Richard Gere y su mujer Alejandra Silva en imagen de archivo.

Richard Gere y su mujer Alejandra Silva en imagen de archivo. Gtres

Celebrities EL PURGATORIO BY MARTA CIBELINA

Alejandra, 'rich' y 'pretty', la woman española que conquistó a Richard Gere

Alejandra Silva es licenciada en marketing, aunque sus compañeros, al estilo de los compis de la Cifu, no recuerdan con claridad si finalizó sus estudios.

Richard Gere (68 años) y Alejandra Silva (35) ya se han casado. Las malvadas y malvados os contarán que esta tierna muchachita ha dado el braguetazo del siglo con el actor hollywoodiense, pero aquí estoy yo para desmentirlo. Que la muchacha, como insinúan las malas lenguas, sea algo pesetera -como demostraría el hecho de que exigiera un coche de alta gama a Citroen y pudiera haber pedido a cambio que dijeran que su contribución era solidaria-, no quiere decir nada.

Se puede ser rico, pero no tonto. El coche sigue a nombre de la marca, pero lo conduce ella. Y Alejandra es española y licenciada en marketing, aunque sus compañeros, al estilo de los compis de la Cifu, no recuerdan con claridad si finalizó sus estudios.

Algo aprendió Alejandra, aunque no hubiera pasado del primer curso. Conoce todos los trucos propios de un país donde los famosos, al contrario de lo que ocurre en Hollywood, cobran por ir a las fiestas benéficas en lugar de pagar. Y que conste que no me quiero meter en la loable labor de su cinematográfico novio en pro de los Sin Techo, o su contribución a la causa tibetana, o las guitarras que acumuló por centenares y luego subastó con fines benéficos. Pero tampoco nos pongamos así. Este actor, cuyo talento es inversamente proporcional al tamaño de sus diminutos ojillos de ratón, no es Bill Gates (62), quien se está gastando toda su fortuna erradicando la polio en todo el mundo.

Richard junto a Alejandra.

Richard junto a Alejandra. Gtres

Cuentan los que lo conocen que es algo tacaño y que si ha tardado tanto en divorciarse de Carey Lowell (57), su segunda esposa, fue por el esforzado regateo para no tener que entregarle la mitad de su fortuna, estimada en unos cincuenta millones de dólares. Hay otros detalles: unas amigas de Alejandra se quedaron perplejas cuando  salieron a picotear algo con ellos cuando eran aún era novios y el actor les hizo pagar a escote. Y era una cantidad ridícula. El ídolo de todas las mujeres nacidas en los tiempos del baby boom gracias a su papel de Zack Mayo en Oficial y Caballero reluce tanto como su sedosa cabellera blanca de abuela de Piolín. Le encanta mirarse en el espejo y es todo un artista a la hora de situar el cinturón en el punto justo para no marcar barriga. Al natural es bastante más bajito de lo que asemeja en la pequeña pantalla. El chalecito de lujo que ha comprado como nidito de amor para residir junto a Alejandra Silva en las cercanías del Pirulí, no muy lejos de donde vive la infanta Elena es muy recogidito. Adecuado para una infanta de España 'modesta' pero no para un príncipe de Hollywood que ha tenido gigantescas mansiones en Los Hamptons valoradas en más de 5 millones de dólares . Menos que repartir si llega el divorcio.

Pero volvamos a Alejandra. Ella sí que se crió como una princesa. La casa donde habitaba su familia, en las cercanías de Pozuelo y Boadilla del Monte, disponía de caballos, un lago, un mini cine y todas las comodidades imaginables. Con el ahorrativo Richard podría incluso haber ido a menos, en lugar de ir a más.

El matrimonio.

El matrimonio. Gtres

Hija del exdirectivo del Real Madrid Ignacio Silva y de Paola García Baquero, mantuvo un romance en su juventud con el futbolista Roberto Carlos (45), divorciado por aquel entonces de su primera esposa, cuando aún no se había empeñado en batir el récord de paternidad mundial. "Era bastante inocentona, tenía solo 22 años y no sabía dónde se metía. Yo creo que Roberto Carlos la vio tan buena niña que decidió poner fin a la relación para no hacerla daño". Después apareció en su vida el hijo de un magnate minero muchimillonario, Govin Friedland, con quien protagonizó un divorcio que ha sido muy duro. Hubo incluso un altercado con mediación de la policía incluido, según informó el diario ABC. Ocurrió durante una visita del exmarido al que había sido su domicilio familiar cuando ella no estaba y sí su exsuegra . El primer marido de Alejandra manifestó al diario que los llamó al verse "gravemente intimidado y amenazado por los guardaespaldas contratados por Silva para supervisar la retirada de sus enseres".  

Govin vive la mayor parte del año en Europa, y no le hace ninguna gracia que su ex traslade su residencia definitiva a Estados Unidos. Su hijo en común, el pequeño Albertiño, es el principal motivo- Y no solo el niño, también el orgullo herido. Mientras, Alejandra, instalada allí desde hace meses con el pequeño, parece decidida a darle un hermanito. Se les ha podido ver visitando una clínica especializada en tratamientos de fertilidad. Nadie se explica a qué vienen tantas prisas. ¿Estará pensando Richard en la compensatoria que le tendría que pasar su novia en caso de divorcio? Repetimos, por si no ha quedado claro, el partidazo es ella.

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