Eduardo y Ruthie Henshall en un montaje de EL ESPAÑOL.

Eduardo y Ruthie Henshall en un montaje de EL ESPAÑOL.

Casas Reales NUEVA POLÉMICA REAL

Ruthie Henshall, la corista que amenaza con convertir la vida privada de Eduardo en la nueva pesadilla de Buckingham

La actriz fue el primer amor del actual duque de Edimburgo y prepara unas memorias que verán la luz el próximo mes de julio.

Más información: Beatriz y Eugenia de York, en la telaraña de sus padres y Epstein: Andrés era su secuaz y Sarah Ferguson le pidió matrimonio

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La Casa Real británica se prepara ya para amortiguar un nuevo golpe en su imagen. El protagonista, por extraño que parezca, no es otro que Eduardo (62 años), el único hermano de Carlos III (77) -junto a la princesa Ana- que se salva de la quema y dignifica la Corona en medio de todo el escándalo con Andrés (66).

Ahora, Ruthie Henshall (58), primer gran amor de Eduardo, amenaza con cargarse esa buena reputación del actual duque de Edimburgo y promete desvelar "información íntima" sobre su relación secreta a finales de los años 80 y principios de los 90.

La actriz y bailarina británica publicará en julio The Showgirl and The Prince, un libro en el que reconstruye su romance intermitente con Eduardo entre 1988 y 1993, cuando él trabajaba como asistente de producción para Andrew Lloyd Webber.

Ruthie Henshall tuvo una relación con Eduardo a finales de los 80 y principios de los 90.

Ruthie Henshall tuvo una relación con Eduardo a finales de los 80 y principios de los 90. Getty Images

La propia estrella inglesa ha contado que decidió escribir sus memorias después de encontrar, hace unos cinco años, viejos diarios de los años 80 y un paquete de cartas de amor del Príncipe mientras limpiaba su garaje.

"Encontré viejos diarios que comencé a escribir en los años 1980 y luego encontré todas mis cartas del Príncipe Eduardo, y me impresionó lo precioso que era ese momento de mi vida", dijo a The Telegraph.

"Estaba en el escenario del West End, mi sueño desde niña, y compartí un amor con un hombre que muy poca gente conoce. Si esta fuera la historia de otra persona, yo pensaría que se lo habían inventado".

'El príncipe y la corista'

Su historia de amor arrancó en 1988, cuando ella cantaba en un musical del compositor Lloyd Webber y el entonces Príncipe, con 23 años, trabajaba como asistente en la producción.

Según Henshall, comenzaron a entablar una amistad tan cercana que empezó a visitar el Palacio de Buckingham de forma frecuente para ver películas y cenar junto a Eduardo.

El príncipe Eduardo.

El príncipe Eduardo. Getty Images

Con el tiempo, su idilio salió a la luz y el periódico Evening Standard llegó a titular The Prince and the Showgirl ('El príncipe y la corista').

La relación sentimental terminó en 1993, cuando ella decidió priorizar una carrera teatral que luego la llevaría a protagonizar títulos como Chicago, Billy Elliot u Oliver! y a convertirse en una de las grandes damas del musical británico.

Sus caminos se bifurcarían, sentimentalmente hablando, para siempre. Ella mantuvo un largo noviazgo y compromiso con el actor escocés John Gordon Sinclair (64) y, más tarde, se casó con el cantante canadiense Tim Howar (56), padre de sus dos hijas, de quien se divorció a principios de la década de 2010.

El hijo de la reina Isabel II, por su parte, contrajo matrimonio con Sophie Rhys-Jones, hoy duquesa de Edimburgo. Tras más de 25 años casados y dos hijos en común -Louise y James-, forman una de las parejas más estables.

Por cierto, cabe apuntar que Henshall fue una de las invitadas a ese enlace del príncipe y que a día de hoy parece que mantiene una buena amistad con el matrimonio. Por eso, se entiende menos todavía que vaya a contar este capítulo de su vida y menos, en este momento.

Preocupación real

La prensa británica ya habla de preocupación en la Casa Real por la publicación de estas memorias. No se sienten preparados para un nuevo escándalo cuando siguen inmersos en todos los problemas con el expríncipe Andrés por el caso Epstein.

El lanzamiento de este libro llega en un momento especialmente delicado para la monarquía porque el duque de Edimburgo es, precisamente, uno de los miembros con mejor imagen dentro de la Familia Real.

Boda del príncipe Eduardo con Sophie Rhys-Jones.

Boda del príncipe Eduardo con Sophie Rhys-Jones. Getty Images

Considerado un royal discreto, trabajador y alejado de los escándalos que han salpicado a otros familiares, Eduardo se había consolidado como una pieza clave dentro de la realeza.

Que ahora su vida privada vuelva a primer plano, con posibles revelaciones íntimas de juventud, amenaza con erosionar a uno de los pocos rostros fiables de la Institución.

El gran temor es la cantidad de detalles que Ruthie Hensall pueda dar sobre su relación con el duque. Ya en su paso por el reality I’m a Celebrity… Get Me Out of Here! en 2020, se mostró como una persona poco discreta.

La actriz habló sin filtro de su vida sexual con Eduardo dentro del Palacio de Buckingham, durante su participación en el programa de televisión, contando incluso cómo terminó cantando para los Windsor después de "emborracharse a martinis" en Balmoral.

También aseguró haber mantenido encuentros sexuales dentro de Buckingham con el entonces Príncipe. Más tarde se excusó diciendo que pensaba que su micrófono no estaba encendido y no era consciente de que la conversación se emitiría.

La actriz publicará sus memorias en julio.

La actriz publicará sus memorias en julio. Getty Images

Por ahora se desconoce si algún miembro de la Familia Real ha tenido acceso al manuscrito, pero desde Buckingham se ha declinado hacer cualquier declaración al respecto.

De momento están centrados en intentar superar la que ya es considerada su mayor crisis desde los 90. Por delante aún les queda un largo camino. Carlos III se estaría planteando sacar a su hermano Andrés de la línea de sucesión al trono -ocupa el octavo lugar-.

Mientras tanto, Sarah Ferguson (66) sigue en paradero desconocido, fuera del Reino Unido; y sus hijas, Beatriz (37) y Eugenia de York (35), cada vez más atrapadas junto a sus padres en el caso Epstein, con un futuro bastante incierto para ellas dentro de la monarquía.