Famosos 2016

El año de ensueño de Chicote gracias a su 'pesadilla'

El cocinero despide uno de los años que más logros le ha proporcionado, tanto en lo personal como en lo profesional. Anunciarse en su programa es casi un lujo ahora que se ha convertido en uno de los más vistos. 

Lara Fernández

Alberto Chicote (47 años) se ha convertido este año en el rey Midas de la televisión. En Atresmedia lo saben, y por eso no dejan pasar la oportunidad de ofrecerle un proyecto tras otro para asegurar su permanencia en la Casa. El último ha sido presentar las Campanadas en Antena 3, de la mano de Cristina Pedroche (28). En estos momentos, de hecho, está dedicado en cuerpo y alma a grabar las telepromociones navideñas de la cadena, que se emitirán en los próximos días, según ha podido saber este medio.

Chicote y Cristina Pedroche darán las campanadas este año.

Chicote y Cristina Pedroche darán las campanadas este año.

Pero las Campanadas no son, ni de lejos, el único éxito del cocinero reconvertido en presentador de televisión. Su programa Pesadilla en la cocina es uno de los más vistos de la parrilla actual -una de las últimas emisiones, dedicada al Café Zamora, causó una auténtica conmoción en la Red por suponer el primer abandono de Chicote de uno de los restaurantes a los que presta su ayuda-. No es de extrañar, entonces, que las tarifas publicitarias del programa sean de las más altas de La Sexta.

Las cifras de su programa

En concreto, y según los datos que maneja Atresmedia Publicidad, un corte de 90 segundos ubicado en primera posición en Pesadilla en la cocina puede alcanzar los 58.100 sin IVA por cada 20 segundos, una cifra nada desdeñable para un programa que se emite en horario de máxima audiencia. Para que uno se haga una idea, el mismo spot puede costar 55.400 si se emite en La Sexta Noche o 32.000 si lo hace en otros de los programas estrella de la cadena: Salvados y El Objetivo.

Anuncio de uno de los programas de Pesadilla en la Cocina.

Anuncio de uno de los programas de Pesadilla en la Cocina. La Sexta

Los patrocinios de Pesadilla en la cocina también son de los más costosos. Cada franja de 10 segundos pueden alcanzar los 34.000 euros (sin IVA ni gastos de producción), según los datos correspondientes al cuarto trimestre de 2016. Salvados es, en este caso, el más elevado: 38.000 euros por cada 10 segundos, mientras que El intermedio, por ejemplo, se sitúa en los 24.000.

Pero dejando a un lado las cifras publicitarias, el éxito del programa se ha conseguido gracias a una audiencia fiel que en ocasiones ha superado a la de su gran rival: Gran Hermano. En noviembre lo consiguió con 2.276.000 espectadores medios, frente a los 2.248.000 del reality de Telecinco.

Las cifras de su negocio

Pero no sólo de audiencias vive el hombre. Chicote también puede estar satisfecho con el ritmo que llevan sus restaurantes de cocina fusión española y japonesa. La sociedad que engloba este y otros negocios superó el pasado año los 360.000 euros de beneficio.

Chicote y su chica, Inma, durante una de sus contadas apariciones públicas conjuntas.

Chicote y su chica, Inma, durante una de sus contadas apariciones públicas conjuntas. Gtres

A ello contribuye sin duda su pareja, Inma, que es la responsable de sala del local y su mano derecha, en la que confía plenamente, tal y como dejó claro recientemente en uno de sus programas.

Además del trabajo conjunto con Inma, otra de las claves d su éxito empresarial reside en la concepción de Yakitoro: raciones muy económicas pero también de tamaño ajustado, de platos que fusionan la cocina asiática con la española. La especialidad son las brochetas a la brasa (de ahí el nombre del establecimiento en japonés). Aunque las raciones tienen un precio de entre 3 y 5 euros, lo cierto es que el montante final para una persona supera fácilmente los 25 euros.

Uno de los platos estrella de su restraurante, las brochetas.

Uno de los platos estrella de su restraurante, las brochetas. Yakitoro

Las cifras de su vida

El cocinero originario de la madrileña zona de Carabanchel Alto adora la naturaleza. De ahí que no sorprenda su decisión de establecer su residencia en las afueras de la capital. Un piso (de 100.000 euros de hipoteca) en una confortable urbanización y un futuro chalet en una parcela que le cuesta más de 300.000 completan las cifras de este cocinero de éxito.