Carolina Herrera FW17, New York Fashion Week | Foto: Getty Images.

Carolina Herrera FW17, New York Fashion Week | Foto: Getty Images.

Moda FASHION WEEKS

New York Fashion Week: hagamos una pausa

Carolina Herrera defiende una moda que invita a la calma y a la elegancia. Brandon Maxwell, Narciso Rodríguez y Tory Burch la dotan además, de fuerza.

Marta Romero

Frente al torbellino que viene siendo la Semana de la Moda de Nueva York, con todas sus reivindicaciones políticas, es difícil encontrar propuestas que se queden al margen de cualquier mensaje. Porque todos tienen algo que decir. La moda es la palabra hecha tela, corte y color. Y ante la situación que, actualmente, se vive en Norteamérica, no es de extrañar que todos quieran ser oídos.

Pero los mensajes pueden ser muy distintos. Carolina Herrera defiende que la moda debe ser fluida y atemporal. Propuestas que puedan mantenerse en el tiempo. Brandon Maxwell lo demuestra con sus propuestas monocolor, Narciso Rodríguez acercando sus elegantes prendas a la calle y Tory Burch volviendo a la estética de la alta sociedad de los años 40.

CAROLINA HERRERA

Si escuchas el nombre de Carolina Herrera, lo primero que te viene a la mente es, sin duda, su camisa blanca. Esa que no falta ningún año pero que, cada temporada, se reinventa. Como la del próximo otoño, que abría desfile y se presentaba aún más chic y atemporal.

Herrera es la “elegancia calmada”, esa que entra cuando abres la ventana en el Upper East Side y llena tu casa de luz. Con su inconfundible Black & White como base, el burdeos, el azul y el color crema se unen a las faldas plisadas, a los recatados largos midi y a unas capas que recuerdan la estética de los gauchos.

Las pequeñas perlas y los finos lazos de terciopelo son el toque final para unas prendas que son pura sofisticación. Una complejidad que se estudia y se hace sencilla.

BRANDON MAXWELL

El diseñador norteamericano vuelve a su casa en Texas para presentar la dulce fantasía que, desde pequeño, le hizo querer entrar en el mundo de la moda. Una nostalgia que se exagera en sus mangas plisadas y en los puños que se doblan casi hasta el codo.

Cortes limpios para propuestas monocolores: negro, blanco, azul, burdeos, rojo y verde. Sólo hay una concesión: un fluido sastre en plata. Porque él sabe como hacer brillar a sus modelos sin más complementos que marcar su pecho con escotes corazón y sus largas piernas con aberturas que apuntan bien alto. El resto lo hacen los materiales: sus cuerpos de piel o las chaquetas de pelo. Absoluta sensualidad para una mujer que sabe que conquista.

NARCISO RODRÍGUEZ

La elegancia de la pasarela, con Narciso Rodríguez, baja a la calle. Y lo hace de verdad, con una moda fácilmente adaptable que no pierde la esencia de la pasarela. Esto sí que es ready-to-wear.

Abrigos con largos midi que se cierran en naranja, mangas que se alargan hasta la rodilla y cortes rectos que se abren en la cintura. Propuestas muy limpias que huyen de los estampados y de los accesorios pero que pueden acompañarte por toda la 5ª Avenida.

TORY BURCH

La diseñadora norteamericana regaló a sus invitados libros con poemas de amor para que pudiesen sentarse a disfrutar de la estética aristocrática de los años 40. Esa misma que inspiraba toda su colección.

Materiales con peso para looks recatados en tweed, lana y príncipe de gales. Coletas bajas recogidas con un lazo y jerséis calentitos. Y es que, en las grandes mansiones de la época, hacía frío. Un cárdigan de punto en crema puede convertirse en la estrella de una colección que juega entre corbatas masculinas y grandes lazadas. Pero si hay algo que quedará en nuestra memoria será, sin duda, su logo dorado bordado sobre blanco.