Felipe VI, cuando aún era príncipe, junto a Isabel Sartorius.
Así fue la discreta relación entre Felipe VI e Isabel Sartorius, un amor de juventud dinamitado por la presión familiar
El romance entre el actual soberano español y Sartorius se prolongó apenas dos años, entre 1989 y 1991.
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El actual rey Felipe VI (57 años) e Isabel Sartorius (61) protagonizaron a finales de los años 80 una de las historias de amor más mediáticas y discretas de la monarquía española contemporánea.
Un romance marcado por el flechazo y la posterior presión de la prensa.
La historia comenzó en la primavera de 1989, cuando un amigo en común presentó al entonces príncipe de Asturias, de 21 años, a Isabel Sartorius, una joven aristócrata madrileña de 24 años.
Felipe VI, cuando aún era príncipe, junto a Isabel Sartorius.
Se conocieron en una cena entre amigos que continuó en una reconocida discoteca de Madrid, escenario de aquel flechazo juvenil que ella misma recordaría años después en sus memorias como el encuentro con un auténtico "príncipe azul".
Isabel, hija de Vicente Sartorius, marqués de Mariño, y de la argentina Isabel Zorraquín, se movía en los mismos círculos sociales que el heredero al trono. Educada, discreta y con un perfil cosmopolita, encajó pronto en el entorno del actual soberano.
El romance saltó a la luz en el verano de 1989, cuando la revista ¡HOLA! publicó fotografías de ambos muy cariñosos a bordo de una embarcación en Palma de Mallorca.
La portada de '¡HOLA!' que destapó el romance de Felipe e Isabel.
En esas imágenes se veía al joven Felipe, en bañador, riendo y compartiendo confidencias con Isabel, bajo el sol del Mediterráneo y rodeados de amigos, mientras los paparazzi inauguraban lo que sería una persecución constante.
Desde entonces, cada movimiento se convirtió en noticia. Cenas, escapadas náuticas, encuentros familiares o apariciones en Mallorca eran el pan de cada día.
El noviazgo, que se prolongó aproximadamente entre 1989 y 1991, fue el primero del hijo de Juan Carlos I (88) que adquirió una dimensión pública y despertó auténtica fascinación popular.
Eso sí, no todo fue de color de rosas durante su historia de amor. Sartorius ha llegado a contar años después que llegó a salir escondida en el maletero de un coche para evitar ser fotografiada junto a Felipe.
La relación terminó en torno a 1991, después de dos años de noviazgo bajo el foco público. Lejos de un final abrupto, Isabel ha explicado que se trató de una "ruptura amistosa", motivada principalmente por la imposibilidad de sostener aquella vida de exposición permanente.
La presión familiar, y el propio peso de la Corona, acabó haciendo añicos el primer amor de juventud del joven heredero Felipe. Puede que también jugara en contra la falta de madurez de ambos.
Tras la separación, Sartorius optó por alejarse del foco mediático y rehizo su vida. De hecho, fruto de su relación con Javier Fitz-James Stuart nació su única hija, Mencía, uno de sus mayores apoyos.
Isabel Sartorius en una imagen de septiembre de 2016. Gtres.
Pese a la ruptura, la historia de Felipe e Isabel quedó impregnada en el imaginario colectivo y, aún a día de hoy, sigue siendo fuertemente recordada en ocasiones por los medios de crónica social.
La vida actual de Isabel Sartorius
Con el paso del tiempo, la figura de Isabel Sartorius se fue separando de la muletilla novia del Príncipe.
Trabajó en el ámbito de la cooperación internacional y la responsabilidad social, colaborando en proyectos centrados en la infancia y en la lucha contra la pobreza, una vocación que la llevó a reinventarse lejos de los medios de comunicación.
Además, convirtió su experiencia familiar y vital en un libro de memorias, Por ti lo haría mil veces, publicado en el año 2012, donde hablaba de la adicción de su madre, así como de su extinta relación con el actual monarca español.
Los últimos años de Isabel, eso sí, no han sido fáciles, tal y como ha trascendido estos días.
Sartorius, según desveló La Razón el pasado martes, 27 de enero, se encuentra ingresada en un centro psiquiátrico. Aunque los detalles apenas han trascendido, se conoce que la dolencia no es reciente.
Se trataría, según lo informado, de una enfermedad por la que debe recibir tratamiento médico de manera periódica.
"Es un síndrome de difícil diagnóstico. Las enfermedades mentales, hoy en día, son un mal mayor que destruyen el equilibrio de muchas familias", contó una fuente al citado medio.