Victoria Abril, en su entrevista con Toñi Moreno en el programa 'El hilo verde'.
Victoria Abril (67): "De pequeña pensé que era huérfana. A los 13 me enteré de que mi padre vivía, pero cuando fuimos a Madrid descubrí que había muerto"
La actriz se sincera con Toñi Moreno en Canal Sur sobre los secretos de su infancia y los esfuerzos de su madre durante el franquismo.
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Detrás de la arrolladora personalidad de Victoria Abril se esconde una infancia marcada por la ausencia, los secretos familiares y una revelación que cambió su vida para siempre.
A sus 67 años, la aclamada actriz se ha sentado con la periodista Toñi Moreno en El hilo verde, su programa de Canal Sur para abrir el baúl de sus recuerdos más personales, desvelando el impactante laberinto que recorrió antes de conocer la verdad sobre su progenitor.
Durante años, la actriz creció bajo una realidad distorsionada. La separación de sus padres en la España de la posguerra forzó un relato que la malagueña asimiló de forma natural desde la cuna.
"De pequeña pensé que era huérfana de padre porque mi madre nos dijo que murió", confiesa de manera explícita.
Un engaño piadoso, o quizás de supervivencia, motivado por el duro contexto social de la época: "Se habían separado, pero como tuvieron hijos sin pasar por la vicaría, cuando se separaron [a mi madre] no le quedó más remedio que meternos en centros de estos... internados y horrores".
Su padre, ingeniero de caminos
Esa realidad construida se desmoronó por completo cuando la actriz dejó atrás la niñez. "Me enteré con 13 o 14 años que mi padre estaba vivo", relata en su charla con Toñi Moreno.
El impacto fue doble al descubrir que su progenitor no solo no había fallecido, sino que era un reputado ingeniero de caminos que trabajaba en el Ministerio de Obras Públicas en Madrid.
Sin embargo, el destino guardaba un giro aún más cruel a su situación. Al enterarse de la noticia, el impulso de ir a buscarlo y confrontar el pasado se truncó de la peor manera: cuando finalmente ella y alguna de sus hermanas viajaron a Madrid con la intención de verlo, les notificaron que el hombre acababa de fallecer.
Una dolorosa paradoja que dejó a la actriz con la difícil tarea de procesar la indiferencia que su padre había mostrado hacia ella y sus hermanos durante toda su infancia. "Yo no sabía qué cara tenía nuestro padre", detalla ante las cámaras de la cadena autonómica.
La desconexión era tal que la imagen de su progenitor fue un misterio absoluto durante décadas.
No fue hasta tiempo después cuando uno de sus hermanos por parte de padre (fruto de un matrimonio posterior en el que tuvo otros cuatro hijos, "ninguno de ellos niña") les facilitó el acceso a su identidad visual: "Nos dieron dos fotos de carnet", recuerda Abril con cierta nostalgia.
Victoria Abril, en su entrevista con Toñi Moreno en Canal Sur.
Una madre soltera en el franquismo
Más allá del dolor por la figura paterna, las declaraciones de Victoria Abril han servido para rendir un homenaje a su madre. Sacar adelante a tres hijos soltera, en plena dictadura franquista y con el estigma de haber sido madre sin pasar por la iglesia, fue una auténtica gesta que la actriz no ha dudado en alabar.
Para garantizar el sustento de la familia, su madre no dudó en multiplicarse y buscar trabajo en los lugares más insólitos de la época.
Entre ellos, el floreciente Hollywood que se instalaba en España en los años 60: "Era guapísima... Hizo de doble de luces en los estudios Bronston", rememoró con orgullo la actriz.
Así, ha revelado cómo su progenitora intentó hacerse camino en el mundo de las artes escénicas en la mítica productora de superproducciones impulsada por el estadounidense Samuel Bronston (con estudios en la Avenida de Burgos de Madrid y un complejo de exteriores en Las Matas) que hizo posible películas como El Cid o 55 días en Pekín.
Con esta íntima confesión, Victoria Abril ha desnudado las cicatrices que forjaron su fuerte temperamento.
Y ha puesto voz, también, a la historia de toda una generación de mujeres que, a base de coraje, sacrificios e incluso silencios, lograron sacar adelante a sus familias en los años más oscuros de España.