disolución llegará más pronto que tarde. 

Noticias relacionadas

En todo momento, ambas partes han querido mostrar que la suya es una separación modélica. No hay intenciones de ir a juicio, todos los detalles ya están hablados y lo único que ha primado en sus decisiones es el bienestar de sus hijas, Paloma (13) y Bianca (9). Aunque los términos del acuerdo de divorcio no se han hecho públicos, según la revista ¡HOLA! será Cuevas quien se quede con la custodia de las niñas. Sin embargo, el retirado torero podrá visitarlas cuando quiera. En cuanto al reparto de bienes, la cabecera rosa asegura que se ha llevado a cabo en buenos términos gracias a la disposición de Paloma. 

Portada de la revista '¡HOLA!'

Ante la inminente firma, la socialité ha conversado con la mencionada revista, asegurando que el único sentimiento que tendrá cabida en las vidas de ella y Ponce "será siempre el amor familiar". Actualmente, además de estar enfocada en sus proyectos personales, como el lanzamiento de una colección de fiesta para Rosa Clará, Paloma Cuevas se ha refugiado en su familia y, sobre todo, en sus hijas. Su única intención, a pesar de las circunstancias, es que ellas crezcan "en un ambiente de cariño"

Aunque lleva 12 meses inmersa en el foco mediático, siendo testigo, además, de la nueva relación del diestro con Ana Soria (24), a día de hoy, hija de Victoriano Valencia (88) ve su separación cmo un proceso de cambio. "Cada acontecimiento de nuestra vida tiene un fin que contribuye a nuestra evolución personal", ha expresado Paloma Cuevas, quien pretende continuar su rumbo pese a la tormenta. "La vida es así y hay que vivirla, sin dramas", ha añadido en sus recientes declaraciones.

Enrique Ponce y Paloma Cuevas durante un evento en Madrid, en 2014. Gtres

Ahora, mientras Ponce se encuentra retirado temporalmente de los ruedos, disfrutando plenamente de su relación con la joven estudiante de Derecho, Paloma Cuevas prepara un viaje a Marbella, donde el próximo 8 de agosto recibirá un premio en la Gala Starlite, de manos de Antonio Banderas (60) y Sandra García-Sanjuán, por su labor filantrópica y humanitaria. Una vez terminadas sus vacaciones, la socialité celebrará la primera comunión de su hija Bianca que, finalmente, se llevará a cabo a principios de septiembre. 

¿Relación con un mexicano?

Con motivo de la celebración de la feria internacional ARCO, Paloma Cuevas colgaba hace unos días en sus redes sociales una imagen que hizo saltar todas las alarmas. En ella aparece, sonriente, posando junto a un hombre no muy conocido. Se trata de Eugenio López Alonso, un millonario mexicano y principal accionista del imperio Jumex, centrado en la producción de bebidas y zumos de frutas. El empresario tiene su propio museo en Ciudad de México y es un apasionado del arte, motivo por el cual creó la fundación Jumex Arte Contemporáneo.

Su nombre es muy reconocido y respetado en México. De hecho, aparece en la prestigiosa lista Art New, entre los 100 apellidos más importantes en el mundo de arte. Con estos antecedentes, su asistencia a ARCO, una de las citas culturales más importantes del mundo, estaba más que asegurada. Ahora bien, ¿cuál es el vínculo que lo relaciona con Paloma Cuevas? Según se ha deslizado en las últimas horas en el programa de Federico Jiménez Losantos (69), existe entre ambos una profunda amistad de años. Esa fotografía que se tomó Cuevas pertenece a una cena entre amigos.

Paloma Cuevas y Eugenio López Alonso. Instagram

No estaban solos. Los acompañaban otros rostros conocidos como Naty Abascal (78) o Nieves Álvarez (47). Así pues, entre Eugenio López Alonso y Paloma Cuevas tan solo existe una bonita y sólida relación de amistad. Nada de carácter amoroso. Fue Paloma Cuevas quien aprovechó la última visita de López Alonso a España para organizarle una comida en un restaurante de la zona de Aravaca, Madrid, como ha avanzado Vanitatis. Tan buenos amigos y conocidos son que López Alonso es uno más en la familia Cuevas, y antes Ponce-Cuevas. De hecho, sus visitas a la finca de Ponce, La Cetrina, eran muy habituales antes de la pandemia y la separación matrimonial.

No solo Enrique y Paloma fraguaron amistad con el empresario azteca, sino también los padres de Cuevas, Victoriano Valencia y Paloma Díaz, también presumen de su buena relación. Se ha deslizado en el citado medio que tal ha sido la hermandad y camaradería entre Eugenio y el todavía matrimonio, que cuando Ponce toreada en tierras latinoamericanas el mexicano nunca se perdía su cita en la plaza de toros de la Ciudad de México.

[Más información: Eugenio López Alonso, el millonario mexicano con el que relacionan a Paloma Cuevas: todos los detalles]