La diseñadora Lourdes Montes, en un acto público.

La diseñadora Lourdes Montes, en un acto público. Gtres

El Estilo MODA

El 'efecto Lourdes Montes' conquista Málaga con un impresionante vestido blanco de firma española

La diseñadora ha asistido, días atrás, a la inauguración del hotel Áurea Palacio de la Tinta con un diseño asimétrico de Bimani.

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Lleva mucho tiempo Lourdes Montes (42 años) consolidada como una de las grandes prescriptoras de moda. Ahí está su currículum para demostrarlo, y su escaparate de Instagram: todo lo que luce la mujer de (52) dicta cátedra y arrasa en ventas.

Ha ocurrido lo mismo en los últimos días, durante un compromiso oficial que ha llevado a la influencer hasta la ciudad de Málaga.

Allí, en la capital de la Costa del Sol, Lourdes, en compañía de su esposo, ha brillado con luz propia en la presentación de la inauguración oficial del hotel Áurea Palacio de la Tinta.

Este magno evento, en el que se han dado cita destacadas personalidades de la sociedad andaluza, ha sido testigo del lookazo que se ha marcado Montes.

Para la ocasión, la cuñada de Cayetano Rivera (49) ha vuelto a recurrir a la fórmula que sostiene el denominado 'efecto Lourdes Montes'.

Su elección para la velada malagueña ha sido un impoluto vestido blanco de la firma española Bimani, fundada por la empresaria Laura Corsini.

Una apuesta que conecta de forma directa con su propia faceta profesional como diseñadora al frente de la marca Miabril, consolidando su respaldo habitual a la industria textil del país.

El vestido de Lourdes Montes.

El vestido de Lourdes Montes. Redes Sociales

Lourdes ha lucido el modelo Cordelia, una pieza de corte midi confeccionada íntegramente en España cuyo valor asciende a 275 euros.

Integrado dentro de la propuesta White Collection de Bimani, el diseño destaca por estar elaborado en tafeta tornasolada, una elección textil estratégica que genera sutiles destellos al contacto con la iluminación del evento, evitando que el tono blanco resulte visualmente plano.

El valor de la pieza reside en su impecable construcción arquitectónica. La prenda presenta una silueta entallada en la zona del torso que deriva en una falda de amplio vuelo, estructurada mediante cortes longitudinales y pliegues estratégicos.

Sin embargo, el elemento que eleva el conjunto está en el escote: un y delicadamente plisado que rompe con la sobriedad del patrón tradicional.

El largo midi remata el equilibrio visual, cediendo todo el protagonismo al movimiento de la falda y a la sofisticación de los hombros al descubierto.

Montes ha completado su estilismo con unas sandalias negras de tiras hiperfinas y trazado puramente minimalista. Este calzado introduce el único punto de contraste rotundo de la propuesta, estilizando la figura sin restar protagonismo a la prenda principal.